AZÚCAR!

agosto 25, 2009 12:12 pm

Si no fuera por el lío laboral surgido hace algunos meses con los famosos “corteros”, podría decirse que la industria azucarera colombiana tiene por estos días excelente carta de presentación.

Y vale la pena un reconocimiento porque la Asociación Colombiana de Cultivadores de Caña, ASOCAÑA, cumple por estos días, sus primeros 50 años.

Desde la franja central del Valle del Cauca hasta el sur de Risaralda, hay 200 mil hectáreas sembradas en caña de azúcar, en una zona de influencia de 33 municipios.

Las cifras de ASOCAÑÁ determinan que 13 ingenios responden por la producción de azúcar y 5 de ellos tienen destilerías anexas para la producción de alcohol carburante. Se destaca el hecho de que por el clima, se puede sembrar y cosechar caña durante todo el año, una situación excepcional en el mundo que solo se da en Hawai y el norte del Perú.

El año pasado, Colombia produjo 2 millones de toneladas de azúcar a partir de una cosecha cercana a los 20 millones de toneladas de caña, y se generaron además 260 millones de litros de alcohol carburante.

Se calcula que el valor de la producción de azúcar y alcohol el año pasado fue de 1.100 millones de dólares. Los colombianos consumimos 1 millón 500 mil toneladas de azúcar (65% para consumo directo en los hogares).

En 2008 se exportaron 450 mil toneladas a Estados Unidos, Chile, Perú y Haití, especialmente.

Este año la producción llegará a 2 millones 400 mil toneladas de azúcar, pero el consumo interno no subirá notoriamente.

ASOCAÑA se ufana de generar 32 mil empleos directos y 222 mil empleos indirectos.

Esto equivale a afirmar que un millón de personas depende de esta industria, es decir, el 30 por ciento de la población del departamento del Valle.

La Asociación insiste en mantener buenas relaciones con los empleados. En 2003 recibió el Premio a la Responsabilidad Social entregado por la OIM, Organización Internacional para las Migraciones y desarrolla alianzas estratégicas con entidades nacionales e internacionales para mejorar las condiciones de vida del personal a su servicio.

En los últimos 12 años, la agroindustria azucarera invirtió 188 millones de dólares en el área ambiental. Otros proyectos ambientales, como “agua para la vida”, llaman la atención en el esfuerzo por preservar los recursos naturales.

En pocos días entrará en vigencia la primera fase de un convenio suscrito entre ASOCAÑA y el Bienestar Familiar para atender a 5 mil 370 familias en fortalecimiento de valores para erradicar la violencia intrafamiliar e impulsar el buen trato y la convivencia.
Con el respeto a los trabajadores, el estímulo a su familia, la audacia en la inversión y el manejo adecuado de los temas sociales y de medio ambiente, se puede construir tejido social.

Y por supuesto, colaborar en la solución de los problemas que enfrenta ese 46% de colombianos pobres, según el DANE y Planeación Nacional. Porque la pobreza es mucho más que una fría estadística. Duele y cuesta. Y es amarga, por principio.

FRANCISCO TULANDE

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