Zoológicos en Colombia, El «Arca de Noé»

abril 18, 2018 7:50 pm

Por: Luis Eduardo Forero Medina
Los zoológicos se fueron poblando con los animales silvestres incautados por las autoridades ambientales, intercambio de especies con otros países, o por su propio crecimiento por las crías en cautiverios de especies amenazadas o no. Algunos fueron inaugurados como “un lugar donde albergar de la mejor manera posible animales que por diversas razones ya no pueden estar en su hábitat natural”.

Los zoológicos en Colombia aparecieron en la segunda mitad del siglo XX con el de Barranquilla en 1952, siendo su gestor Roberto Puyana; en 1960 el de Santafé de Medellín, en un terreno dejado por doña Mercedes Sierra de Pérez. Este zoo fue convertido en «zoológico escuela» y es vigilado por un hermoso gavilán desde lo alto de un árbol. En 1959 se construyeron las primeras jaulas del Zoológico Matecaña (Wikipedia). En la década de los 70, en 1975 el zoo de Santa Cruz en San Antonio del Tequendama (Cundinamarca), de la mano del zootecnista Gonzalo Chacón Rueda, abrió sus puertas; en esta década igualmente Fritz Oberdonfer ideó y conformó la Asociación Colombiana de Parques Zoológicos y Acuarios (acopazoa), integrada hoy por 16 miembros entre Acuarios, Zoo y Afines. En 1992 separó el telón el Parque recreativo y zoológico Piscilago , el MegaParque de Colombia, considerado uno de los 20 más grandes del mundo. Años antes, en los 60 y los 70 funcionó en el Parque Nacional de Bogotá un zoológico con 23 jaulas con animales traídos de África. En este siglo “en momentos en que el mundo entero lanza una alerta total sobre el peligro de extinción de cientos de especies animales”, el público goza del último zoo, el Parque Temático Hacienda Nápoles en Doradal (Antioquia). Colombia cuenta con 54.871 especies registradas, con 3.625 especies exclusivas, 66 aves, 367 anfibios endémicos (únicos en Colombia), 115 reptiles, 34 mamíferos, 7.432 especies de vertebrados: 479 mamíferos, 1889 aves, 571 reptiles, 803 anfibios, 2.000 peces marinos, 1533 peces dulceacuícolas y 197 aves migratorias, señala Colciencias.
En Colombia hay poco más de una decena de zoológicos, protagonistas de noticias entre salvajes y cautivas, propias del segundo país más biodiverso del mundo y de las 12 naciones más mega diversas del planeta. Los zoológicos en Colombia cuentan centenares de animales de distintas especies de fauna doméstica, exótica y silvestre. El de Barranquilla tiene más de 500 pertenecientes a 140 especies; Guátika en Tibasosa (Boyacà) registra mas de 500; el Parque recreativo y zoológico piscilago posee 177 especies la mayoría nativas, y 875 individuos; el Parque zoológico Santa Fe inventarea 161 especies y 1074 individuos. El Matecaña de Pereira con 870 ejemplares de la fauna africana, asiática, americana y endémica colombiana. En los anales de la historia, el zoológico de Pereira es uno de los pocos sitios en el mundo en que se realizó la creación de una nueva especie. Matecaña desde 2015, hace parte del Bioparque Ukumarí,que será el más grande de su tipo en América Latina, con una extensión de 820.00 metros cuadrados. En Villaviencio (Meta), el l aprendizaje sobre la fauna y la flora de la Orinoquia se hace en el Bioparque Los Ocarros, habitado por anacondas, micos, nutrias, chigüiros, venados, cocodrilos del Orinoco, babillas, tortugas y osos, entre otros animales.
No pasan desapercibidos hechos como el nacimiento de un ejemplar de rey de los gallinazos, especie de buitre considerada como la segunda en tamaño después del cóndor de los Andes; el traslado del elefante Zimbaque tras 8 años de proyectos para su paso del Zoológico Matecaña a la Hacienda Nápoles o el recibimiento de una pareja de paujil pico azul, una de las más amenazadas del mundo; que habita en Colombia. Tampoco pasó por alto la chiva del nacimiento del pequeño mono araña; o la mayor concentración de ranas del país en el Parque Nacional Natural Selva de Florencia;y para quien no haya escuchado el cascabel de una serpiente; en el zoo de Cali se puede ver la serpiente cascabel en plena acción.
Los visitantes de los zoológicos tradicionalmente asistían con propósitos de entretención o “para ver animales encerrados”; ahora se hace en desarrollo de programas de educación, concientización, sensibilización para su cuidado, y rechazo con el tráfico –compraventa- de fauna silvestre. Algunos zoológicos son considerados “un aula abierta a la investigación” o “un nuevo lugar de esperanza”. Para Arnulfo Tolosa Niño, visitador asiduo de zoo desde hace 20 años, el de Piscilago le gustó más.
La educación en zoo comprende dos escenarios in situ y ex situ. (en el sitio y fuera del sitio). Los visitantes no deben ingresar mascotas ni tocar los animales del zoo, a fin de preservar la seguridad de uno y otro; los cuidadores son tema de especial seguridad en los zoo, y la información sobre los individuos y la claridad en los carteles externos, son algunos de los factores a tener en cuenta, dijo un experto veterinario. Dar caza a los zoológicos explotados ilegalmente, es uno de los objetivos de las autoridades ambientales para acabar con la ley de la selva. La Universidad Nacional de Colombia creó una aplicación que ubica a los animales en el zoológico. Hace 10 años en Colombia se expidió la ley 1225 de 2008 que regula centros interactivos, zoológicos, acuarios y similares.
@ luforero4

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