Gobierno pide a justicia definir en un año procesos a militares por “falsos positivos”
septiembre 15, 2010 12:13 pm

El gobierno nacional pidió nuevamente hoy a la Fiscalía General de la Nación y a la rama judicial darle celeridad a los procesos por los llamados “falsos positivos” y le ofreció todo el apoyo para que en un año se resuelva la situación de los integrantes de la fuerza pública implicados.
La solicitud la formuló el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera en una reunión con el fiscal general encargado, con el presidente del Consejo Superior de la Judicatura, el director de la Policía Nacional y un delegado de la cancillería.
En un comunicado, el Ministro Rivera informó que insistió en su propuesta, hecha hace un mes, a la Fiscalía General de la Nación y al Consejo Superior de la Judicatura, para que definan a la mayor brevedad el número de fiscales, jueces y funcionarios judiciales que se requieren para que en el termino de un año se resuelvan mediante providencias, las investigaciones por casos de homicidio en persona protegida.
Según el comunicado, el Ministro de Defensa le manifestó al Fiscal General que está dispuesto a gestionar al interior del gobierno los recursos presupuestales necesarios para crear esa fuerza de trabajo con fiscales y jueces, al igual que la adopción de las medidas legislativas que sean necesarias.
Destaca igualmente que se decidió crear una Comisión Técnica integrada por el Fiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, y el Viceministro de Defensa, Rafael Guarín, para que se determine en el menor tiempo posible las acciones necesarias para implementar dichas medidas.
Finalmente el comunicado señala que el Ministerio de Defensa manifiesta que la aplicación recta y eficaz de la justicia en estos casos es indispensable para conocer la verdad judicial, atender los derechos de eventuales víctimas y garantizar la legitimidad del Estado colombiano.







octubre 4th, 2010 at 11:44 am | Responder
Intervinientes o compinches?
El sol no se puede tapar con dos manos, es una realidad que a excepción de las tres grandes capitales entre todos los jueces de control de garantías y de conocimiento, fiscales y representantes del Ministerio Público que intervienen dentro del nuevo sistema penal acusatorio se va creando una familiaridad non santa y bastante nociva ante la ética procesal de quienes imparten justicia en Colombia, pues son compañeros permanentes en casi todos los procesos que conocen, a tal punto que nace folklóricamente entre ellos una amistad tan intima que los pone al borde de figuras jurídicas como las del impedimento y la recusación, lo cual no siempre garantiza del juez el grado de imparcialidad que merece el proceso, la objetividad de fiscales y procuradores, los principios de lealtad y buena fe establecidos en el artículo 12 del C.P.P., y articulo 140 en especial en su numeral 7º del mismo código.
En el caso particular de Barranquilla es fácil observar que el juez de conocimiento Luigui Reyes, el fiscal Gerardo González y la procuradora Ana Camargo, son reiteradamente los mismos sujetos procesales en las audiencias públicas, desde la implementación del nuevo sistema penal acusatorio en la costa atlántica, han venido trabajando juntos en la mayoría de los procesos penales que se les asignan a dichos funcionarios, tal compañía, acompañamiento o cooperativa consuetudinaria, la amistad y el vinculo que entre ellos se genera no es realmente sano para la justicia en esa ciudad, ni para el país en general, pues lo mismo ocurre en otras ciudades intermedias. El Consejo Superior de la Judicatura con sus burócratas magistrados seccionales no pasa de ser un convidado más de piedra ante tal fenómeno.
Intervinientes o compinches?
septiembre 15th, 2010 at 4:02 pm | Responder
El gobierno pasado tuvo un plan para criminalizar las relaciones sexuales. Un plan hipócrita para acabar con aquellas personas que practicaban libremente o desarrollaban su vida sexual. Estos terminaron asesinados.
septiembre 15th, 2010 at 1:52 pm | Responder
En contra de la criminalización sexual, la hipocresía sexual, la persecución policial sexual y los crímenes hipócritas por sexo