Asma: Una enfermedad que no da respiro al paciente

junio 12, 2018 12:22 pm

Foto: Divúlgame.ORG

El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias que afecta aproximadamente a 334 millones de personas en todo el mundo y es responsable de alrededor de 250.000 muertes prematuras cada año.1 Se estima que en Colombia el asma prevalece en un 10,4% de la población, de los cuáles el 23.4% son menores de 4 años, 12.4% entre 5 y 11 años y 11.5% entre 12 y 18 años.

De acuerdo con el doctor Elkin Llanos, presidente de la Sociedad Colombiana de Neumología (Asoneumocito), el paciente con asma presenta inflamación crónica de las vías respiratorias que le dificulta el ingreso de oxígeno a los pulmones y se manifiesta con silbidos en el pecho, sensación de opresión, falta de aliento y tos.

La calidad de vida, sin duda, se ve afectada en la población diagnosticada con esta enfermedad que no puede respirar de manera normal, ya que sus síntomas se intensifican durante la noche y en algunos pacientes cuando hacen ejercicio.

Es una enfermedad hereditaria que se puede desencadenar por infecciones víricas del tracto respiratorio, la risa, el ejercicio, los cambios de temperatura, la humedad, los ambientes contaminados, ciertos alérgenos, microbios y situaciones de estrés, señala el doctor Llanos.

Los pacientes con asma, con frecuencia padecen otras patologías asociadas como dermatitis atópica, rinitis alérgica, rinusinusitis crónica, alteraciones del estado de ánimo como ansiedad, depresión o ataques de pánico, obesidad, reflujo gastroesofágico y apnea obstructiva del sueño, asegura el doctor Elkin Llanos.

El asma ocupacional es considerada actualmente como la patología respiratoria relacionada con el trabajo. Se estima que entre el 5 y 15% de los casos de asma que se inician en la edad adulta tienen una causa relacionada con la ocupación y se conocen más de 250 productos capaces de originar asma ocupacional. Este panorama tiene una compleja carga social y económica que se refleja en hospitalizaciones, atención de urgencias, ausentismo laboral y académico y costos por incapacidad.

¿Cómo tratar el asma?

El asma es una enfermedad que difícilmente se puede evitar y no se puede curar. Las guías de tratamiento indican que la terapia consta de dos objetivos, la reducción de la frecuencia y la intensidad de los síntomas, así como la mejora de la función pulmonar. Adicionalmente, se busca la prevención de la pérdida del crecimiento pulmonar en los niños y la disminución de la función pulmonar en los adultos.

De acuerdo con el doctor Elkin Llanos especialista en neumología, las terapias existentes ayudan a controlar y aliviar los síntomas, a través de tratamientos con broncodilatadores y desinflamatorios, si lo pacientes siguen las indicaciones del médico tratante. No obstante, el reto se establece en la atención de los casos severos en los que se pueden comprometer gravemente la salud del paciente e incluso ser factor de mortalidad.7
Asunto de salud pública

Los costos indirectos del asma son tan altos como los directos y estos aumentan con la severidad de la enfermedad, debido especialmente a que afecta a individuos que están en edad productiva o a los hijos de padres trabajadores. Actualmente, el asma es reconocida como un problema de salud pública que demanda la atención de las autoridades.

La OMS señala que, el número de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) perdidos como consecuencia del asma en todo el mundo es similar al de la diabetes, la cirrosis hepática y la esquizofrenia. Hay varios obstáculos que reducen la disponibilidad, la asequibilidad, la difusión y la eficacia de los planes de tratamiento óptimo del asma, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Se requieren esfuerzos adicionales desde los diferentes sectores con el fin de reducir los costos directos e indirectos de la enfermedad y de mejorar la calidad de la atención en salud, así como la calidad de vida de los pacientes.

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