LA DESPLAZADA

julio 17, 2013 10:59 am

Carlos Fradique Carlos Fradique-Méndez

Al valorar una conducta del ser humano se afirma que es ilógica, cuando la persona, luego de razonar o haber debido razonar, genera un resultado que no tiene explicación formal. En las consultas con frecuencia me hacen preguntas como la siguiente: Abogado: ¿Le parece lógico que mi marido, comerciante exitoso, me haya dejado para irse a vivir con su empleada, 30 años menor que él, separada y con 3 hijos que él se ha comprometido a sostener? Y de tanta pregunta he llegado a la conclusión que lo que llamamos lógica no existe y que la razón es una ventaja inutilizada. Con un poco de lógica y una pizca de razón, ningún borracho manejaría y el Estado no sería el principal promotor del consumo de alcohol.

En términos coloquiales, me enteré de lo que puede llamarse en un pueblo noticia bomba y que se repite en muchas regiones: Un empresario de nivel medio y de 55 años de edad, echó a su mujer de 50 años, para llevar a su casa y a su negocio a una joven de 23 años que tiene como antecedente el haber desbaratado dos matrimonios. El hombre llevaba 25 años de convivencia y su esposa fue el motor principal para construir un negocio de venta de materiales para la construcción que está bien acreditado y además quien lo convenció de que aportara para tener seguro de salud y llegado el caso una pensión de vejez.

La joven de 23 años se interesó en el empresario y su negocio y luego de un año de amores furtivos le dijo a su novio que estaba embarazada. El no ha tenido hijos porque es estéril. Pero aun así le creyó a la jovenzuela. Entonces tomó la decisión de desplazar a su esposa de tantos años, ofrecerle una suma tonta de dinero y cambiar de compañera. La esposa ya sabía de la muchacha porque ésta le enviaba trinos en texto para el celular para informarle que “Ahí le mando a su marido para que me lo cuide para el jueves que nos vamos a encontrar”.

Pasado un mes en la nueva convivencia, el conquistador conquistado fue informado por la joven que no estaba embarazada, pero él todavía no ha entendido que se trató de una farsa. Y es posible que la “nueva compañera” lo acompañe cinco o más años y luego de ese tiempo la ley la protegerá, porque “en justicia” a ella le corresponderá el 50% del capital formado por la esposa desplazada y el 100% de la pensión que el ingenuo marido logró gracias a la buena orientación de su primera esposa. Y ésta, por su edad, ya no tendrá trabajo pero seguramente comenzará de ceros y construirá una nueva empresa, que ojalá sea suya y para no compartirla con nadie.

La historia de esta mujer desplazada se repite en muchos pueblos de Colombia y por las mismas o semejantes razones también hay mujeres abandonas que han sido sustituidas por las hábiles que han logrado ganar un marido dejando al garete a una familia.

Cómo tiene vigencia la canción de Esteban Taronji, en la voz de TOÑA LA NEGRA: “De mujer a mujer lo lucharemos a ver quien vence y así se queda con su dulce querer. Y si me logra vencer, en mi agonía usar podría de mis recursos, como tiene que ser.” Y el macho se queda con la más hábil y desplaza a su fiel compañera y la ley protegerá a la ganadora de este fraudulento duelo. A esto llaman justicia.

Aun cuando son pocos, también hay hombres desplazados por la misma razón, pero la reacción es diferente: algunos deciden matar y matarse. Y los hay abandonados porque su compañera decidió huir para dejar de ser objeto de violencia o de humillación.

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