El rabo de paja de Uribe.

diciembre 22, 2013 9:06 am

Andres Burgos New Por: Andres Burgos
Luego de la ronda de entrevistas que el expresidente ha otorgado a varios medios radiales y de televisión, denunciando lo que ha llamado “el carrusel de la reelección”, no me queda la menor duda de que su discurso además de ser acomodado y grosero, raya también en la inmoralidad y el cinismo.
Si bien es cierto que el expresidente dice tener pruebas de que este gobierno “derrochón” está comprando a los congresistas para garantizar su reelección, no es menos cierto que en su momento a su gobierno se le acusó de pretender reelegirse con maromas mucho más graves de las que hoy denuncia con vehemencia.
Uribe, que hoy acusa a Santos de ofrecer puestos políticos a cambio de favores electorales, ofreció la institucionalidad de su gobierno para mantenerse en el poder. Ad portas de anunciar su intención de reelegirse para el periodo 2006-2010 el expresidente autorizó la creación de varias notarías nuevas y el nombramiento de otros tantos notarios en tiempo record, que no eran más que cuotas políticas de por lo menos 30 congresistas, para que estos últimos votaran a favor de su reelección.
El escándalo que fue conocido como la “Yidis-política” produjo la posterior captura de Teodolindo Avendaño y Yidis Medina por el delito de cohecho. Curiosamente la justicia castigó a la parte que se dejó comprar pero jamás a los que ofrecieron las prebendas.
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Sabas Pretelt de la Vega, por entonces ministro de Justicia fue uno de los amigos de Uribe que se encargó de ofrecer el soborno a los parlamentarios. Antes de que el escándalo estallara, Uribe lo envió a la embajada de Italia con la intención de evadir su responsabilidad, y lo logró porque finalmente sólo fue castigado con una inhabilidad para ejercer cargos públicos por 12 años por parte de la procuraduría, no sin muchas presiones de varios sectores de la sociedad, porque ya antes nuestro procurador lo había absuelto.
Otro de los que sobornaron al Congreso, según Yidis Medina, fue Diego Palacio, ministro de Protección social de Uribe, que hoy no ha sido condenado.
La Corte Suprema de Justicia, que investigaba el caso, fue blanco de fuertes críticas de Uribe luego de las primeras condenas. Posteriormente se sabría de un andamiaje de espionaje del DAS al mejor estilo de la guerra fría, que seguía de cerca las conversaciones privadas de los magistrados de esta corte, y de paso hacía seguimientos ilegales a personalidades de izquierda y periodistas críticos del gobierno del expresidente.
María del Pilar Hurtado, directora del DAS de entonces y que hoy está prófuga de la justicia colombiana, se encuentra en estos momentos exiliada en Panamá, gracias a la mediación de Uribe. Bernardo Moreno, secretario general de la presidencia y amigo cercano de Uribe, enfrenta hoy un proceso por presionar al DAS para obtener informaciones confidenciales de manera ilegal. En este mismo proceso, un testigo clave acusó a José Obdulio Gaviria, hoy candidato al Congreso por el Uribe Centro Democrático, de conocer con suficiencia estas interceptaciones ilegales y solicitar información al respecto.
Así las cosas, antes de escuchar al expresidente con sus reiteradas acusaciones kafkianas contra el “carrusel de la reelección”, bien vale la pena refrescar nuestra memoria para recordar el inmenso rabo de paja del que muchos consideran un mesías político. Y no está de más tampoco recordarnos que quien tiene la razón no es quien grita más o el que parezca más bravo, sino el que cuenta con las evidencias que sostienen su discurso.
Si el expresidente Uribe tiene pruebas que demuestren la corrupción de su otrora mejor alumno, que las presente ante la justicia y que deje tanto alboroto, tanta grosería con los periodistas a los que no deja hacer su trabajo, tanta evasión de preguntas incómodas y tanta magnificación propia.
Bien sabemos que le urge mantenerse vigente ante la opinión pública pero, francamente, cada vez sus métodos resultan más inoficiosos y aburridores, por decir lo menos.
Twitter: @andresburgosb

6 Respuesta sobre “El rabo de paja de Uribe.”

  1. francisco rojas en diciembre 23rd, 2013 8:39 am

    Es cierto. Esta es otra muestra de que la justicia del procurador es muy flexible cuando se trata de juzgar a sus amigos y muy severa cuando juzga a sus enemigos. Uribe debería ser juzgado por traición a la patria. Es el mas grande vende patria de todos los tiempos y a ganado mucho con ello, pero le ha hecho un daño muy grande a la institucionalidad con su enorme capacidad de corrupción.

