El legado del Papa Francisco en su viaje a la Patria Grande

julio 14, 2015 6:11 am

Luis Eduardo Forero Por: Luis Eduardo Forero Medina
En el noveno viaje internacional del obispo de Roma, el más largo de su pontificado, se centró en la defensa de la vida, la familia, los pobres y marginados.

Desde Ecuador, el centro del mundo, actualmente convulsionado; Paraguay, el corazón de América, país sin Cardenales, y Bolivia, donde le obsequiaron una cruz con la hoz y el martillo, abogó por la “inclusión a todos los niveles.” Para el Cardenal Bergoglio, América Latina sigue en deuda con los más pobres, que cuando “mueren de frío y de hambre”, eso no es noticia. En la Evangelii Gaudium había dicho que “esta economía mata.”
¡No, a la economía sin rostro!

El Pontífice criticó el crecimiento económico que no llega a todos, y se queda en las estadísticas macroeconómicas, donde el dios dinero está al centro de un sistema que nos aplasta a todos, y discursos grandilocuentes, que después de escucharlos uno concluye “Qué mentiroso que sos”.

El “diálogo-teatro”,
Es ese en que “cada uno habla desde su identidad: Yo soy budista, yo soy evangélico, yo soy ortodoxo, yo soy católico”. Censuró el diálogo social que es estéril cuando persigue “sacar la propia tajada”.
Cultura del descarte

Para el sumo pontífice hay dos sectores que la sociedad cada vez más los excluye, “los chicos, porque o no se los quiere o se los asesina antes de que nazcan”, y los ancianos, “que se los abandona”. Para unos y otros los gobiernos proponen “pseudo-soluciones que provienen claramente de colonizaciones ideológicas.”

¿«Bien común» o «bien-estar»?
Los egoístas, los que creen estar “en un peldaño más alto”, se cierran a sus semejantes “especialmente a los más pobres”, por creer que “ hay persona de primera, de segunda, de tercera, de cuarta”
El mal de la corrupción
El papa fue enfático con los políticos que no “puede cumplir su rol, su trabajo, si está chantajeado por actitudes de corrupción: “Dame esto, dame este poder, dame esto o, si no, yo te voy a hacer esto o aquello”, y los anima para que “no busquen el arreglo previo para evitar el cansancio, la lucha. No coiméen al réferi.” Todo lo anterior, “¿El Papa a quién le dijo eso?” –“A mí”. Cada uno, quien sea: “A mí”. Los próximos viajes en América del sucesor de San Pedro , serán a Cuba Estados Unidos.

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