Petro y su destitución: tejiendo falacias

diciembre 11, 2013 9:12 pm

mauricio-botero-caicedo Por Mauricio Botero Caicedo

En torno a la destitución de Petro se han estado tejiendo una serie de falacias las cuáles es oportuno, antes que sigan estas falacias cautivando a incautos, empezar a desvirtuar. La primera de ellas se refiere a que dicha destitución, al ser Petro un ex – guerrillero, constituye un golpe para la paz. Semejante idiotez ojalá se le ocurra es a muy pocos! Entonces el hecho de ser ex – guerrillero ¿se convierte en una ‘Patente de Corso’ para hacer lo que se venga en gana e infringir alevosamente la ley sin que nada se pueda hacer ya toda actuación ilícita o ilegal por parte de un ex – terrorista sería interpretada como un atentado en contra de la paz?

Una segunda falacia es que un funcionario como el Procurador no puede destituir a funcionarios elegidos por el voto popular. En primer lugar, esta peregrina tesis va en contra del ordenamiento jurídico vigente ya que la potestad del Procurador de destituir a funcionarios que cometan actos que violen la ley está claramente enmarcada en la Constitución del ’91. En segundo lugar, de primar tan peregrina tesis que le ata las manos al Procurador, ¿a todo funcionario elegido popularmente sólo lo podría juzgar y condenar otro funcionario elegido popularmente? Para que se entienda el alcance de dicha barbaridad, en toda su historia la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes sólo ha condenado a una persona: Gustavo Rojas Pinilla. El someter a alguien la Comisión de Acusaciones de la Cámara es instaurar la impunidad de todo funcionario público elegido. Que a los elegidos por voto popular los juzguen exclusivamente sus pares es un privilegio que ni siquiera los Zares disfrutaron!

Finalmente está el espurio argumento que a Petro no se le puede condenar por fallas ‘gerenciales’. Es oportuno señalar lo que dice el editorial de Colombiaopina (Dic. 10/13) al respecto: “…la decisión tomada convirtió “errores gerenciales” en faltas disciplinarias y eso sería una arbitrariedad; pero no pasa de ser un pobrísimo argumento porque ni la administración pública es un negocio de riesgo financiero donde puedan asumirse como propias las pérdidas generadas por un error gerencial, ni puede ejercerse al libre albedrío e interpretación del funcionario de turno; las funciones públicas están regladas y faltar a ellas por acción o por omisión acarrea consecuencias disciplinarias. Seguramente si Bogotá D.C. fuera una empresa privada, sus accionistas habrían obrado igual ante la pésima gestión y el daño ocasionado por el señor Petro Urrego, destituyéndolo del cargo, la diferencia es que en este caso si lo harían responsable de las pérdidas, en la función pública no, allí eso se queda impune y los ciudadanos terminan asumiendo esos costos; en el caso de las basuras más de 29 mil millones de pesos. Lo que ahora llaman “errores gerenciales” son acciones u omisiones que afectan la administración pública; ahora bien, Petro no puede aducir que lo sucedido con el manejo de basuras y posteriores consecuencias fueron hechos derivados de error de hecho invencible, puesto que además de existir la legislación y jurisprudencia necesaria, concurrieron advertencias de diversos organismos de control nacionales y distritales que advertían sobre el riesgo y él estaba en capacidad de evitarlo, pero prefirió insistir en imponer su voluntad que en atender los mandatos legales, de tal manera que no existió el “error gerencial” que ahora invocan para desconocer el fallo de la Procuradoría, existe jurídicamente una verdadera infracción del deber funcional probada en el curso de la investigación y que no pudo ser desvirtuada por la defensa del burgomaestre.”

En resumen: entorno a la destitución de Petro se están tejiendo una serie de falacias que no tienen el menor sustento en la realidad o en la legalidad. Es buena hora de rodear al Procurador y a las Instituciones debidamente enmarcadas en la Constitución!

10 Respuesta sobre “Petro y su destitución: tejiendo falacias”

  1. Arnaldo Garcia en diciembre 12th, 2013 8:30 am

    Estimado corresponsal, sus comentarios lo hacen pensar a uno que Usted es mu allegado al procurador Ordoñez, no se requiere ser muy inteligente para entender que sus comentarios son sesgados.

