Viernes Santo: flagelantes en Colombia y crucificados en Filipinas

Abril 10, 2009 10:49 am

viacrucis-flagelantes-filipinas–En Colombia los “flagelantes” de Santo Tomás, un municipio del departamento del Atlántico; en Filipinas, ademas de flagelantes, tambien crucificados, en el marco del Viernes Santo, en el que se recuerda la muerte de Jesús en la Cruz.

Muy temprano, en la localidad de Santo Tomás, comenzaron a desfilar los flagelantes, que mientras avanzaban a paso lento, van dándose latigazos acompasadamente en la espalda, haciendola sangrar.

El castigo se aplica con cuerdas en cuya puntas se ubican bolas de cera.

Con golpes en la espalda, a derecha e izquierda, estos penitentes piden a Dios que les devuelva la salud o la de familiares y amigos, o les solucione necesidades básicas.

Pero también se flagelan para agradecer por los “favores recibidos”, que, como las peticiones, se conocen con el nombre de “mandas”.

Según los historiadores locales, la tradición de los flagelantes surgió de una combinación del acto católico de la penitencia con ciertas prácticas indígenas.

Como si el dolor no fuera suficiente, cada cierto tramo, quienes acompañan al flagelante le lanzan aguardiente a la espalda y tratan de curar los hematomas causados por lo golpes haciendo pequeñas incisiones con una cuchilla de afeitar sobre las que untan aceite, limón y sal.

En Bogotá, continuó la romería frente al Señor Caído de Monserrate, en la Capilla del Sagrario, aledaña a la Catedral Primada, en la Plaza de Bolivar. Otra gran concentración de creyentes se produjo en el Santuario del Niño Jesús en el barrio 20 de Julio.

Otros lugares en Colombia, en los cuales se siente el fervor religioso son Monpós, en el departamento de Bolivar; el Cármen de Apicalá, en Tolima y por supuesto, Popayán, la capital del departamento del Cauca.

En Galapa, también Atlántico, se hizo en vivo la representación del viacrucis, a lo largo de 4 kilómetros, hasta un cerro conocido como el Monte de Oreb, ubicado en el corregimiento de Paluato.

Tambien en Ciénaga de Oro, pintoresco municipio del bajo Sinú, en Córdoba, se representa la pasión y muerte de Jesus, una tradicion que data de hace 146 años.

EN JERUSALEN

En el mundo, la atencion se centra por supuesto en Jesuralen. Por las calles donde hace mas de dos mil años ocurrió este acontecimiento, en la ciudad vieja, miles de peregrinos católicos del mundo entero participaron este día en la tradicional procesión del Viernes Santo.

Los fieles siguieron las 14 estaciones de la Via Dolorosa, el camino de la cruz que Jesús recorrió antes de ser crucificado por los romanos, de acuerdo con la tradición cristiana.

Bajo un sol radiante, los cristianos, algunos de los cuales llevaban cruces para recordar el calvario de Cristo, cruzaban en su camino en la Ciudad Santa a musulmanes que se dirigían a la Explanada de las Mezquitas y a judíos que iban a orar al Muro de los Lamentos.

La procesión comenzó ante el convento de la Flagelación y terminó en el Santo Sepulcro, considerado por la mayoría de los cristianos como el lugar de sepultura de Jesús.

Este lugar sagrado para el cristianos se encuentra en la Ciudad Vieja de Jerusalén, en el sector oriental de la ciudad, que Israel anexó después de conquistarlo a los árabes en 1967.

Representantes de dos grandes familias musulmanas de Jerusalén, los Nuseibeh y los Yudeh, que conservan las llaves del Santo Sepulcro desde el siglo XIII, abrieron sus puertas el viernes de madrugada para permitir que los peregrinos orasen allí.

Este Viernes Santo es el primero desde la entronización del nuevo patriarca latino de Jerusalén, Fuad Twal, quien reemplazó a Michel Sabbah, que se jubiló el año pasado a los 75 años.

La autoridad del patriarca latino de Jerusalén se extiende a los territorios palestinos, Israel, Jordania y Chipre.

La policía israelí desplegó refuerzos para evitar incidentes durante la procesión

EN FILIPINAS

Cerca de veinte penitentes, entre ellos un australiano, fueron crucificados y otros cientos se flagelaron este viernes la espalda en los espectáculos que cada año se celebran en varios pueblos del norte de Filipinas para rememorar la pasión y muerte de Jesucristo.

Como ocurre cada Viernes Santo, varios miles de filipinos y turistas acudieron a las localidades de San Pedro Cutut, Santa Lucía, San Juan, de la provincia de Pampanga, y en Paompong,un pequeño pueblo de la vecina provincia de Bulacan, para presenciar las crucifixiones voluntarias llevadas al máximo extremo.

En San Pedro de Cutut, pueblo situado a unos 80 kilómetros al norte de Manila y que pasa por ser el más popular de los Golgotas de Filipinas, por lo menos once penitentes cumplieron con el rito de la crucifixión.

Después de caminar descalzos un trecho de un kilómetro en torno al pequeño pueblo arrastrando sus respectivas cruces de hasta 50 kilos de peso mientras recibían en la espalda los latigazos de quienes les seguían, los once hombres fueron crucificados de manos y pies con clavos de acero de cuatro pulgadas, en lo alto de la colina levantada para la ocasión con maquinaria pesada, picos, y palas.

“No hago esto por dinero o para ser famoso en mi pueblo”, dijo Ruben Enaje, de 48 años y uno de los más veteranos “kristos” de Filipinas, el único país del sudeste de Asia de mayoría cristiana.

El rito anual de la flagelación y crucifixión, con el que los penitentes argumentan que desaparecen sus pecados y ganan el favor de Dios, se ha extendido por el país pese a la desaprobación de la Iglesia Católica.

El arzobispo Paciano Aniceto, como reitera casi todos los años la jerarquía eclesiástica de Filipinas, recomendó que se ponga fin a ese rito de la crucifixión y flagelación, para de esta forma evitar que la Semana Santa “se convierta en un circo”.

En Paombong, un australiano fue crucificado junto a otros cuatro penitentes filipinos, incluida una mujer, según el presidente del comité organizador, Reinaldo Sulit, a su vez alcalde de este pueblo que compite con otros de la zona para atraer al público.

Sulit aseguró que era la primera vez que se crucificaba a un extranjero desde que en 1997 las autoridades de la vecina provincia de Pampanga lo prohibieran, a raíz de que se descubriera que un supuesto actor japonés había sido clavado a la cruz con fines comerciales.

Una respuesta sobre “Viernes Santo: flagelantes en Colombia y crucificados en Filipinas”

  1. ndskljvn s en Abril 10th, 2009 6:09 pm

    q es eso??

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