Campesinos acceden a créditos por más de 26 mil millones de pesos

junio 24, 2010 9:36 am

Los programas de Desarrollo Alternativo financiados por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) han venido apoyando a los productores colombianos con recursos.

Sin embargo, y teniendo en cuenta las necesidades apremiantes de las familias que trabajan con cultivos legales, éstos no permiten de entrada generar una dinámica de ingresos propios, hecho que motiva a la búsqueda de créditos para fortalecer y complementar los proyectos productivos.

Prestarle dinero a un pequeño productor en Colombia ha sido considerado tradicionalmente como un riesgo. A su vez, los campesinos le temen al trámite del crédito por la complejidad del proceso y por la preocupación de no poder pagar sus obligaciones bancarias. Sin embargo, el programa Áreas de Desarrollo Alternativo Municipal (ADAM) de USAID le ofreció garantías a la banca combinando la responsabilidad individual del pago del préstamo con el manejo asociativo por parte de las asociaciones de productores, reduciendo de esta manera el riesgo del no pago.

Por otra parte fortaleció, a través de la capacitación en cultura financiera, a las organizaciones campesinas para que provean información acertada y tengan capacidad para manejar los préstamos, y para que desarrollen proyectos financiera y técnicamente viables con asistencia técnica de calidad y gestión comercial. Estas propuestas se consideran como un “gana-gana”, por lo cual los productores y los bancos sí están dispuestos a invertir.

Y así lo demuestran los resultados desde mediados de 2007 hasta la fecha: la banca ha desembolsado 4.524 créditos para igual número de familias por valor de 26.250 millones de pesos con 1.050 Incentivos a la Capitalización Rural (ICR) abonados por más de 3.300 millones. En la actualidad se están tramitando otros 2.000 ICR.

De la misma forma, esta metodología financiera apoyada por USAID ha permitido la firma de acuerdos con el Banco Agrario y el Banco Caja Social con los cuales se ha logrado: (i) aumentar el crédito; (ii) inyectar recursos por US$10.000.000 de nuevos créditos al sector agrícola colombiano; (iii) negociar créditos rurales para 500 productores en zonas tradicionalmente complejas como Putumayo y Tumaco, y (iv) desarrollar un novedoso mecanismo fiduciario

para canalizar crédito para 1.500 pequeños productores de Antioquia, departamento que no tiene fuentes de crédito rural por la amenaza asociada con la presencia de grupos paramilitares.

Osvaldo Oliver, Subdirector de Comercialización, Finanzas y Grupos de Productores del Programa ADAM de USAID afirmó que “un elemento clave de la estrategia es identificar un nivel manejable de crédito para el agricultor y aprovechar el ICR para financiar proyectos agrícolas, dejando a los productores con un bajo nivel de endeudamiento. Como resultado, la gran mayoría de los beneficiarios está en capacidad de invertir hasta US$8.000 en cultivos como cacao y caucho, incluyendo la donación, el crédito y otros aportes, y quedando con una obligación crediticia de tan solo US$500”.

“Podemos decir que el Programa ADAM de USAID ha contribuido notablemente a superar la desconfianza entre los actores, desde la oferta y la demanda, lo cual augura una mayor expansión del crédito en las comunidades rurales, creando oportunidades para construir un futuro más digno, estable y lícito”, puntualizó Oliver”.

Crédito para actividades productivas

Los créditos han permito financiar proyectos de cacao, caucho, café, pimienta, aguacate, mora y maracuyá en 40 municipios de Colombia: siete (7) de Antioquia, siete (7) de Cauca; cinco (5) de Nariño, cuatro (4) de Putumayo, ocho (8) de Huila y nueve (9) del Magdalena Medio.

Los 4.524 créditos ubicados se discriminan de la siguiente manera en las regiones en las cuales ha trabajado el Programa ADAM de USAID:

Antioquia/ Córdoba: 377
Putumayo: 219
Cauca: 465
Nariño: 426
Huila: 2.399
Magdalena Medio: 638

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