Bogotá, su fundación y su historia

agosto 5, 2010 6:20 am

Cuando Gonzalo Jiménez de Quesada llegó a un sitio conocido como Sompallón, sus hombres le rogaban que se devolvieran para Santa Marta porque calculaban que no habrían de poder llegar a las ricas y prósperas tierras que se decía que existían en el interior del territorio.
De Santa Marta había partido por tierra con 700 hombres y 80 caballos; y con 200 soldados y marineros por el río Magdalena. Sin embargo, las embarcaciones de estos últimos naufragaron, los hombres que lograron llegar a las orillas fueron atacados por lo indios y otros más, en medio de la sombra de la muerte, se devolvieron para la Costa.

Jiménez de Quesada, junto al padre Fray Domingo de las Casas, allí en Sampollón, los convencieron de que no podían llegar derrotados a Santa Marta y que había que seguir el camino.

Los que siguieron por tierra se enfrentaron entonces a otros enemigos más, aparte de los indios: las arañas, los alacranes, los zancudos, los jejenes, los roedores, los tigres y las culebras. Los macheteros llevaron la peor parte, porque debían abrir el camino. Y muchos árboles les cayeron encima.

Quienes iban por agua enfrentaban el ataque de los indios flecheros, los rayos y los caimanes.

Tan duro era el asunto que las crónicas de la época narran que los hombres de Quesada que estaban en peores condiciones dejaban pasar adelante a sus compañeros y “se dejaban morir”.

Hasta contaron que los tigres sacaban a los hombres de las hamacas, como dicen que ocurrió con un soldado, al que, al saberse presa del animal, gritó tanto que sus compañeros lograron salvarlo. Lo devolvieron a su hamaca, que colocaron más alta y al día siguiente no hallaron su rastro. El tigre se lo había comido.

Cuando los hombres llegaron a lo que denominaron Barranca Bermeja, había 160 de ellos que no podían seguir.

Jiménez de Quesada escogió entonces a los 200 hombres más fuertes y continuó su marcha, con 60 caballos. Al cabo del tiempo llegó a la cordillera desde la que divisó lo que debió parecerle el mismísimo Paraíso: además de habitantes se veían sembrados de maíz, papa, arracacha, legumbres y árboles frutales.

Tanta emoción le dio, que se arrodilló y dio gracias a la Providencia. Los 160 hombres que le quedaban ya estaban felices, porque por lo menos sabían que de hambre no iban a morir.

Fue entonces cuando se dio la primera misa en el Nuevo Reino de Granada, en lo que hoy es Chipatá.

La conquista siguió y Jiménez de Quesada se siguió adentrando en aquel paraíso, en las propias tierras de los chibchas, que estaban en manos del Zipa de Bogotá, que vivía en Muegetá (hoy Funza); el Zaque, que habitaba en Ramiriquí y luego se fue para Tunja; y el Jefe de Iraca.

El Zipa era el más duro de los tres. De hecho, dicen los cronistas de la época, si no hubiera llegado Jiménez de Quesada, el Zipa hubiera terminado tomando todo el territorio de los chibchas.

Pero los españoles dieron muerte al Zipa de Bogotá y tomaron lo que se llamaba el fuerte de Cajicá. Luego, Jiménez de Quesada decidió fundar una ciudad en lo que era el lugar de recreo del Zipa, y ordenó construir 12 chozas, una en nombre de cada uno de los apóstoles, y una iglesia, también con techo de paja. A la nueva ciudad la llamó Nuestra Señora de la Esperanza. Quedaba en lo que hoy es el Chorro de Quevedo.

Según la historia de Gonzalo Jiménez de Quesada referida por la Biblioteca Luis Ángel Arango, “al llegar allí se desmontó el Adelantado del caballo en que iba, imitándolo sus compañeros, y arrancando algunas hierbas tomó posesión de aquel lugar en nombre del emperador Carlos V. Enseguida desnudó la espada y retó a singular combate a todo aquel que osara contradecirlo”.

Así nació Bogotá, en la que el siguiente año, el 27 de abril de 1539, se firmó el documento que le dio el nombre de Santafé de Bogotá.

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7 Responses to “Bogotá, su fundación y su historia”

  1. 7
    diego Says:

    [quote comment=”345874″]megusto todo lo que lei[/quote]
    y tambien les pregunto y el video

  2. 6
    diego Says:

    megusto todo lo que lei

  3. 5
    shaira yaritza sabogal tapasco Says:

    bueno me gusto esta historia y quisiera hacer unas preguntas cuando nacio gonzalo jimenes de quesada otra quien creo bogota ,colombia

  4. 4
    Nancy Says:

    Como se nota lo vendido (a) que es la persona que escribió este artículo, pues hace énfasis en insinuar que las víctimas fueron los ‘pobres españoles’ y los indígenas eran los ‘enemigos’, le recuerdo que los papeles fueron al revés y todo el mundo lo sabe muy bien, los indígenas fueron las verdaderas víctimas y no los españoles, como lo quiere hacer ver en su artículo o ¿qué cree que insinúa este párrafo? “Los que siguieron por tierra se enfrentaron entonces a otros enemigos más, aparte de los indios: las arañas, los alacranes, los zancudos…” mínimo fue copy-paste como la mayoría de los artículos que hay aquí. Artículos como este indignan, es verdad que los tiempos han cambiado y los rencores se deben superar, pero no les pongan el papel de víctimas a quienes no lo son.

  5. 3
    conny Says:

    no es justo que una persona que fue tan ajena a nuestra cultura a nuestros antepasados que cuidaron su tierra haya muerto a manos de un CONQUISTADOR frívolo y mezquino no en tiendo por que dar gracia a un español traficante de humanos ¿acaso eso no es condenable en nuestros tiempos? acaso quien construyo las chositas y la capilla los españoles o los pobres indígenas y negros que fueron esclavizados a manos de extranjeros invasores de tierra no por tener un fecha exacta en la que vivieron nuestros ancestros se tenga que celebrar el día en el que un poder ajeno a nosotros decidió a cortejarnos con sus armas…

  6. 2
    repahel Says:

    Realmente no se como se le puede llamar conquistador a un imvasor como este, y semejante asaña, retar a alguien que lo contradiga, en una tierra agena. Por eso vamos como vamos, nos imvaden, matan cruelmente a nuestros indios y los que no matan los esclavisan, instauran sus propias costumbres para desaparecer las nuestras, imponen su propia ideologia religiosa, por que todo esto lo hacen a las malas por medio de la fuerza desmedida, hacen de todo este teritorio una carniseria total, es lamentable llamar conquistador a un cruel asecino y traficante de humanos, por que no es para nada etico traficar con los negros como si fueran mercancia y peor que eso por que cuidaban mas los muebles que a esas pobres personas, no es una vos de protesta pero si una cruel realidad que preferimos ignorar

  7. 1
    Carlos Aturo Macias R. Says:

    Quiero saber si existe un listado de los nombres y apellidos de los soldados y aompañanates que llegaron con Gonzalo Jimenez de Quesada a lo que hoy llamamos Bogotá, y como conseguirlo. Gacias

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