¿Ejército para la guerra o Ejército para la paz?

junio 4, 2014 7:29 pm

Andres Burgos NewPor: Andres Burgos
Conocí hace unos años a un sacerdote castrense que hacía misas al aire libre: Cuando el sol quemaba implacable las cabezas de los feligreses decía que Dios los estaba bendiciendo con un nuevo día y que manifestaba todo su poder en los rayos del sol. Cuando llovía, decía que la brisa refrescaba las mentes calientes de sus clientes. Cuando hacía frío se alegraba de tener al rebaño reunido ya que juntos unos con otros enfrentaban el ventarrón del pecado, y así.

Ni qué decir de su discurso sobre el conflicto armado en Colombia: Su absurdo cargo le obligaba a bendecir las balas de los soldados con las que se iban al monte a morir o a matar y el padrecito, a su modo, articulaba un discurso que vinculara de manera decente los postulados de su iglesia con los horrores de la guerra: En ocasiones, cuando en recientes operaciones militares morían guerrilleros, el padre alababa a nuestros soldados que luchaban contra las fuerzas del mal; cuando los guerrilleros no eran dados de baja sino capturados, el padre elogiaba el respeto por los derechos humanos de las fuerzas armadas. Para eso lo tenían.
Esas tergiversaciones de la verdad que el padre hacía en nombre de Dios, me sirven ahora para descifrar los mensajes que sobre el Ejército nos mandan los candidatos a la presidencia:
Juan Manuel Santos, el candidato–presidente, nos quiere vender la idea de que las negociaciones con la guerrilla nos traerá la tan anhelada paz. Falso. El llamado “Fin del conflicto” es la posibilidad real de que las FARC, principal guerrilla de Colombia, deponga sus armas a cambio de beneficios para sus integrantes, derechos políticos y reparación de sus víctimas. Pero este fin del conflicto no significará de ninguna manera una paz inmediata, sino el comienzo de un proceso lento de desmovilización e integración de los miembros de las FARC a la sociedad, que a la larga y de no hacerse con el mayor cuidado, podría significar un aumento en la delincuencia común y la conformación de nuevos actores en el panorama delincuencial colombiano, tal como pasó con la desmovilización de los paramilitares, que hoy por hoy, causan más devastación y muerte que la misma guerrilla.
Por otro lado, el expresidente Uribe, iracundo como siempre, nos quiere vender la idea de que el presidente Santos “deshonra y desmotiva a las Fuerzas Armadas” a raíz de un comercial en el que el otrora uribista, sale como presentador de Talk Show a decir que no quiere más jóvenes en la guerra. También es falso. No podemos pretender que la única función de un ejército sea matar a los malos. En el mundo los ejércitos que no están sometidos a un conflicto armado –la mayoría- cumplen con cientos de funciones sociales distintas a las de empuñar un arma en una guerra fratricida; así que el anhelo de las madres de que sus hijos no vayan a la guerra no significa en absoluto que no quieran que sus hijos hagan parte de la institución del Estado que goza con los mejores índices de confianza de los ciudadanos.
Lo que sí es claro es que actualmente el Ejército de Colombia cumple una función eminentemente de defensa y que en efecto, las madres de los jóvenes reclutados, tienen que prepararse para que se lleven sus hijos al monte a enfrentar una guerra que no comprenden, y allí estos jóvenes deben enfrentarse a una disyuntiva terrible: Morir en nombre de la patria o matar a otro colombiano –No olvidemos que muchos guerrilleros son niños y jóvenes reclutados a la fuerza y obligados a pelear en el monte-. Con el fin del conflicto se abre la posibilidad de que las funciones del ejército muten y que a corto plazo nuestros soldados puedan sentirse orgullosos de pertenecer al Ejército sin tener que cargar con el peso de la muerte propia y ajena.
Twitter: @andresburgosb

2 Respuesta sobre “¿Ejército para la guerra o Ejército para la paz?”

  1. marina en junio 5th, 2014 11:23 am

    MAS CLARO NO CANTA UN GALLO.

  2. Francisco Rojas en junio 7th, 2014 11:09 am

    Las FFAA participan activamente en la contienda electoral en la medida que la única diferencia entre Santos y Zuluaga es el tema de las negociaciones de paz. Pregunto ¿quien se beneficia con la prolongación del conflicto? Ciertamente no los soldados que le ponen el pecho a las balas. ¿por que las investigaciones sobre las oficinas de inteligencia clandestinas siempre llegan a comprometer miembros de las FFAA?¿Por que el ministro de defensa habla en terminos de guerra mientras el presidente habla de paz?¿Es acaso el ministerio de defensa es independiente del gobierno?

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