El Obispo de Roma en las alturas andinas

septiembre 6, 2017 7:26 pm

Por: Luis Eduardo Forero Medina
Como en dos oportunidades anteriores, Bogotá por estos días se convirtió nuevamente en Cenáculo de la Iglesia; la primera vez fue cuando Pablo VI, Pontífice que inició la era de los Papas viajeros, estuvo en Colombia entre el 22 y el 25 de agosto de 1968.

Dieciocho años después, del 1 al 7 de julio de 1986, Juan Pablo II, el primer papa no italiano elegido en 455 años, visitó Bogotá, Chiquinquirá, Cali, Armero, Lérida, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena; Medellín; con destino a esta ciudad realizó escala en el aeropuerto Matecaña de Pereira; Tumaco y la isla de El Morro en la Costa Pacífica de Nariño. Pablo VI escogió como la primera Peregrinación de un Vicario de Cristo fuera de Italia, a Asia Oriental, Oceanía y Australia del 25 de noviembre al 5 de diciembre de 1970; Juan Pablo II a Turquía y Francisco seleccionó a América en Rio de Janeiro del 22 al 29 de julio de 2013.
Giovanni Battista Montini, el Papa 262º que visitó los cinco continentes y en América estuvo sólo en Colombia, llegó a Bogotá en las horas de la mañana, para presidir las celebraciones del XXXIX Congreso Eucarístico Internacional, inaugurar la Sede del Consejo Episcopal Latinoamericano, y empezar en Medellín la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Karol Wojty?a lo hizo en el marco del Año Mariano Nacional que conmemoró el IV centenario de la Renovación de la imagen de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá. En su estadía Pablo VI ordenó a 200 presbíteros y diáconos, se reunió con el cuerpo diplomático, clero, religiosas y familias cristianas; celebró misa con los campesinos y con los enfermos en la parroquia de Santa Cecilia del barrio Venecia del sur de Bogotá; presidió la ceremonia matrimonial de 24 parejas, y se reunió con las iglesias cristianas y la comunidad judía de Bogotá.

El cristiano Continente visitado hace medio siglo por Pablo VI atravesaba según el mismo expresó “una situación de crisis profunda, verdaderamente histórica la cual encierra tantos, excesivos, aspectos de preocupación angustiosa.” Los campesinos de entonces fueron vistos por el Papa como comunidades “casi siempre abandonadas en un innoble nivel de vida y a veces tratadas y explotadas duramente ”. Pablo VI como ninguno conocía las “condiciones de miseria” del agro colombiano de hace medio siglo. En esa época Pablo VI alentaba a los campesinos de Colombia “a no poner vuestra confianza en la violencia ni en la revolución”. A los trabajadores les señaló el camino “ es decir la unión, la asociación, .. como escuela de conciencia social”. En esa oportunidad exhortó “a todos los gobiernos de América Latina y de los otros continentes, como también a las clases dirigentes y acomodadas, a las reformas necesarias que garanticen un orden social más eficiente, con ventajas progresivas de las clases hoy menos favorecidas”. “No te decimos adiós, Colombia! Porque te llevamos más que nunca en el corazón ”, fueron las palabras de despedida del Obispo de Roma que dirigió la iglesia católica durante 15 años. Diez años después de su visita a Colombia, Pablo Vi falleció a los 81 años de edad. Este Pontífice creó cardenales a Karol Wojtyla, con el título de San Cesareo en Palatio, y a Joseph Ratzinger, los futuros Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI . Juan Pablo II crea cardenal a Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, asignándole el título de san Roberto Bellarmino. El Papa polaco fue canonizado el 27 de abril del 2014.

El Pontífice Juan Pablo II apenas pisó suelo colombiano, al igual que su antecesor lo besó “como signo de consideración al país y como señal de afecto a todos y cada uno de sus habitantes”. A los representantes de las iglesias cristiana y la comunidad judía les vaticinó “el día en que todos los pueblos invocarán al Señor con una misma voz y le servirán bajo un solo yugo”. Dieciocho años después de la visita del primer Papa a Colombia, en 1986 Juan Pablo II estaba enterado como el que más que Colombia había “sido probada en los últimos años por duros acontecimientos de diverso orden, que han hecho recaer sobre sus habitantes desgracias y dolores a veces inenarrables.”. “Los largos y crueles años de violencia que han afectado a Colombia no han podido destruir el deseo vehemente de alcanzar una paz justa y duradera ” , insistió el Pontífice. En esa ocasión, aunque puso de presente las heridas personales y sociales que han producido los años de violencia, dijo que “el primer paso, que estoy seguro que daréis cada uno de vosotros, es el de desterrar de los corazones cualquier residuo de rencor y de resentimiento. ” Hizo un llamado a la guerrilla “para que orienten sus energías —inspiradas acaso por ideales de justicia— hacia acciones constructivas y reconciliadoras. ” Prosiguió el Papa, convocándolos a apartarse “de los caminos del odio y de la muerte. ” De la misma manera invitó a ese grupo a que “se abran a las iniciativas que se han emprendido y a las que se emprenderán en el futuro para una reconciliación nacional. ”

Ya próximo a concluirse su visita pastoral a Colombia, el canonizado sucesor de Pedro, hizo notar “cómo en Colombia como en otras naciones de América Latina, en medio de tanta riqueza … quedan tantos problemas por resolver.” Puso de presente “La injusta distribución de las riquezas, la insuficiente tutela de los derechos de los más débiles, la desigualdad de oportunidades, el desempleo y otras graves cuestiones .” La última mirada a Colombia de Juan Pablo II se efectuó desde Barranquilla, invocando “Que esa fe cristiana siga iluminando y corroborando en la paz, en la justicia, en el amor recíproco a los hijos de Colombia”. ¡Hasta siempre, Colombia!, fueron las palabras de despedida del Sumo Pontífice que dirigió la iglesia católica durante cerca de 27 años. Pablo VI como Juan Pablo II, fueron víctimas de atentados en el aeropuerto internacional de Manila (Filipinas) y en la Plaza de San Pedro, respectivamente.
Está en Colombia el primer Papa latinoamericano hasta el 11S , el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio de 81 años de edad, diplomado técnico químico antes de recibir la ordenación sacerdotal hace 48 años. Una de sus misiones es conseguir la reconciliación entre los colombianos. “Demos el primer paso”, es el lema de este viaje; el de Juan Pablo II fue “Con la paz de Cristo por los caminos de Colombia”. Francisco, nuestro querido visitante, como Juan Pablo II en su recorrido desde el aeropuerto “Eldorado” a la Nunciatura Apostólica, comprobó el fervor espiritual y entusiasmo desbordante del pueblo colombiano. ¡Bienvenido Francisco ¡
@luforero4

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