Y AHORA QUÉ HACEMOS?

agosto 10, 2009 1:45 pm

Debe resultar muy incómodo para el Presidente Álvaro Uribe, levantarse todos los días a hacer los ejercicios de yoga y preguntarse de qué genio amaneció su colega venezolano Hugo Chávez.

Las declaraciones de Chávez a los medios resultan cada día más desconcertantes para un País que, como Colombia, ha hecho casi siempre un manejo cauto y moderado de las relaciones internacionales.

Y no es para menos.

El domingo, Chávez anuncia una posible guerra con Colombia porque considera que las bases colombianas, con presencia militar norteamericana, son una amenaza real contra la revolución bolivariana.

El lunes dice que no va a comprar los 10.000 carros colombianos que había prometido adquirir mediante un acuerdo de intención.

El martes sostiene que Venezuela va a incrementar su carrera armamentista por el tema de las bases colombianas.

El miércoles, malhumorado, le pide a Uribe que “en lugar de estar diciéndoles mentiras a los Presidentes de América Latina vaya a Quito, a la cumbre de Onasur, y ponga la cara”.
El jueves anuncia el endurecimiento de las medidas económicas hacia nuestro país por la “permanente actitud de amenaza y de agresión del gobierno colombiano”.

El viernes, luego de la reunión con el ex pesidente Ernesto Samper, ratifica la congelación de las relaciones bilaterales, pero dice que no quiere pelear con Colombia.
El sábado, tras el encuentro con “colombianos por la paz”, se arrepiente y deshace la congelación de relaciones, al tiempo que ordena a su embajador, a quien había alejado una semana antes de Bogotá, que “regrese de inmediato a trabajar en Colombia”.

El domingo vuelve a acusar a Uribe de “traidor” a la causa latinoamericana, decide que no va a vender más gasolina barata en la frontera y denuncia la invasión “intencionada” de militares colombianos a tierra venezolana en la zona del Orinoco.
El lunes sugiere a Colombia que abandone la Onasur.

La pregunta es:” Ahora qué hacemos?”.

Los entendidos dicen que si esta actitud del mandatario venezolano es parte de una campaña para desestabilizar a sus vecinos, realmente lo logra.

Abundan las fórmulas y sugerencias al Presidente para que haga el manejo adecuado de la situación, que no puede depender, ciertamente, de las intenciones del señor Chávez ni de su estado de ánimo ni del cambio climático, porque se trata, sencillamente, del vecino más importante que tenemos.

Hay mediaciones unilaterales bienintencionadas, como las de Samper, ó los del Polo Democrático ó la de los “colombianos por la paz”. Obviamente, el Gobierno ha recordado que no hay mediaciones ni sugeridas ni autorizadas porque el manejo de las relaciones exteriores es potestad exclusiva de la Cancillería.

El Senado insiste en que Brasil y Cuba auspicien un encuentro Chávez – Uribe – Correa.
Otros miran hacia la OEA y otros organismos internacionales para buscar una salida.
La precandidata Martha Lucía Ramírez sugiere crear una comisión de amigos de nuestros países para buscar la luz al final del túnel de esta coyuntura compleja.

Alguien me dijo, esta mañana: “Como están las cosas, Uribe debe hacer dos cosas: una, buscar de verdad una salida diplomática. Y la otra, tener paciencia..

El Presidente de Cuba, Fidel Castro, porque asumimos que el mandará hasta que se muera, así Raúl diga lo contrario, asegura que es probable una guerra entre Colombia y Venezuela.

Llegaremos a ese extremo?

Nadie lo cree ni lo quiere pero con el tema de las bases militares con gringos ( según la revista SEMANA, la única que le interesa a los norteamericanos es la de Palanquero, Correa, Chávez y Morales

Por lo pronto, hay que insistir ante el Presidente Uribe para que tenga paciencia con Chávez. Mucha paciencia. Paciencia y precaución porque así, nunca se sabe.

FRANCISCO TULANDE

Deja un comentario