INTOXICACIONES CULTURALES

marzo 18, 2013 7:32 am

JULIO FERNANDO 2 (2)Por: Julio Fernando Rivera Vallejo
´´ Martínez ´´, grita el jefe, cuando uno de sus empleados estornuda frente a él y sin que las cámaras lo registren, hace presumir a los televidentes que una lluvia de saliva ha bañado al infortunado patrono, haciéndolo víctima del desagradable contagio de la gripa de un subordinado; ni siquiera de una persona de mayor rango en la empresa, en cuyo caso lo llamaría doctor, o por lo menos de la misma jerarquía, evento en el cual resultaría ofensivo referirse a él por el apellido, como si se tratara de un soldado o de un policía.
´´ Las palabras valen según de quien vengan ´´, reza una frase de cajón, que se pronuncia cuando se recibe una crítica y, a propósito de la propaganda del remedio, con un alto poder de recordación que le debió representar una excelente remuneración al ´´ creativo ´´ de turno, parece que la achacosa saliva, también vale según de quien proceda, pues, a no dudarlo, de provenir de una escultural modelo, sería muy diferente la reacción.
Al igual que la gripa, hay muchas palabras, frases, mensajes, sonidos, imágenes y actitudes que contagian, no necesariamente de manera positiva como el entusiasmo que trata de infundirnos un ser querido cuando nos ve cabizbajos o preocupados, o la alegría desbordante del vecino de puesto en el estadio cuando convierte un gol el equipo amado, sino, negativamente, pues, producen ideas y reacciones que bajan la moral, golpean la autoestima, distorsionan la percepción de la realidad y bloquean u obnubilan el pensamiento, provocando sentimientos y originando decisiones diferentes a las que se producirían si otras fueran las circunstancias.
´´…en surco de dolores, el bien germina ya…´´, es un aparte de la que para muchos ha sido la primera letra musical en tener que memorizar y aprenderse a la fuerza para gritarla, más que cantarla en el patio de una escuela. De allí, seguramente la concepción de que el dolor, aparte de ser algo natural es también deseable, pues, se asocia con el bien y se menciona casi como un presupuesto de este.
El ´´ carné ´´ en la misma escuela o en el colegio, es un instrumento de control mediante el cual no solamente se identifica el estudiante asumiendo desde muy joven la etiqueta que le da un extraño sentido de pertenencia que vuelve difusa su identidad, pues, lo somete a la integración, pero no a la inclusión, dentro de un grupo en el que las diferencias no se perciben y la diversidad ni siquiera se conoce conceptualmente.
En la pubertad, la manida frase de que el matrimonio es ´´ hasta que la muerte los separe ´´, deprime a muchos y trueca no pocas relaciones de enamorados que prefieren los furtivos ratos de clandestinidad que los compromisos eternos, que duermen sus más puros y elevados sentimientos y deseos.
Poco después, cuando llega el momento de entrar a la universidad, el compromiso moral de estudiar lo mismo que los padres, para la preservación, no de la especie pero sí del negocio, hace que nazcan profesionales sin vocación y sin proyecto de vida, que lo único que consiguen es que les digan doctores, pero pierden por mediocres el más nobiliario título de señores.
Y, en la cotidianidad de la vida en sociedad, la difusión y repetición de conceptos informa o engaña al individuo. El término ´´ Estado ´´, suele representar la legitimidad del poder político, sin importar que, en ocasiones se haya conseguido o se mantenga violando las normas por él mismo establecidas: y, ni que decir de la expresión ´´Estado Social de Derecho ´´, que hace soñar con la utopía de la felicidad plena que ni los griegos sintieron en su locura filosofal, pero que según las encuestas muestra a Colombia como el país más feliz del mundo; bueno, el último dato en ese sentido es anterior al paro ´´ por la dignidad cafetera
´´.Hablando de dignidad, no suena muy coherente que siga vigente ´´ el sueño americano ´´, de irse a limpiar baños para regresar en el ocaso a comprarse una casita ´´ para tener donde morirse en paz ´´.
Por lo menos vivimos en una ´´ democracia ´´, repiten miles de compatriotas que nunca han votado, pero son expertos en el discurso de la derecha y de la izquierda, criticado por quienes siguen la idea de alguien que dijo que aquí no hay partidos políticos sino odios heredados.
En fin, vivimos encerrados, encasillados, contaminados, intoxicados por una serie de concepciones e instituciones que manipulan a su antojo el destino de muchos que como Vicente, van para donde va la gente y, la única salida de ese enrarecido ambiente es la educación, pero una educación desprovista de prejuicios que alienen las mentes y sometan a los seres humanos, que deben ser considerados en su diversidad como sujetos únicos e irrepetibles que merecen vivir en un cosmos que no amarre, sino que potencialice sus capacidades y diferencias, para que del complemento emerja un mejor futuro.

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