Carta abierta al señor General Jorge Mora Rangel

junio 5, 2014 10:16 am

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“Quiero decirles que las Fuerzas Armadas de Colombia que son las fuerzas legítimas…, las Farc son las organización que le ha declarado la guerra al estado de Colombia”, dijo Rangel en un claro mensaje a las fuerzas militares y de policía; esto al parecer como una manera de salirle al paso a los rumores que se tienen acerca de que tras un acuerdo con el grupo ilegal se afectaría el desempeño del Ejército, la Policía, y las demás armas.

Estamos en un proceso de fin de conflicto… para que las Farc se desmovilicen y entreguen las armas, “y lo deben hacer para reincorporarse al sistema democrático”, concluyó Mora.

Bogotá D.C., 4 de junio de 2014
Señor General
Jorge Enrique Mora Rangel
La Habana, Cuba

Señor General : La oscuridad política, la incertidumbre, las dudas y la desconfianza son los elementos que acosan y preocupan al pueblo colombiano, y en particular a los soldados de la Patria, con motivo de la instalación de la mesa de diálogo en la Habana, pues conforme al modelo señalado para las conversaciones de total hermetismo, no sabemos a ciencia cierta la seriedad y el compromiso de las FARC en desarrollo de la agenda.

La cínica declaración de Alias Timochenko, publicada en Anncol, sostiene que la postura del Ministro de Defensa al afirmar que ni el presupuesto, ni el número de efectivos de la Fuerza Pública, como su estabilidad laboral y reconocimientos prestacionales, sufrirían modificación en la etapa del ´postconflicto, “chocan frontalmente con la aspiración declarada de pasar a jugar un papel preponderante en la geopolítica continental contra los procesos democráticos en curso.” “…nada está definido en la lucha de clases e intereses en pugna en nuestra patria…si no hay quienes se le opongan y enfrenten” agrega.

Luego sostiene que entiende la mesa de conversaciones como la oportunidad más favorable para impulsar y concretar la conformación de ese torrente popular ( se prolonga la insurrección, la subversión con todos sus males se fortalece) También dice : “pero en la mesa somos dos partes, y las aspiraciones nuestras son por completo diferentes”. Esto lo dice Timoleón Jiménez, quien para las Farc es el jefe del Estado Mayor Central.

Ante tales manifestaciones surgen graves preocupaciones en el medio castrense activo y en la reserva activa porque desconfiamos de la seriedad de los puntos acordados y nos asaltan unas dudas concretas: ¿se está, pese a no formar parte de la agenda, negociando el futuro de la defensa nacional, y con ello el futuro de los soldados de la patria? ¿Y, si como se comenta, se crearía un Ministerio de la Seguridad al cual serían incorporados esta clase de individuos, y quienes portarían las armas con las cuales asesinaron a nuestros soldados y policías, armas que recibirían el calificativo de “oficiales” pues serían dadas de alta en los inventarios castrenses, es decir que se permitiría que instrumentos bélicos, manchados de sangre, sean considerados armas del Estado.? ¿Y usarían los uniformes de las Fuerzas Militares de Colombia o de la Policía Nacional que forman parte de la dotación oficial? ¿Esos uniformes que vestían justamente nuestros hombres cuando fueron asesinados?

No permita, señor General Mora que sintamos vergüenza por ese uniforme que un día llevamos pegado a la piel, con dignidad, veneración y orgullo y que fue un elemento que distinguía nuestra condición de defensores de la Patria.

Entendemos esa preocupación de la sociedad colombiana y de todos aquellos que visten el uniforme de la República.

Señor General, necesitamos conocer la verdad. El presidente sostiene que no se negocia la estabilidad castrense y la institucionalidad. Sin embargo se escuchan otras voces. Y entre líneas lo sostiene Timochenko, que aseguran que por el bien de la paz se debe sacrificar a los miembros de la Fuerza Pública.

Los soldados, lo sabemos de sobra, no son deliberantes pero sí son titulares de derechos y la seguridad nacional representada por ellos no puede ser fracturada por intereses mezquinos de quienes han estado al margen de la ley.
Señor General, ¿qué impresión le merece el pronunciamiento de “Iván Márquez” en relación con los siguientes puntos : 1º.Democratización real y participación en la vida social. 2º. Reestructuración del Estado. 3º. Desmilitarización de la vida social. 4º. Desmonte de los poderes mafiosos y de las estructuras narcoparamilitares. 5º. Justicia para la paz y la materialización de las víctimas del conflicto.6º.Desprivatización y desmercantilización de las relaciones económico sociales. 7º. Recuperación social de los recursos naturales y reapropiación social de los bienes comunes. 8º- Reorganización democrática de los territorios urbanos y rurales. 9º. Nuevo modelo económico y 10º. Restablecimiento de la soberanía.?

La anterior declaración está muy cerca de lo afirmado por Timochenko, de cómo se usa el escenario de la mesa de diálogo de la Habana para los intereses terroristas de las Farc. Qué hace el gobierno: ¿Engaña a los colombianos; traiciona la patria; obra con ingenuidad? No dejamos de preguntarnos sobre el futuro de nuestro país. ¿La ley que crea el Ministerio de la seguridad ciudadana va a permitir que la Policía deje de pertenecer al Ministerio de Defensa y tal como ocurrió en el pasado caiga en manos de la clase política y se utilice como instrumento de persecución partidista? Si bien ya no existe el llamado control operacional, la Policía debe acompañar a las Fuerzas Militares en el control interno en el postconflicto teniendo en cuenta su número de efectivos, su preparación y experiencia que permitirán a este cuerpo armado, de carácter civil, afrontar el reto de una delincuencia que se va a multiplicar, incluyendo la generada por aquellos terroristas que continúen armados y no se acojan al proceso de paz.

Una inmensa mayoría de colombianos creemos en la necesidad de que los delincuentes de las Farc paguen sus penas, aunque sean de corta duración, pero nunca que opere la impunidad. Que no participen en las próximas elecciones de gobernaciones, alcaldías, asambleas y concejos municipales, que toca medularmente las regiones, porque tendrían el apoyo de las armas y las inmensas fortunas derivadas del narcotráfico.
Señor General Mora, usted es un hombre honrado, fue y sigue siendo un gran soldado. En usted hemos depositado la confianza para que esté atento a defender los intereses de las Fuerzas Militares y de Policía. Por eso le pedimos que alce su voz de hombre íntegro y leal y se oponga en un acto de dignidad a las Farc y desenmascare frente al país, a los oportunistas, que auspiciados por el gobierno se oxigenan para continuar en el crimen, burlándose de un pueblo que sueña con la paz.

Señor General Mora, tiene usted un inmenso compromiso con las Fuerzas Militares y de Policía y la historia de Colombia. Esta solicitud la presenta este viejo soldado que estuvo bajo su mando, compartiendo con afán y denuedo la lucha contra el terrorismo, prefiriendo renunciar a lo más sagrado de mi ejercicio como hombre de armas, mi carrera militar, cuando el honor militar así lo precisó. En aquel entonces el gobierno del presidente Pastrana le habló con la verdad al país respecto de las conversaciones del Caguán, y ante el fracaso dio comienzo al robustecimiento de las Fuerzas Militares, entre otras cosas con el Plan Colombia y con la aparición de los soldados profesionales, algo que no ha ocurrido en este gobierno donde solo se les ha maltratado, desconociendo sus compromiso como su jefe supremo, hasta el punto de utilizar mensajes publicitarios que ofenden la entraña misma de los héroes de la Patria.

Con toda consideración,

Brigadier General Jaime Ernesto Canal Albán

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