FAMILIA Y DEPORTE

Julio 17, 2017 5:41 am

Por: Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia
DIPLOMADO EN EDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA (142)
EL DEPORTE ES PARTE DEL DERECHO FUNDAMENTAL DE LA EDUCACIÓN
El Art. 52 de la Constitución dispone que “el ejercicio del deporte, sus manifestaciones recreativas, competitivas y autóctonas tienen como función la formación integral de las personas, preservar y desarrollar una mejor salud en el ser humano. El deporte y la recreación, forman parte de la educación…”

Todo deporte supone una preparación para el mejor logro de sus beneficios. Y con mayor razón el deporte competitivo.
Los campeones, así sea a nivel doméstico, generalmente reciben el apoyo de su familia. La inmediata y la extensa. Y más en esta época en la que las familias son de corta duración.

Los deportes de competencia exigen planeación, preparación de largo tiempo, entrenamiento físico, psicológico, patrocinios, etc. Quienes logran puestos destacados solucionan sus necesidades para tener una vida de calidad. Como en todo hay excepciones.

COLOMBIA Y EL CICLISMO

Colombia tiene una gran afición por el futbol y por el ciclismo. Para el caso de nuestra educación para la vida en familia, me referiré solo al ciclismo.

Colombia se ha destacado en todas las competencias de ciclismo a nivel mundial. En las competencias para aficionados y en las de profesionales. Y para ser campeones se necesitan largas jornadas de preparación. Desde Ramón Hoyos hasta Nairo Quintana tenemos ejemplos a granel. Y Mariana Pajón, Caterine Ibargüen y Yuri Alvear, entre muchas, son ejemplo de formación integral en todo su quehacer humano.

LAS ETAPAS EN LA VIDA DE MATRIMONIO

Se me ocurre que la vida en matrimonio se puede comparar con una vuelta a Colombia en bicicleta. Y si se quiere, mucho más dura y con innumerables premios y satisfacciones.

Hay quienes van al matrimonio sin ninguna preparación, a veces sin saber que están yendo. Creen que el matrimonio es solo sexo y rumba. Otros van solo por el premio mayor representado en la pensión o en la capitalización anticipada para un buen vivir. La venta de sexo es un excelente negocio económico que casi siempre deja pérdidas en la familia y la sociedad. Hay personas que van sin conocer las etapas o recorridos que deben hacerse obligatoriamente, desde el comienzo de la convivencia hasta el fallecimiento de uno de los dos coequiperos.

LAS ETAPAS EN EL MATRIMONIO

En principio ninguna de las etapas del matrimonio es fácil. Como tampoco lo son en la vuelta a Colombia. Por supuesto que hay unas más cómodas que otras. Las llanas en clima medio, por ejemplo Bogotá –Tunja, son más llevaderas que las llanas en clima ardiente como la de Santa Marta – Barranquilla. El matrimonio sin hijos para lograr recursos y asentarse para tenerlos es más fácil que con hijos. Con 1 o 2 hijos bastante mejor que con 4 o 5. Ni aun para los potentados que pueden contratar nanas para la crianza. Hijos con nanas pero sin padres, no siempre responden frente a los retos del éxito.

Al iniciar el recorrido del matrimonio, así sea el meramente consensual, los coequiperos se prometen lealtad, socorro, ayuda en las buenas y en las malas, en la prosperidad y en la adversidad. Más en la adversidad que es donde se conocen los verdaderos amigos y socios.

Las etapas con hijos adolescentes en un mundo hedonista, atropellado por el libertinaje, dominado por la tecnología mal utilizada son muy difíciles. Como las etapas en las que hay que coronar La Línea, Letras, las Palmas o Girardot – Bogotá. En el matrimonio es posible hacer estas etapas en varias jornadas. Y debe ser así, para poder recibir los premios y satisfacciones que nos deparan los grados de bachiller, de profesional o el triunfo en los que estos grados se logran con estudio, dedicación, sacrificio en un oficio o arte como un deporte, un arte, una empresa. Hijos triunfadores con más éxito que sus padres son los mejores premios en las etapas del matrimonio.

AL FINAL DE LA JORNADA

Vivimos una época en la que los espectadores de las últimas etapas del matrimonio se quedan con la esperanza de ver la llegada de sus ídolos. El matrimonio fugaz, el celebrado por quienes piensan que si no funciona el equipo lo abandonan, el formado por quienes juegan con la lealtad y abandonan el barco para subirse a otro que no siempre les dará mejores resultados, tiene como resultado que el compromiso de muchas etapas no llegue hasta el final. Y que los hijos que van acomodándose para ser excelente coequiperos vayan dejando la idea de formar estirpes que permanezcan para el futuro.

La experiencia nos muestra familias que duran 2 o 3 generaciones y van decayendo hasta diluirse. Y aparecen otras generalmente unidas por dinero pero no por valores o conocimientos y cultura. Y muchas por intereses malévolos como la corrupción política. Ahora terminan en la cárcel.

LA REALIDAD DEBE DEJARNOS LECCIONES

Esta es una reflexión que debe llamarnos a la tranquilidad de la vida en familia, a que rescatemos el valor de la unidad y de la permanencia en familia. Seguramente lo que hoy vivimos es una moda, una estructura pasajera de los coequiperos de la familia y pronto volveremos a las aguas mansas y a tomarnos de la mano para emprender las maravillosas aventuras que nos traen las diferentes etapas de la vida en familia.

Cultivemos la paz, el amor y la concordia en nuestras familias, en nuestra sociedad y en Colombia para tener personas que rindan honor a su cultura de bondad para solucionar con prudencia sus conflictos.

Bogotá, del 17 al 23 de julio de 2017.

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