  2. Luis Alberto en diciembre 23rd, 2013 10:24 am

    Evidentemente Alvaraco no tiene salida ni argumentos políticos convincentes, se vale de artimañas que en su momento los aplicó, corrupción, compra de notarias, desplazamientos, ley 100, ley 50,paramilitarismo, reelección…….en pocos días vá a ser victima de su propio invento, la justicia divina es equitativa y justa. Dios quiera que la CORTE PENAL INTERNACIONAL, se apersone de éste caso y tenga a buen recaudo a éste delincuente que quiere hablar duro e intimidar a los medios con sus barrabasadas!!!!

  3. JUAN PEDRO en diciembre 23rd, 2013 11:41 am

    ALVARACO ES UNA PECUECA, HUELE A AZUFRE ESE HIJO MAL NACIDO DE SATÁN.

  4. uribe rata corrupta criminal en diciembre 24th, 2013 10:19 am

    los colombianos ya sabemos la clase de corruptos y criminals que son los uribistas empezando por jairo pulgarin que le besa el culo a su amo….

  5. Con RABO de Paja o sin RABO de Paja !!! en diciembre 26th, 2013 2:03 pm

    1.200.000 familias del CAMPO y la PROVINCIA, agradecidos con ls SEGURIDAD DEMOCRÁTICA, votaremos por las listas de URIBE !!!!

  6. para el lameculos jairo pulgarin en enero 7th, 2014 12:35 pm

    Propósito para 2014: ‘silenciar’ a Uribe

    De diez medios consultados en internet, siete usaron idéntico titular: “Farc amenazan a colombianos para que voten por Santos: Uribe”.
    Propósito para 2014: ‘silenciar’ a Uribe.

    El 26 de diciembre pasado el candidato al Senado Álvaro Uribe Vélez dijo una mentira del tamaño de un trasatlántico, que dio para pensar que se había adelantado al día de los inocentes: “En muchas partes del país, como en el Páramo de las Hermosas, las FARC están amenazando que si los campesino

    s no votan por Santos, los matan”. Además, aseguró que la guerrilla está elaborando un censo de ciudadanos para controlar el voto el día de las elecciones.

    Uribe lo decía con propósito artero: el de conseguir que tanto las FARC como Juan Manuel Santos respondieran con virulencia al engendro noticioso, ante lo cual habrían quedado emparentados en la misma respuesta, mientras que en el imaginario colectivo del populacho –el mismo al que quisieron mostrarle la cara de Uribe en el tarjetón electoral para guiar al ignorante- quedaría la idea de que era cierto lo que él dijo.

    El lado perverso del asunto reside en que la verdad es otra, aunque muy parecida: eran los grupos paramilitares los que ordenaban a los campesinos y pobladores de sus zonas de influencia votar por Uribe en las campañas a la presidencia del 2002 y 2006, mediante un estricto control y seguimiento a las listas de votantes, que permitía saber en cada mesa de votación por cuál candidato habían votado en forma mayoritaria. Y donde no hubieran votado por Uribe, llevaban ‘del bulto’.

    Esto sin olvidar que el propio Diego Fernando Murillo, alias ‘don Berna’, acaba de declarar que él y sus secuaces le aportaron $2.000 millones de pesos a la campaña presidencial de Uribe Vélez en el 2002, en lo que constituye la primera vez que un jefe del paramilitarismo asegura que entregó dinero directamente a su campaña. Y eso tuvo muy escasa repercusión en medios. Pero bastó con que William Rodríguez Abadía, el hijo bastardo de los Rodríguez Orejuela (quien declaró contra padre y tío para obtener rebaja de su pena) dijera después de 20 años y sin mostrar ninguna prueba que se reunió con Horacio Serpa, para que de inmediato los medios de comunicación se prestaran ingenuos al montaje, sin advertir siquiera que fueron infantilmente utilizados para hacer que la ‘bomba’ informativa estallara justo el día y hora en que Serpa lanzaba su candidatura al Senado.