    Han llegado comentarios de todo el mundo, de las naciones unidas, los alcaldes de importantes ciudades firmaron un documento mostrando que algo grave pasa en Colombia, el procurador esta violando en forma grave los derechos humanos, todo el mundo lo dice el primero en no aceptar que hay una grave exageraciòn en la sanciòn a Petro es Usted, perdoneme que lo contradiga; un ejemplo en Madrid España, la alcaldesa tuvo un problema de basura más grave que el de Bogotá y nadie habló de sancionarla de por vida como al alcalde Petro, es muy facil ver el sectarismo con que actùo el procurador, es un duro golpe para la democracia, fijese como há reaccionado la ciudadania.

    Con todo respeto señor Usted està muy equivocado, claro que tiene derecho en dar sus opiniones, como yo tengo el mio.

  2. Viva el FARCSANTISMO y sus ELEFANTES (Samper, Gaviria, Serpa)!! en diciembre 12th, 2013 10:16 am

    En más de 50 años, Los TERRORISTAS de los NARCOBANDIDOS de las FARC, a COLOMBIA y especialmente a sus gentes más HONRADAS, BUENAS, POBRES e INDEFENSAS, no han hecho más que : secuestrarla, extorsionarla, torturarla, asesinarla, robarla, chantajearla, maltratarla, intimidarla, humillarla, asaltarla en caminos y carreteras, destruyéndole y rompiéndole sus caseríos y pueblos, dinamitándole todo tipo de obras para su servicio como oleoductos, puentes, escuelas, hospitales, acueductos, y torres de energía, iglesias, llevándole a campos de concentración y a ejecuciones extrajudiciales(Ej:11 diputados del valle), reclutándole y secuestrándole sus niños, quemándole y castrándole sus policías soldados en público y con tiros de gracia, etc.
    Estos serán, junto con FARCSANTOS, los que construirán un país, JUSTO, MODERNO y SEGURO !!! JA, JA, JA, JA, … http://www.caracol.com.co/noticias/regionales/ataque-de-las-farc-en-inza-cauca-deja-ocho-personas-muertas/20130712/nota/2032700.aspx

  3. periodista carroniero en diciembre 12th, 2013 10:59 am

    vomitando excremento como siempre este columnista carroniero y sembrando odio y venganza igual que su amo el criminal mano negra uribestia estos son los enemigos de la paz estos son los criminals de cuello blanco este hijo de puta deberian de ponerlo a chupar gladiolo

  4. francisco rojas en diciembre 12th, 2013 2:00 pm

    usted ve el mundo igual que Ordonez desde una perspectiva raquitica, goda y fundamentalista. Lo cierto es que el pueblo si puede decidir y su decisión vale mas que la de un funcionario mañoso como el procurador a quien no dudo en calificar como un sicario político puesto por la extrema derecha para acabar con la oposición.

  5. JOLVICA en diciembre 12th, 2013 9:29 pm

    SAYS con tus invecibilidades eres el animal mas feroz del siglo 21

  6. JOLVICA en diciembre 12th, 2013 9:33 pm

    Says, eres el animal mas invecil que existe ocupa tu mente en algo productivo, no seas tan mediocre, modera tu lexico al menos, das verguenza, tu no eres Colombiano sera que perteneces a ese grupo.

  7. Ever en diciembre 13th, 2013 8:38 am

    Cuán malvado y premeditado fue el alcalde Petro según esta columna. Vamos pues todos juntos y cogiditos de la mano a votar por Pachito, el títere del patrón, para instaurar de nuevo en Bogotá el carrusel de obras patéticas y permitir que la mano negra siga alterando el curso de esta nación desde el segundo cargo con más poder en Colombia. Lechona a la salida y toros el otro domingo!

  8. henry correa montano en diciembre 13th, 2013 10:53 am

    No vale la pena…………………………………….Comentar.

  9. Eugenio Merlano en diciembre 13th, 2013 2:30 pm

    Pero por dios, que barbaridad dice Ever. Los que pusieron a los Moreno, los mayores cacos de la historia, fueron los cacos del Polo, concretamente Robledo, Dussan, y ese par de hampones que son los dos Wilson’s: Arias y Borja¡

  10. La vanidad del corrupto en diciembre 17th, 2013 11:22 pm

    La vanidad del corrupto

    Cuando se habla de corrupción vuelan dardos, flechas y jabalinas al entrecejo de algunos inescrupulosos y desvergonzados políticos.
    La vanidad del corrupto.

