POLÍTICAS ANTI NIÑEZ

abril 2, 2018 7:55 am

Por: Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia
DIPLOMADO EN EDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA (178)

LA NIÑEZ, UNA EDAD VULNERABLE

Los niños y niñas, considerados como tales los menores de 14 años, son personas altamente vulnerables. Los adolescentes, que son las personas entre 14 y 18 años, algunos creen que hasta los 25 años, también forman parte de este segmento de personas vulnerables, pero pueden tener más herramientas para defenderse de sus agresores.

Sin embargo, cuando en su niñez se les han desconocido sus derechos, la adolescencia es una etapa de la vida turbulenta y puede marcar el fracaso de la vida de los jóvenes.

Las leyes colombianas son enfáticas al declarar que los niños, en sentido amplio los menores de 18 años, merecen especial protección por parte de la familia, la sociedad y el Estado.

Y esta protección se debe dar desde por lo menos dos años antes de engendrar y concebir hasta los 25 años, edad a partir de la cual comienza la madurez y se considera que la persona ha sido formada integralmente para ser autosuficiente y participar en el progreso de su sociedad y de su País.

LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA NIÑEZ

Los derechos básicos y fundamentales de los niños, comprende a las niñas y a los adolescentes, consagrados en el Art. 44 de la Constitución son los siguientes:

“La vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos.”

Agrega la Constitución que “La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás.”

Si de verdad la familia, la sociedad y el Estado cumplieran con sus obligaciones de asistir y proteger a niños y niñas para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos, Colombia sería un país de los mejores en calidad de vida. Pero en la realidad la familia, la sociedad y el Estado se han empeñado en desarrollar políticas para violar, para desconocer esos derechos fundamentales de la niñez. Es lo que llamaré políticas anti niñez y de las que me ocuparé en las cuatro columnas que corresponden al mes de abril consagrado a los niños y a la lectura y los libros que son parte fundamental de la educación, la verdadera llave del éxito y puerta para salir de las limitaciones económicas y asegurar barreras que impidan toda clase de explotación.

PATROCINADORES DE LAS POLÍTICAS ANTI NIÑEZ

Las políticas anti niñez las patrocinan los progenitores irresponsables, los que favorecen el embarazo para promover lo que de manera malévola llaman el derecho fundamental al aborto, los que motivan el embarazo para que haya hijos que sean parte del mercado rentable de la adopción o para la explotación en todos los sentidos, para que sufran hambre, se vuelvan adictos a las drogas prohibidas entre las que se encuentra el licor en todas sus presentaciones, para que tengan la experiencia sucesiva de conocer noviastros, padrastros, noviastras, madrastras, quienes ofrecen educación mentirosa sin deberes escolares y con garantía de recibir diplomas sin soporte académico porque la promoción es automática e irresponsable, los que promueven el plagio con el copia y pegue sin ninguna obligación de confirmar el conocimiento reproducido con visos de falsificación, los que promueven el ocio, la pereza, la irresponsabilidad con la propia vida al predicar que los niños no pueden trabajar, siendo que lo prohibido y con justa razón son los trabajos riesgosos.

Por razones de espacio me ocuparé solo de estas políticas anti niñez que han logrado formar una generación, con altos riesgos de resentimiento, altivez, adicciones a la mentira, a la droga, al consumo del licor, rechazo a la vida responsable en pareja, proclive a la vida fácil, al enriquecimiento ilegal.

Es probable que esta franja de niños y niñas afectados por las políticas anti niñez no supere el 20 o 25% de los menores de edad, pero este porcentaje es alarmante desde cualquier punto de vista que se le mire.

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