Terminales de transporte terrestre, a media marcha

mayo 30, 2018 6:51 pm

Por: Luis Eduardo Forero Medina
En la década de los setenta con la creación del Plan Maestro de terminales de transporte terrestre automotor de pasajeros por carretera, arrancó en las principales ciudades del país la concentración de las flotas de transporte intermunicipal en un solo espacio físico para los despachos de vehículos; siendo la de Cali, la primera en Colombia y en Suramérica, en llevar a cabo dicho programa.

La ley 105 de 1993 que creó el Ministerio del Transporte, apenas las menciona, y sólo hasta el 2001, mediante el decreto 2762, se reglamenta la creación, habilitación, homologación y operación de esos espacios, desde los cuales el año pasado salieron más de 86 millones de personas hacia distintos destinos; principalmente de las terminales de Medellín, Cali y Bogotá. La más grande del país es la Terminal de Transporte de Bogotá ubicada en el Salitre, al occidente de la ciudad, abierta al público en 1984; a la que 30 años después de sumó la Terminal del Sur, en la localidad de Bosa, y desde el año pasado la Terminal Satélite del Norte, entregada después de varios años de estar paralizada la obra, califica como “una estafa a la ciudad”. Algunas empresas de transporte han innovado en cuanto a la forma de adquirir los billetes o pasajes, que se puede hacer a través de medios electrónicos, como la plataforma PlacetoPay, Pinbus.com, Redbus, Felizviaje.co, Clickbus.com.co y Redco, que ofrecen el servicio de reserva, pago anticipado, “e incluso la silla para que tengas un viaje tranquilo”.
Las principales falencias de esas plataformas, comprobadas por las autoridades del transporte, tienen que ver con la desinformación a los usuarios, indebida asistencia médica en caso que se necesite, falta de dispositivos para las pruebas de alcoholimetría a conductores, deficientes planes de manejo de basuras y aguas negras, falta de señalización de baños públicos, o en muchos casos su mal estado, y pocas o ninguna área para descanso de conductores. Las personas que son retenidas por las autoridades son recluidas y hacinadas en espacios no adecuados, permaneciendo varios días sin que se disponga su remisión a lugares apropiados. En contadas terminales funciona el sistema de Wifi libre y gratis.
Ninguna terminal de transporte terrestre está integrada con el sistema de transporte público de las ciudades capitales, que incluya los diferentes modos de transporte colectivos e individuales, por lo que los pasajeros continúan siendo dejados a la deriva en la propia terminal o en cualquier lugar. Aunque todas las unidades de transporte a la salida de la terminal, les colocan un sello para impedir la recogida de pasajeros en las vías públicas, tan pronto salen de ellas , los timbres son rotos a propósito, para que los pasajeros aborden el servicio a lo largo de la vía. El “pregoneo” y el “revoleo” , aunque prohibido, continúan operando dentro y alrededor de los terminales.
Pese a que las autoridades han recomendado prohibir la venta de licor en terminales, no ha recibido la respuesta adecuada, por lo que no es raro encontrar dentro de las terminales personas ingiriendo licor o abordando las unidades, estando ebrios. A las zonas de abordaje frecuentemente ingresan personas que no van a viajar o vendedores ambulantes. En las fechas de alto flujo de pasajeros, se incrementa la piratería en el servicio, es común que ocurra sobreventa y altos costos en los pasajes y algunos vehículos que salen a altas horas de la noche ofrecen como destino final la terminal, sin embargo dejan a los pasajeros por fuera de ellas.
El Centro de Monitoreo de Actividades de Transporte –Cemat–,analiza y vigila, entre otras el comportamiento de las terminales de transporte terrestre, aéreo y marítimo; respecto del flujo de pasajeros, frecuencias de trayectos, y rutas de mayor y menor demanda. Actualmente de las 61 terminales registradas en el Ministerio de Transporte, situadas en capitales de departamento, regiones y municipios, 27 afiliadas a la Corporación Nacional de Terminales; ninguna cumple al cien por ciento las condiciones exigidas para su funcionamiento, por lo que la Superintendencia de Puertos y Transporte investiga a una decena de ellas por no implementar acciones para mejorar la calidad del servicio.
@luforero4

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