    Cuando se habla de corrupción vuelan dardos, flechas y jabalinas al entrecejo de algunos inescrupulosos y desvergonzados políticos o funcionarios que se han encargado de hundir a Colombia en el más oscuro abismo de la iniquidad y la injusticia. Con ira y desconcierto protestamos, juzgamos y los sentenciamos a que paguen años de cárcel y reciban el repudio social que merecen por su prontuario de corrupción.

    Claro que queda cómodo lavarse las manos y evadir la responsabilidad que todos tenemos, como sociedad colombiana, al proclamar que sólo el Gobierno es corrupto. Siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio. Todos en este país llevamos un potencial corrupto adentro, o pregúntese usted si alguna vez ha evadido sus impuestos, ha intentado sobornar a un policía para evitar que le pongan un parte, ha movido influencias con algún funcionario para acelerar un trámite administrativo, ha abusado de su autoridad, ha falsificado datos de algún documento para obtener un favor, ha explotado a otro individuo para obtener un beneficio propio, entonces usted también ha caído en la trampa de la corrupción.

    Una persona corrupta, según el diccionario de la Real Academia Española, es “quien se deja o ha dejado sobornar, pervertir o viciar”. Es la degeneración de la moral y las costumbres. Nos hemos adiestrado a vivir en una cultura de desconfianza y en actitud defensiva contaminados por los múltiples casos de corrupción que se destapan año tras año en Colombia, y que cada vez son más vergonzosos, casos como el de Agro Ingreso seguro, el del Transmilenio de la Calle 26, los desfalcos del sector de la salud, la recolección de basuras y la interminable lista de bestialidades que ya todos conocemos.

    Nos acostumbramos a vivir dentro de la idiosincrasia del “avispado”, del “primero yo”, a permitir que se cometan atropellos, a la impunidad, a la injusticia, a la inequidad, a que se vulneren nuestros derechos, a “no dar papaya” y a pensar en no ser “el único pendejo que no roba”.
    Estamos contagiados con una enfermedad que es crónica, que duele, fácil de pegar, difícil de curar, pero sobre todo una de las más costosas, este año la corrupción le ha costado a la economía colombiana cerca de 800 millones de dólares, según el balance presentado por la Comisión Nacional Ciudadana para la Lucha Contra la Corrupción (CNCLC), que cita cifras de la firma KPMG.
    Tristemente los malos resabios los sabemos nosotros y nos lo reconoce el mundo. En materia de corrupción, Colombia ocupa hoy el puesto número 94 a nivel mundial entre 177 naciones estudiadas y 18 en la región, así lo reveló el Índice de Percepción de Corrupción 2013 (IPC) divulgado por Transparencia Internacional. Así mismo, según el Barómetro Global de la Corrupción, el 56% de los colombianos encuestados cree que el Congreso y los partidos políticos son los actores más corruptos, para el 64% es evidente que hay corrupción dentro del sistema judicial y en síntesis para los colombianos la corrupción en vez de disminuir, ha aumentado en los últimos dos años.

    Qué gran desafío pretender generar confianza en un país donde lo que más sale a relucir es la desconfianza. Aún así la lucha contra la corrupción en Colombia debe realmente empezar a ocupar un lugar dentro de los “urgentes” de la agenda pública, y es también nuestro deber arraigarla a nuestros principios y valores, pues este es el mayor mal que nos aqueja y el gran detonante de todos los venenos: la ilegitimidad de las instituciones, la desigualdad social, la debilidad de la democracia, la ineptitud de la justicia, la pobreza extrema, la violencia y el retraso.

    Si usted es un egocéntrico, vanidoso y antisocial, es capaz de sacrificar todo lo que tiene, poner de lado los intereses de la sociedad y el bienestar de quienes han confiado plenamente en usted, para centrarse en satisfacer sus necesidades de poder y mostrarle al mundo su superioridad a expensas de los demás, entonces, usted podría ser un corrupto en potencia. Pero ser íntegro o corrupto, solamente lo decide usted

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