CAFÉ Y MADURO…

marzo 10, 2013 5:56 pm

JULIO FERNANDO 2 (1) Por: Julio Fernando Rivera Vallejo
Hace años, Ana y Jaime pusieron a sonar una canción que trascendió fronteras y llegó a constituirse en un auténtico himno de hermandad colombo venezolana, ´´ Café y Petróleo´´, alegórica a los productos bandera de los dos países con tantas cosas en común, como su historia y, claro, sus problemas, entre los cuales hay que incluir la locura de ciertos dirigentes.
Por estos días, la temática que ha demandado la atención en ellos ha llevado a hablar de café y maduro; no precisamente porque aquí Don Juan Valdez haya llevado el grano a la cúspide en los mercados internacionales o porque el maduro, allá, haya desplazado al petróleo. Menos aún porque esa especie de plátano, haya remplazado al pan o a la arepa como acompañantes tradicionales del café de las siete, de las once, de las tres, de las cinco, que le roba solo unos minuticos a nuestra fatigante jornada laboral.

El cacareado –metamos a los animales que también tienen derecho – paro por la ´´ dignidad cafetera ´´, que indignó a tantas personas, entre ellas a los pacientes de hospitales que se quedaron sin oxígeno por los bloqueos en las vías colombianas, nos puso a todos los colombianos a botar corriente y aprender un poco sobre el pecio de la carga y los subsidios que el gobierno le debe dar al respetable gremio, alguno de cuyos voceros alcanzó a balbucear ´´ si algún daño le hemos hecho al país, que nos disculpen ´´, en un enternecedor gesto que estremeció a muchos, entre quienes obviamente no se encuentran los lecheros que tuvieron que regar su producto, bueno, el de sus vaquitas. Afirman los expertos que las pérdidas que dejó el mencionado paro ascienden a 36.000 millones de pesos; como estamos casi en vísperas de Semana Santa, hay que perdonarlo todo…Una linda niña de cinco años, después de haberle mordido un dedo a un compañerito en el colegio, cual Pitburg furioso, se limitó a decirle: fue un error, disculpas y besito en el cachete…

Mientras tanto, la enfermedad y muerte del Presidente venezolano, Hugo Chávez, puso a nuestros vecinos no solamente a hablar sino también a llorar por la partida de quien, quiérase o no, dejó huella en su patria y también en otros lugares en los que unos lo amaron y otros lo odiaron, como suele ocurrir con quienes algo hacen, pues, los que no, pasan sin pena ni gloria por este planeta tan golpeado más que por los asteroides, por la indiferencia de la especie humana que sin querer queriendo está labrando su autodestrucción.

Y, haciendo referencia a la política, que cambiando un poquito el libreto de Aristóteles, se entiende como el arte de confundir a los pueblos, cabe manifestar que, definitivamente, en todas partes se cuecen habas. Si aquí muchas veces nos quejamos por la manera irresponsable y hasta folclórica como se adelantan algunas campañas electorales, basadas en situaciones coyunturales o en simples frases de cajón prefabricadas por expertos publicistas que igual venden una candidatura a cualquier cosa, que una crema de dientes, seguramente porque en ambos casos al principio hay solamente sonrisas que luego desaparecen poco a poco, bien ante el incumplimiento de los mesías o ante la terrible caries que produce el comer tanto cuento, pues, en otros lugares la historia es la misma; o si no, que lo digan los patriotas, tras el deceso de su caudillo.

El Consejo Nacional Electoral del vecino país anunció que las elecciones para suplir la falta absoluta sobrevenida con la muerte del presidente Chávez, se llevarán a cabo el próximo 14 de abril, fecha que en primer lugar, excede los 30 días establecidos en la Constitución venezolana para que ello ocurra, pero, que, ante las dificultades logísticas, es considerada la más idónea.

El fallo del organismo electoral, en el sentido de juramentar como primer mandatario al vicepresidente ejecutivo, Nicolás Maduro, provocó el rechazo del líder opositor Henrique (si, con ´´ H´´) Capriles, quien ha sido enfático en manifestar que según la Constitución, tras el fallecimiento del Presidente, el vicepresidente debe encargarse de la Presidencia, no ser un Presidente encargado. En todas partes hay artistas para acomodar las normas a su amaño y para poco a poco ir cambiando las costumbres de los pueblos, por ejemplo, sustituyendo el tamal con chocolate por el binomio café y maduro. Aquí, como dice el Pibe: ´´ todo bien, todo bien ´´ y allá, como expresa Cabello, dispuesto a esperar un poquito: ´´ bien, chico, gracias…´´. No hay duda, somos pueblos hermanos…

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