Siguen los ascensos a oficiales secuestados

junio 12, 2009 7:02 am

Cuando saludas a las madres, ya no sabes qué decirles. Hace años les dabas esperanzas que a veces sonaban a palabras huecas. Y ahora, después de tanto tiempo y con un panorama político enredado, eres consciente de que sólo un milagro puede devolverles pronto a sus hijos, aunque parezca que incluso Dios se olvidó de ellos. No piensa así Robertina Sánchez, tan devota que jamás tira la toalla.

«Todos los días me levanto con la idea de que algo grande va a pasar. Para Dios nada es imposible y yo le sigo rezando», dice. Su hijo, Enrique Murillo, lleva diez años largos en manos de las Farc, dentro de un grupo de rehenes conformado por 22 oficiales de la Policía Nacional y el Ejército, que la banda terrorista esconde en las profundidades de las selvas amazónicas con el fin de canjearlos por sus presos.

«Lo que yo le pido al presidente es que se ponga la mano en el corazón y por un momento se meta en los zapatos de los papás y mamás de esos muchachos, que nos estamos acabando poco a poco», sigue la mujer. Le gustaría que Álvaro Uribe diera un giro y cediera a las exigencias de la guerrilla, aceptando negociar el llamado «acuerdo humanitario». Pero el mandatario está convencido de que las Farc no tienen la menor voluntad de soltar a los cautivos y menos aún de hacerlo por razones humanitarias. Su único fin es ganar un espacio político hablando de tú a tú con el Gobierno, y él no les dará ese gusto.

Tomado de http://www.elmundo.es

2 Respuesta sobre “Siguen los ascensos a oficiales secuestados”

  1. Ruth en junio 13th, 2009 7:12 am

    Toca ponernos en los zapatos del gobernante, en los de las madres, los secuetrados, pero tiene que haber la voluntad de liberarlos, pues sin eso, me parece difícil alcanzarlo.

    Yo solo digo no me quiero ver en los zapatos de otro, la situación es tan compleja que es incluso difícil opinar.

    Solo quiero que los liberen, lo demás viene después, ojalá para el bien de todos.

  2. Luz Amparo en junio 13th, 2009 10:25 pm

    El gobierno ha demostrado por todos los medios su voluntad de negociar, pero la guerrilla siempre ha hecho lo mismo: ofrecer e incumplir, exigir un «Acuerdo humanitario», el despeje de ciertas zonas para reorganizarse, armarse y luego con cualuier excusa culpar al gobierno por no permiitr la entrega de los secuestrados, pues según ellos no hay voluntad de paz. Es una buena forma de aprovechar y utilizar pero sin ninguna honestidad, pues sus lineamientos políticos se convirtieron en la búsqueda de un beneficio económico para los cabecillas

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