Josef Fritzl, el ‘monstruo de Amstetten’ se declaró inocente de asesinato y esclavitud
Marzo 16, 2009 6:54 am
Josef Fritzl, el ‘monstruo de Amstetten’, se ha declarado “no culpable” de la acusación de asesinato de uno de los siete hijos nacidos fruto de las relación incestuosa con su hija Elisabeth, a la que encerró y violó durante 24 años.
El acusado también ha rechazado la acusación de “esclavitud”, aunque ha reconocido “parcialmente” su culpabilidad por delitos sexuales.
El ‘monstruo de Amstetten’ ha llegado a los juzgados de la ciudad de Sankt Pölten pasadas las 9.15 horas tapándose el rostro con un archivador de plástico. No se ha permitido la entrada de cámaras en la sala, donde está previsto que, a partir de las 14.00 horas, declare el acusado, que vestía un traje oscuro, camisa clara y corbata.
A partir de hoy lunes y hasta el próximo viernes, se celebra el ya conocido como ‘proceso del siglo en Austria’, el juicio contra el hombre que mantuvo encerrada y violó miles de veces a su hija durante más de dos décadas en un sótano fortificado bajo su casa en Amstetten, y a la que forzó a procrear hasta siete veces.
El electricista jubilado de 73 años se enfrenta al cargo de asesinato de un hijo-nieto recién nacido que falleció en el habitáculo subterráneo donde mantenía encerrada a su familia.
Sobre Fritzl también recaen otros cargos, que van desde violación a esclavitud por el encarcelamiento de su hija y de los tres hijos que engendró con ella, unos actos que generaron una ola de condena en Austria y en todo el mundo.
“La encerró (a Elisabeth) en el sótano y la hizo totalmente dependiente de él, forzándola a mantener relaciones sexuales con él y tratándola como si fuera de su propiedad”, dice el escrito de la acusación.
Su abogado argumenta que el cargo de esclavitud es inadecuado, pero ya adelantó que el acusado se declararía culpable de privación de libertad, coerción, violación e incesto. Sin embargo, rechazaría la acusación más grave, la de asesinato.
La fiscalía acusa a Fritzl de ser responsable de la muerte de un gemelo que murió poco después de nacer en el sótano en 1996. Alegan que fue asesinato porque cometió negligencia al no buscar ayuda para el bebé, al que luego quemó en la caldera.
Si es hallado culpable de asesinato, el jurado de ocho miembros del tribunal de St Poelten, cerca de Viena, podría condenarle a cadena perpetua o entre a 10 ó 15 años de prisión.
Su abogado dice que su cliente no es un “monstruo sexual”, pero espera pasar el resto de su vida entre rejas. El veredicto se espera para el viernes.
La hija de Fritzl y sus seis hijos, tres de ellos privados de libertad desde que nacieron, viven ahora en un lugar secreto con nuevas identidades.





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