De pajaritos, tuertos, y zorras

abril 8, 2013 8:04 am

mauricio-botero-caicedo Por Mauricio Botero Caicedo

La escueta noticia se publicó en días pasados en la prensa internacional: “Este martes el candidato presidencial Nicolás Maduro manifestó que el 14 de abril se va a demostrar cómo el pueblo del Llano va a salir recio para ratificar el legado de Hugo Chávez. ‘Vamos a iniciar esta reflexión llena de amor aquí en la tierra primaria (…) Hugo Chávez fue profeta en su tierra’, dijo acompañado de Adán Chávez. El candidato oficialista confesó que sintió la aparición de Hugo Chávez en forma de ‘pajarito chiquitico’ poco antes de comenzar el acto, cuando oraba solo en una pequeña capilla de la localidad. ‘De repente entró un pajarito, chiquitico, y me dio tres vueltas acá arriba’, dijo señalando su cabeza e imitando un aleteo, que interpretó como ‘una bendición’ antes del inicio de la campaña. ‘Me lo quedé viendo y también le silbé, pues. Si tú silbas yo silbo’, dijo Maduro”.
Los diálogos ornitológicos de Maduro le recuerdan a uno el simpático cuento en que una Maestra le pregunta a Juanito, un estudiante precoz: “¿Juanito, me cuenta un pajarito que en el recreo te la estás fumando verde?” a lo que Juanito sin parpadear le responde: “Maestra, ¿no será usted, que habla con pajaritos, la que se la está fumando verde?”.
Y mientras Maduro habla con pajaritos, el candidato de la oposición, Henrique Capriles les dice a los venezolanos unas duras verdades en relación con la decadencia del entable industrial en la región de Guayana, parte de la herencia podrida que Chávez les legó a los venezolanos: “Alcasa (la mayor fábrica de aluminio del vecino país) opera al 32% de su capacidad instalada y produce menos aluminio que en 2007. Bauxilium (fábrica procesadora de bauxita) esta trabajando sólo al 40% de su potencial.” Son los mensajes anteriores la profunda diferencia que marcan el talante de uno y otro candidato: Maduro va a enloquecer a los venezolanos transmitiendo mensajes de pajaritos; y Capriles les va a tener que recordar a diario la dura realidad en que el aparato industrial de la República Bolivariana se encuentra.

Finalmente, un gracioso comentario de un guasón aparecido en la red: “Chavista que se respete anda con su bolsita de alpiste por si se le aparece el comandante”. Por otro lado nos imaginamos que Maduro, o se la está fumando verde, o debe estar aterrado que el pajarito que le sobrevuela la cabeza algún día puede llegar a tener indisposición estomacal!

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El presidente de Uruguay José Mujica, personaje tan ingenuo como desabrochado, no tiene pelos en la lengua. Hace algunos días hizo unos comentarios sobre el difunto Néstor Kirchner y la viuda y actual presidenta, Cristina Fernández, que se ajustan a la realidad como anillo al dedo, pero que obviamente no han sido de buen recibo en Buenos Aires: “Esta vieja (Cristina) es peor que el tuerto (Néstor)” añadiendo, “El tuerto era más político, esta es terca”.

Haciendo abstracción del lenguaje tan gracioso como explicito de Mujica, lo que es una verdad como una catedral es que Néstor Kirchner (el Tuerto), por encima de sus ínfulas ‘mamertas’, era un hombre pragmático que poca atención le ponía a sandeces como el “Socialismo del Siglo XXI”. El ‘Tuerto’ se daba cuenta que la política es el arte de lo posible, y cuando las cosas se entrababan, ponía la ideología de lado. Néstor no le ponía ni zorras bolas al hijo de ambos, Máximo, (un jovencito díscolo, entre roquero y ‘drogata’) que hoy en día funge como cabeza de un grupo de extrema izquierda denominado ‘La Campora’. Este grupito de mamertos cuyo nombre lo toman de un fugaz presidente de Argentina, enaltece a los ‘Montoneros’, la guerrilla marxista que azotó a Argentina a finales del siglo pasado.

Cristina, por el contrario, se empantana en vericuetos ideológicos y a la hora de la verdad es muy poco, políticamente hablando, lo que ha logrado. Ella, a diferencia de el ‘Tuerto’, si es rehén del movimiento de ‘La Campora’ y para muchos quién realmente gobierna es Máximo y sus muchachos, entre ellos el Ministro de Economía, un marxista reencauchado cuyas políticas socialistas van a llevar a esta nación a la quiebra.

