Otro presidente quiere reelección: Daniel Ortega en Nicaragua

enero 19, 2009 4:46 pm

Tras el manifiesto deseo del presidente de Venezuela de quedarse en el poder, su homólogo de Nicaragua logró el control en el Congreso, el mismo que se encargará de reelegirlo.

El control sandinista de la Asamblea Nacional, el único de los cuatro poderes del Estado en el que hasta este lunes no estaban representados con mayoría, abre el camino al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, para reformar la Constitución y establecer la reelección presidencial indefinida que abiertamente persigue.

El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se hizo con las alianzas para controlar los siete cargos directivos del Parlamento, incluida la presidencia, con lo que manejará a su discreción la agenda legislativa por los próximos dos años.

Dos de los puestos directivos recayeron en el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que encabeza el ex presidente Arnoldo Alemán, a quien este lunes se le notificó el sobreseimiento de la condena a 20 años de cárcel por la que se le condenó por corrupción en 2003.

De los otros cinco cargos, dos son sandinistas, tres de la Alianza Liberal Nacional, que apoya al Gobierno y un tránsfuga del Movimiento Renovador Sandinista que respalda como independiente las propuestas oficiales. Según Víctor Hugo Tinoco, vicecanciller durante el primer Gobierno de Daniel Ortega y actual legislador disidente sandinista, con esta elección de la directiva parlamentaria “se está entregando al ‘orteguismo’ todas las llaves para profundizar la dictadura”.

Tinoco consideró que existe una “confabulación” entre los sandinistas de Ortega y los liberales de Alemán, en la que el segundo entrega el control de la Asamblea Nacional al primero, a cambio de la libertad del ex mandatario liberal. “El ‘arnoldismo’ está confirmando su complicidad con el proyecto dictatorial del ‘orteguismo’ y con el bochornoso fraude electoral” de las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado, anotó.

El disidente sandinista, fuerte crítico del Ejecutivo, consideró que el siguiente paso de esa “confabulación” es reformar la Constitución e incluir la posibilidad de la reelección presidencial, a la que aspira Ortega. Los sandinistas y los liberales de Alemán iniciaron negociaciones para reformar la Carta Magna, incluida la reelección presidencial, en octubre de 2007, pero se “congelaron”, luego de los comicios municipales de noviembre pasado, que los liberales señalaron como fraudulentos
Las reformas constitucionales en Nicaragua deben ser aprobadas en dos legislaturas y con al menos dos tercios de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional.

La diputada María Dolores Alemán, hija mayor del ex presidente, confirmó este lunes que su colectivo está interesado en reformar la Carta Magna, pero no en respaldar la reelección presidencial. Los liberales Carlos Noguera y Enrique Quiñónez, que no apoyaron la decisión de su grupo de otorgar a los sandinistas el control de la directiva parlamentaria, lamentaron que se le entregara a Ortega “el único poder que no controlaban”.

Tampoco votó la Bancada Democrática Nicaragüense, del diputado Eduardo Montealegre, candidato a la alcaldía de Managua con el movimiento “Vamos con Eduardo”, en alianza con el PLC, quien ha encabezado una intensa campaña para denunciar fraude en las elecciones municipales, que despertó la desconfianza de la comunidad internacional y provocó algunas sanciones económicas contra el Gobierno de Managua.

Según Montealegre, los liberales del PLC “entregaron a Ortega la última trinchera donde se defendía la democracia” en Nicaragua, la Asamblea Legislativa. La ex guerrillera y diputada disidente sandinista Mónica Baltodado, que calificó como “transacción entre mafiosos” la elección de la nueva directiva, electa “en paquete”, auguró un “régimen Ortega-Alemán” para los próximos 20 años, al dar como un hecho que los liberales respaldarán la reelección del líder sandinista.

La Corte Suprema de Justicia, que emitió este lunes el fallo a favor de Alemán, está constituida por 16 magistrados, ocho de corte sandinista y ocho liberales, pero en todo el poder judicial los sandinistas manejan entre el 70 y 75 por ciento de “influencia política”, según reconoció el mismo presidente del órgano, el liberal Manuel Martínez.

La estructura del Tribunal Electoral, integrado por siete magistrados, cuatro de reconocida influencia sandinistas y tres liberales, bajo presidencia sandinista, concuerda con los intereses gubernamentales, como se ha demostrado con la validación de los resultados de los recientes comicios municipales, a pesar de las repetidas denuncias de la oposición.

Ortega, que no responde a críticas, gobierna solo desde una alianza Estado-partido-familia que, según sus opositores se parece cada vez mas a una dictadura.

EFE

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