Por problemas en las actas el recuento de consulta se hace voto a voto en Ecuador

mayo 10, 2011 3:58 pm

Los problemas que presentan muchas actas del referendo del sábado en Ecuador para reformar la justicia y regular la prensa obligaron a las autoridades a iniciar hoy un recuento voto a voto en las mesas con irregularidades, mientras la oposición reclamó que se reabran todas las urnas.

Partidarios del Gobierno y miembros de la oposición se enfrentaron hoy a gritos en la Junta Provincial Electoral en Quito y ayer en Guayaquil, una muestra de la gran división que hay en el país por el referendo y de lo difícil que es llevar a cabo un cómputo que satisfaga a todos.

Con casi la mitad de los votos escrutados, el «sí» aventaja al «no» por una distancia de décimas en las dos preguntas clave, la que se refieren al comité para reformar la justicia y el consejo para regular los contenidos violentos, sexuales o discriminatorios de la prensa que el Gobierno propone.

El presidente Rafael Correa mantiene que ese comité es necesario para depurar la justicia de los magistrados «corruptos» y que el consejo regulador mejorará la calidad de la información. Para la oposición se trata de un intento del mandatario de aumentar su poder, violar la independencia judicial y acallar a la prensa independiente.

El Gobierno sostiene que una vez que se contabilicen los votos de Guayaquil y Quito, las dos principales ciudades, donde el cómputo está muy atrasado, ganará el «sí» en esas dos preguntas controvertidas.

En el resto de las cuestiones, que plantean la ampliación de la prisión preventiva y la prohibición de los casinos y de que la banca y los medios de comunicación posean negocios fuera de su sector, entre otros temas, el «sí» vence por un margen que va de menos de 1 punto a 7 puntos porcentuales.

El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Omar Simon, reconoció hoy que se ha detectado un alto número de problemas en el escrutinio. El mismo sábado el Consejo procesó el 80% de las actas, pero de ellas un 70% mostraba «inconvenientes», explicó a Efe.

Corregir los errores requiere en muchos casos abrir de nuevo las urnas para revisar las papeletas una por una, un proceso que ya se ha iniciado, dijo Simon. En algunos casos el problema es que no es acorde el número de personas que sufragaron en una mesa con los votos registrados en cada pregunta, mientras que otras veces en las actas faltan firmas y hay tachones.

Las irregularidades han alimentado las suspicacias de ambos bandos políticos, que han enviado representantes a las juntas electorales de todo el país para vigilar el proceso.

En Quito miembros de la oposición pidieron el recuento total voto a voto, a lo que los representantes del Gobierno respondieron que, por ley, sólo se deben recontar los sufragios de las actas que presenten errores.

Entre clamores de «¡Que se abran las urnas!», ambos grupos se enzarzaron en una discusión a gritos y silbidos que hizo que Gabriela Melo, la presidenta de la Junta Electoral, suspendiera temporalmente la sesión.

«La oposición pide escrutar aquello donde no hay inconsistencias, si se hace eso se acaba la presunción de validez de aquello escrutado en mesas», afirmó Fernando Bustamante, asambleísta del movimiento oficialista Alianza País (AP). Su correligionario Humberto Hernández, por su parte, acusó a la oposición de querer «dilatar, dilatar y dilatar el proceso, y así tener al Ecuador en vilo tres semanas o un mes sin resultados».

En cambio, Ciro Guzmán, del Movimiento Popular Democrático (MPD), aseguró que un «70% de las juntas presenta inconsistencias numéricas», por lo que la «única forma» de solucionar el problema es «escrutando aquí en la Junta Provincial las urnas para que la voluntad del pueblo no sea burlada».

Henry Llanes, del también opositor Izquierda Democrática (ID), convocó al pueblo «a salir a las calles» con el argumento de que «no hay alternativa si el gobierno, siendo un perdedor, no ganó en las urnas pero quiere ganar en la mesa».

Las preguntas serán aprobadas o rechazadas por cualquiera que sea el margen, sin obligación de un recuento. «No hay ninguna razón ni técnica ni legal o jurídica que haga que porque hay un estrecho margen se tenga que entrar a revisar todo», explicó Simón, quien dijo esperar que en un máximo de 10 días se habrán escrutado todos los votos.

Hasta entones, previsiblemente continuarán las disputas en un proceso que se ha probado más conflictivo de lo que anticipaba el Gobierno, que predijo una victoria muy abultada. EFE

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