Industria siderúrgica de golpe en golpe

noviembre 18, 2016 11:02 am

Luis Eduardo Forero Por: Luis Eduardo Forero Medina
La capa más profunda de la tierra está compuesta de una aleación de hierro y níquel en una extensión de 3475 kilómetros; aquí es donde se forma el campo magnético terrestre. En el mundo los 4 principales productores de mineral de hierro son Brasil (el segundo productor de hierro en el planeta), China, Australia e India. El hierro es el segundo metal en abundancia en la corteza terrestre, es materia prima vital para la producción de acero y es el metal más usado en la industria.

Las tres megaproductores del mineral de hierro en el mundo son Vale, minera brasileña fundada en 1942, es el mayor productor de mineral de hierro; Rio Tinto, maneja la mayor cartera integrada a nivel mundial de activos del mineral; y la centenaria BHP Billiton, que ha efectuado una verdadera multiplicación de mineral de hierro en Carajás, Brasil; el trío controlaba el 34,7% de la producción mundial de este mineral en 2011.

Los informes que han visto la luz, revelan que el 2015 fue un año difícil para el mercado del mineral de hierro, y en el transcurso de las dos décadas a nivel mundial la situación del sector siderúrgico ha estado en un continuo vaivén en cuanto a precios, producción, alta demanda, supuesto déficit de acero; y sobreoferta, según la UNCTAD. Referente a precios, la caída en pique “ está lejos de terminar”, y en ese rubro no existe unificación en el sector, pues rivalizan tres índices diferentes (Metal Bulletin, Platts y The Steel Index (TSI). Referente a producción, el sector básicas de hierro y acero registra números rojos, en producción -5.5% y en ventas en el mercado nacional un -8%, según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta del 1S16.

En Colombia hay más de 1.500 empresas siderúrgicas, ocupando los lugares dominantes Gerdau Diaco que tiene registrada la firma Siderúrgica del Muna y plantas en Muña , Yumbo, Tocancipá, Duitama y Tuta; Siderúrgica de Occidente (Sidoc); Siderúrgica Nacional (Sidenal), con más de 25 años en el mercado; Siderúrgica Colombia S.A. (Sicolsa), y Acerías Paz del Río, controlada desde 2007 por la brasileña Votorantim Siderurgia. En el país el cuarto de hora del la cadena siderúrgica – metalmecánica fue en la primera década de este siglo, tiempo en el que en su conjunto tuvo un incremento en su producción del 232,8%, según la Federación Colombiana de Industrias Metalúrgicas, (Fedemetal).

En el país, donde el mercado de aceros largos ha caído, el sector siderúrgico y metalmecánico en general está teñido de dificultades por la política proteccionista gubernamental de estimular las importaciones de México, China, Turquía y Trinidad y Tobago, que personifica a los nacionales como David frente a Goliat. Por esta razón muchas empresas aflojaron en las operaciones, pero se endurecieron contra Fedemetal y el Comité de Productores de Acero, ambos de la Andi, formando horno aparte en 2014 con la Cámara Colombiana del Acero (CamAcero). Por su parte Fedemetal propuso convertirse en 2020, en líder mundial de toda la cadena. Algunos analistas estiman filosóficamente que » la industria ahora se enfrenta a un desafío existencial».
Por mucho tiempo los gobiernos de turno subsidiaban las ferrerías y siderúrgicas, por lo que algunos subsistían hasta que en Bogotá las enterraban con cero ayuda. La cadena siderúrgica ,metalmecánica y de astilleros que representa el 13% del PIB, la ve tenaz por los crecientes impuestos nacionales vs los que paga los competidores internacionales; los impactos ambientales potenciales; el contracontrabando, y el ítem del transporte del mineral, que si es aéreo es limitado; terrestre muy lento; y subutilizado el fluvial por el Río Magdalena, contrariamente a la tendencia mundial en el transporte del mineral de hierro, que es por vía marítima.

El sector mira con optimismo el futuro, esencialmente por la ubicación geográfica del país que “ tiene posibilidades importantes de llegar a mercados de la región”, aunado al crecimiento de las obras de infraestructura y de las vías de cuarta generación (4G); las posibilidades de hacer negocios en las zonas francas, y la inclusión en el Programa de Transformación Productiva (PTP) que adelanta un estudio de caracterización del mercado de chatarra en Colombia para diseñar estrategias en miras de acrecentar su disponibilidad como materia prima para el sector siderúrgico interno. Con la hoja de ruta trazada, se prevé estimular el aumento del consumo interno del acero y multiplicar por cinco el nivel de facturación a 2027, hasta alcanzar los 35 mil millones de dólares, generando 120.000 empleos para el sector. Del 2012 al 2027 se espera abrir nuevos mercados y alcanzar una inversión acumulada de USD 15.225 millones en el sector.

En la tierra el hierro se utiliza para construir desde la más simple herramienta hasta las más sofisticadas maquinarias, encontrándose en el país en un 98% en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, regiones que agrupan el 58% del sector siderúrgico. El municipio de Pacho, (Cundinamarca) “detenta el honor de haber sido el lugar donde se instaló la primera siderúrgica en el ámbito de Surámerica” (NULLVALUE). En Pacho, fue donde se comenzó a extraer el mineral de hierro por medio de palas mecánicas, conduciéndolo hasta la Ferrería donde era sometido a altas temperaturas. En Pacho, se realizaron en la época de la Patria Boba las primeras exploraciones y explotación de hierro por encargo del general Antonio Nariño. El hallazgo de yacimientos de hierro en ese municipio favoreció el proceso de independencia en la Nueva Granada y transformó la infraestructura en el país, señala Javier González Penagos. La marca Pacho y Corradine, se encuentran instaladas en todo el país en los tapas de los medidores de agua y de redes subterráneas; tapas fabricadas por la Siderúrgica Corradine desde 1942. En 1954 se inauguró Siderúrgica Paz de Río S.A.,la mayor empresa siderúrgica del país.
Yacimientos de hierro en el país están fuera de Pacho, en Belencito y Samacá (Boyacá); Subachoque, Nemocón, Soacha y Zipaquirá (Cundinamarca); Amagá en Antioquia; La Plata en Huila y en Caldas y Tolima. Otras siderúrgicas famosas iniciaron labores con la asesoría de personal que había trabajado en Pacho, como La Pradera (Subachoque, Cundinamarca), en 1858, que cerró hace 100 años y la siderúrgica de Samacá. En 1938 nace Simesa, la Siderúrgica de Medellín; en 1947, la Siderúrgica del Muña S.A., la década de los sesenta surgen Siderúrgica Boyacá-Sideboyacá S.A., y en Barranquilla, la Siderúrgica del Norte.

Los pioneros en América de la industria siderúrgica son los Corradine, descendiente de una antigua familia de «iron masters» ingleses: Jacobo Benjamín Wiesner, Edmond Edward Corradine, Tomás Corradine Banks, Enrique Corradine Wiesner y Enrique Corradine Moncada.

Como una salida del túnel en el que se encuentra el sector siderúrgico, “lo que se debe hacer es invertir en el capital humano, capacitarlo, pero con una política seria de educación, de profesionalismo. Las empresas aún trabajan con los modelos de hace 40 años y la tecnología es la misma que usan desde entonces, eso se debe cambiar. No podemos resistirnos a las dinámicas del mercado, ni de la economía”, agregó Cesar Castellanos Agudelo, Mg. en Desarrollo Regional y asesor del Pnud.

@luforero4

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