Quién fuera a creerlo, pero el “Tuerto”, hombre de singular antipatía y arrogancia, ha terminado haciéndoles falta a muchos argentinos.

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Uno siempre debe tener cuidado de leer más allá de los titulares de la prensa: Por un lado hace algunos días apareció un titular de ‘El Tiempo’ que señala “Fin a la agonía de las zorras”. Por otro lado ‘El Espectador’ publica en su edición del 5 de abril que “Habrá marcha de zorras en Cali, Medellín, Barranquilla y Bogotá”. Sólo después de leer las noticias más a fondo, y menos afanado con la manifiesta contradicción entre los titulares, se da uno cuenta que la primera, la de ‘El Tiempo’, se refiere es a la sustitución de vehículos de tracción animal que van a ser reemplazados por vehículos de motor; y la segunda, la de ‘El Espectador’, hace referencia a una marcha de las ‘damiselas de la noche’ o ‘trabajadores sexuales’ que exigen respeto por su antigua profesión de zorras. Me imagino que estas últimas, al revés de las primeras, no van a ser reemplazadas por vehículos de motor…de motor de combustión interna, claro está.

4 Respuesta sobre “De pajaritos, tuertos, y zorras”

  1. Mauricio Tirado Mejia en abril 8th, 2013 7:31 pm

    ¿Por qué el uribismo le teme a la paz?

    Una nación en paz es inconveniente para esa corriente política. Su pensamiento militarista no concibe otro mundo que el de la guerra. ¿Hasta cuándo tendremos que soportarlo?

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    La mejor manera de contrarrestar el discurso a favor de la guerra del expresidente Álvaro Uribe Vélez y sus seguidores es firmar unos acuerdos de paz, sólidos y duraderos, con las guerrillas de las Farc y el Eln. De esa manera se desactivaría su “enemigo”, aquel que tanto le da valor para rechazar las conversaciones en La Habana, Cuba, instigar a los colombianos para no apoyarlas y perpetuar la confrontación armada.

    La actitud belicista de Uribe Vélez tiene su origen en la venganza. A su padre lo mataron, supuestamente, facciones de las Farc. Desde ese momento se convirtió en una obsesión esa organización insurgente y todos aquellos que, arbitraria e ilegalmente, considera sus apoyos. Ese ánimo revanchista, que lo asumen sus seguidores y se apalanca en los diversos fracasos de los acercamientos de paz entre algunos gobiernos con ese grupo armado, tiene de fondo una razón concreta: la destrucción del “enemigo”.

    Y las estrategias de eliminación de ese otro que se considera “enemigo” es quizá lo que le gusta al Uribismo, en tanto crean escenarios donde no opera el Estado de Derecho sino la excepción a las normas, en las que priman la hegemonía de las instituciones castrenses, las violaciones de los derechos humanos, la impunidad y la corrupción. Las evidencias son claras cuando se revisan las actuaciones y discursos de Uribe Vélez durante sus periodos como Gobernador de Antioquia (1995 – 1997) y Presidente de la República (2002 – 2006 y 2006 – 2010).

    La defensa que constantemente hace Uribe Vélez del estamento policial y militar, sus “soldados de la patria”, es una manera de reforzar la militarización de la conciencia ciudadana ante una sociedad “amenazada” por la insurgencia armada que, paradójicamente, las propias autoridades la presentan cada vez más débil. El miedo entonces es su principal arma y con ella cautiva a buena parte del electorado. Una vez se alcance una paz sólida y duradera, perderá sustento la doctrina guerrerista del Uribismo.

    Pero la paz no solo deslegitimaría ese pensamiento, también daría pie para cambiar las lógicas presupuestales y jurídicas del estamento castrense. En la guerra, son los que mayores privilegios tienen. En nuestro país pobre, el incremento en defensa, año a año, ha llegado a niveles exorbitantes, lo que hace que altos oficiales vivan en sus cuarteles en medio de grandes comodidades y codeándose con las altas clases sociales de las ciudades.