    El lado positivo del asunto es que, en relación con el infundio de Uribe sobre guerrilleros amenazando de muerte a campesinos para votar por Santos, gobierno y FARC prefirieron ser responsables y no seguirle el juego, de modo que con su silencio le aplicaron sordina a tan delirante declaración, y el asunto no pasó a mayores.

    Pero no ocurrió, ni ocurre y al parecer no dejará de ocurrir con los grandes medios de comunicación, que de manera irresponsable –y susceptible incluso de judicialización- van acogiendo como noticia todo lo que se le ocurra espetar al caudillo de la ultraderecha, sin ser conscientes de que actúan como catapultas del prestigio de seres y políticas repulsivas, atentatorias contra la armonía social y la buena marcha de las instituciones.

    Como dato llamativo y que constituye récord mundial, ese 26 de diciembre de sequía informativa hice un rápido sondeo en Internet en torno a esa ‘noticia, y oh sorpresa: de diez medios consultados, ¡siete usaron idéntico titular!: “Farc amenazan a colombianos para que voten por Santos: Uribe”. La única excepción la puso Blu Radio, que agregó la palabra “dice”. Aunque es obvio que no se pusieron de acuerdo, tan asombrosa coincidencia no deja de ser preocupante.

    ¿Será acaso que todo lo que dice Uribe, por el sólo hecho de ser él, hay que convertirlo de inmediato en noticia? ¿Significa entonces que frente a cualquier otra bestialidad que se le ocurra a este señor –quien a medida que avance la campaña se irá haciendo cada vez más peligroso de pensamiento, palabra y obra- los medios deben acogerla sin ninguna reserva ni capacidad crítica, e irla reproduciendo como inocentes borregos al servicio de una campaña en particular, la del Uribismo Centro Democrático (UCD)?

    En su frenético afán comercial y publicitario esos todopoderosos medios se niegan a captar que le están dando inmerecidos brillo y resonancia a un sector político de apariencia legal, pero que encarna un claro propósito subversivo, sólo que desde la extrema derecha: impedir a como dé lugar que se consoliden el proceso de paz y la reconciliación entre los colombianos.

    Periodistas y medios actúan como instrumentos pasivos de unas estrategias de desinformación al servicio de lo más oscuro y reaccionario que puede existir sobre la geografía nacional. Publican como grandes noticias ciertas declaraciones que explotan como dinamita sobre la epidermis nacional y crean consternación, pero que son elaboradas desde el sub fondo, desde esa penumbra siempre emparentada con una mano negra cuyos líderes no se dejan identificar, pero que sin duda existen y en los momentos más tácticamente convenientes se hacen sentir.

    Eso de acoger como noticia todo lo que salga de la boca o del siniestro magín de Uribe es algo que debería estar sujeto a posible tipificación como terrorismo mediático, pero ocurre lo contrario: que obtiene la generosa y torpe complacencia de unos titulares cargados de mentiras y engaños, con un efectismo y una parafernalia que incluyen hasta fotos de policías muertos, y de inmediato asegura titulares y luminosa presencia en las redes sociales, de modo que en cosa de minutos convierten en trending topic todo lo que al genio de la propaganda y la manipulación mediática se le va ocurriendo.

    Esta columna de abrebocas del 2014 pretender ser entonces un llamado a la cordura, dirigido a directores de medios, editores y periodistas en general, para que de una vez por todas dejen la bobada (iba a decir la estupidez) y reciban con beneficio de inventario y responsable criterio esas ‘noticias’ explosivas que arma Uribe con precisión de relojero para hacerlas explotar en el momento que considera más propicio a sus oscuros y perversos planes.

    Con Uribe hay que aplicar la noble y altruista misión de ‘silenciarlo’ –en un sentido metafórico- por el bien de Colombia. No se trata de taparle la boca ni ignorarlo al 100 %, sino de lograr que los medios de comunicación sopesen con sensatez y responsabilidad histórica cada cosa absurda o delirante que se le va ocurriendo, antes de que acabe por llevarnos a todos al abismo.

    Porque, no nos digamos mentiras: casos se han visto

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