DESCUARTIZADO EN BOGOTÁ
Enero 23, 2008
–Una vendeta entre narcotraficantes es una de las hipótesis que se maneja en torno al hallazgo del cuerpo de un hombre mutilado y enmaletado en la madrugada de este miércoles al norte de la capital de la República.
El comandante de la policia metropolitana, general Rodolfo Palomino, narró así la secuencia del macabro descubrimiento.
Una patrulla de la policia observó movimientos sospechosos de dos ocupantes de un carro Corsa Evolution, de color blanco y se dispuso a requerirlos para una requisa.
Sin embargo, los sujetos hicieron caso omiso a la orden de detenerse y emprendieron la huida, iniciandose la persecución por parte de los agentes.
A la altura de la calle 70 A con carrera 23, los sujetos lanzaron del vehiculo una maleta en la cual se encontraron las extremidades de un hombre, es decir, brazos y piernas.
Los antisociales continuaron la fuga y fueron alcanzados por la patrulla en la calle 87 con carrera 23, barrio El Polo, donde se les dio captura.
Al requisar el vehiculo, se encontró otra maleta con la cabeza y el tronco del desconocido.
Según se informó el cuerpo registra signos de tortura y entre otras cosas, le fue mutilado el dedo índice de la mano derecha, sin que se hubiese encontrado el pedazo.
Por este hecho se maneja tambien la hipótesis de que podria tratarse de un secuestro y que el dedo habría sido enviado a los familiares para presionar el pago de un rescate.
Uno de los capturados es oriundo de Pereira, de unos 33 años y llegó a Bogotá procedente del Valle. Se indico que estuvo preso cuatro años en Ecuador por narcotráfico.
SUICIDIO EN LA BIBLIOTECA
–Como Antonio Naranjo, de 77 años de edad, fue identificado el hombre que se suicidó este martes en una sala de lectura de la Biblioteca Virgilio Barco, ubicada en inmediaciones del Parque Simón Bolivar,
Hasta el momento se desconocen los motivos por los cuales el individuo tomo la fatal determinación.
Según se indicó Antonio Naranjo visitaba frecuentemente la biblioteca donde leía los periódicos del día.
Este martes, como siempre, llegó a la sala general, pidió el periódico, se sentó, sacó un revólver y se disparó.
La gerente de Biblioteca, Silvia Prada, afirmó que en el lugar no están habilitados los detectores de metales, por lo que no fue posible detectar el ingreso del arma al lugar.
El CTI de la fiscalía practicó el levantamiento del cuerpo.





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