    Lo interesante de una nación en paz es que los billonarios recursos destinados a la defensa nacional pasarían a otras carteras, con lo que se podría lograr una mayor inversión para atacar los grandes problemas sociales que tiene el país. Cambiaría entonces la lógica presupuestal de manera sustancial. En tiempos de paz las Fuerzas Armadas deberán reducirse, por lo tanto sus gastos también, y lo que les dolerá más aún, llegarán a su fin los privilegios. En esa ecuación, subyacen varios motivos de peso para que sectores belicosos, como el Uribismo, odien la paz. La guerra es su negocio.

    Uno de los aspectos que más se ha visto afectado durante los años de guerra en este país es el de la justicia. La impunidad, sobre todo para aquellos delitos cometidos por sectores del Estado y por agentes paraestatales, ha sido garantizada para acabar con el “enemigo”, representado tanto en aquellos de la izquierda civilista como la armada.

    Al momento de someterse a la Ley de Justicia y Paz, muchos paramilitares no tenían procesos pendientes con la justicia, fue a través de sus confesiones que se abrieron expedientes sobre decenas de crímenes. Lo paradójico es que el Uribismo alega que al proceso con las Farc lo rodea la impunidad. Ya lo ha dicho uno de sus máximos exponentes, Francisco Santos: “No acepto un proceso de paz con impunidad”.

    ¿Y acaso la impunidad no fue la garantía para que las fuerzas paramilitares actuaran a sus anchas en el país? ¿Y no se sacrificó una porción de justicia para lograr leyes que permitieran su desmovilización, reflejadas en la pena alternativa de 5 a 8 años? ¿Y por qué sí tuvimos que aceptar un proceso con tales garantías con los paramilitares?

    Es curioso cómo el Uribismo ataca el proceso de paz aludiendo a las víctimas de la guerrilla. Vuelvo a las palabras de Francisco Santos: “No acepto un proceso de paz en el que las víctimas no sean el centro prioritario de la negociación”. ¿Y acaso las víctimas del paramilitarismo pasaron por Santa Fe de Ralito y se sentaron a la mesa con el Estado Mayor de las AUC? ¿Durante el proceso de negociación con los jefes paramilitares se contempló su asistencia y participación?

    Es interesante que los uribistas expongan sus ideas sobre el proceso de paz en La Habana y expresen sus miedos. Cada frase que digan podrá usarse en su contra; muchas de ellas conducen a revisar sus actuaciones, en las que se siente el olor a pólvora. Para ellos, la guerra se convirtió en un sistema alrededor del cual debemos girar eternamente, por eso la alimentan, deslegitimando cualquier iniciativa que vaya en contra de su superación. ¿Es eso justo con un país que busca ser más incluyente y próspero?

    En el odio del Uribismo hacia la paz que se intenta gestar con las Farc, y espero que, posteriormente, con el Eln, subyace una apuesta por la destrucción total del “enemigo”, menospreciando la Constitución Política que, en su artículo 22, consagra que “la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”; además, el parágrafo 6 del artículo 95 establece que son deberes de la persona y el ciudadano “propender al logro y mantenimiento de la paz”.

    La paz es un imperativo en estos momentos de negociación; lo urgente es hacer pedagogía, para que el país entienda el proceso con las Farc y no se deje llevar por cantos de sirena que invitan a la guerra. El miedo del Uribismo no puede convertirse en una bandera nacional.

  2. Elvira Sosa en abril 8th, 2013 7:35 pm

    Este periodista solo destila odio es un criminal como todo los uribistas y es un enemigo de la paz, radio santa fe no debe permitir que estos delincuentes siembren mas odio entre los colombianos y menos se metan con la ploitica de otros paises este delincuente es un enemigo de la paz que tanto anhelamos.

  3. luis alberto rojas en abril 8th, 2013 7:38 pm

    solo estupideces escribe este idiota

  4. carlos rojas en abril 12th, 2013 11:36 am

    Mauricio Tirado Mejia Says, gran pendejo de mierda, saber si usted es de los secuases de narco-terrorista polo democratico es facil identificarlo ya que ve el vaso medio vacio, no ve el gran favor que le hizo a colombia el presidente uribe, mire no mas como esta esa bogota llena de ladrones y estafadores de su partido, deje de ser ignorante, como un imbesil como usted y los desadaptados venezolanos creen que un hp parjaro se presente en una capilla y vendiga a un ignorante y asus seguidores para que sigan un legado de robo y miseria, deje de ser pendejo y crea que el unico que se puede aparecer es Dios, no un simple mortal que le hizo tanto daño a venezuela

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