Y LO MATÓ SU MEJOR AMIGO
abril 30, 2009 11:14 am
Por SERVIO TULIO DÍAZ
Un juez que investigaba el crimen de un negociante de autos es hoy el principal acusado de asesinar al comerciante.
Alfredo Acuña, 42 años, apareció muerto a golpes dentro de su camioneta Ford Ranger en las afueras de la ciudad.
Acuña tenía las manos atadas y presentaba señales de tortura.
A cargo del caso quedó el juez Walter Silva, 50 años, coincidencialmente el mejor amigo de Acuña.
Ana Morales, 36 años, viuda de Acuña, acusó al juez de ser el autor intelectual del crimen de su esposo.
La Fiscalía investigó la lista de llamadas telefónicas de Silva y Acuña.
El ente acusador encontró que la noche del crimen Acuña recibió una llamada de Silva. El juez citaba a su amigo al juzgado para hablar de negocios.
Acuña cumplió la cita y, ya entrada la noche, él y Silva fueron vistos cuando salían del juzgado en la camioneta de Acuña.
Acuña nunca volvió a su casa. Tampoco llamó a su esposa.
Silva está bajo arresto y será judicializado. Todas las pruebas y un par de testimonios apuntan hacia él.






mayo 3rd, 2009 at 3:43 pm | Responder
tENGO QUE DECIR QUE ESTE REPORTAJE ESTÁ INCOMPLETO, SE NECESITA SABER ¿QUE RAZONES TUBO SILVA PARA MATAR A ACUÑA. ¿CUALES SON LAS HIPÓTESIS.
mayo 3rd, 2009 at 6:16 am | Responder
fiel copia de los mafiosos, bandidos abundan en colombia, traicioneros, etc. todo el peso de la ley. no te doy el calificativo que te mereces por respeto a los que leen estos comentarios, porque tu juez, exjuez, no mereces ningun respecto. Dios que lo jodan.
mayo 2nd, 2009 at 8:34 am | Responder
si en colombi8a no hay justicia
mayo 1st, 2009 at 2:21 pm | Responder
claro y tambien que coincidencia en el reparto del caso le correspondio a asesino del occiso, que le caiga todo el peso de la ley, y sea ejemplarisante.
mayo 1st, 2009 at 12:05 pm | Responder
” CON AMIGOS ASÍ PARA QUÉ ENEMIGOS”.
mayo 1st, 2009 at 11:19 am | Responder
pero con amigos como ese juez para que más, que el peso de la ley caiga sin contemplación alguna, ese crímen no vaya a quedar en la impunidad.