¿Cómo deben prepararse las empresas, una vez Colombia ingrese formalmente a la OCDE?

julio 10, 2018 1:27 pm

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Foto: Radio Santa Fe CM

Tras cinco años y múltiples exigencias de 23 comités, Colombia fue admitida en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sumándose así a los 37 países miembros. Una de las temáticas más álgidas y retadoras para el país, sin duda, es la normatividad laboral, pues para la OCDE es clave.

En este sentido, Carlos Mario Sandoval, socio de la firma consultora global EY y experto en derecho laboral, considera que “una de las premisas generales de la OCDE en el ámbito laboral es promover la aplicación de los estándares laborales básicos que están ligados con la protección de los derechos humanos en el sitio de trabajo en mejorar la productividad, el nivel de vida de los países miembros y disminuir brechas entre ricos y pobres”.

Señala el experto de EY que además de los temas normativos laborales que la Organización resaltó en los estudios sobre mercado laboral y políticas sociales en el año 2016, que definirán en cierta medida la agenda del Gobierno entrante en lo que concierne a violencia e impunidad contra líderes
sindicales, informalidad laboral, contratación indebida en la cadena de producción, e inspección y vigilancia del Ministerio de Trabajo, serían cuatro los temas en los que el país tendrá que trabajar arduamente para alinearse con los miembros de esta Organización:

1. Salarios mínimos: la OCDE planteó la necesidad de comenzar a trabajar en un esquema de salarios mínimos diferenciados. La recomendación es focalizar los salarios según regiones y edades. Adicionalmente, crear fórmulas efectivas para tener esquemas de salarios y prestaciones sociales mínimas que promuevan la formalidad y las oportunidades de empleo; esto contribuiría a la disminución de la brecha entre ricos y pobres.

2. Pensiones: la propuesta de la OCDE contempla la igualdad en la edad de pensión para hombres y mujeres, además del incremento de dicha edad. Esto requiere un debate más profundo sobre el sistema pensional que asegure a la población mayor un mejor acceso a recursos para su vejez.

3. Garantías laborales: existen directrices para empresas multinacionales que si bien no sustituyen las normas locales, sí son una orientación de lo que la OCDE espera para el cumplimiento de normas laborales, el fomento al derecho a la asociación sindical, la no discriminación -por cualquier razón- y en el fortalecimiento de salarios que permitan cubrir necesidades esenciales. Para promover y mejorar la productividad es clave que se revise el cumplimiento de todas las anteriores.

4. Reducción de pactos colectivos: la OCDE ha manifestado una preocupación por la presencia de pactos colectivos en Colombia, como herramienta para desincentivar el derecho a la asociación sindical y a la negociación colectiva. Si bien se ha evidenciado una reducción de estos pactos, según cifras de la Presidencia de la República se han reducido en un 44%: de 254 depósitos —grupos reunidos bajo el modelo de pactos colectivos— en 2016 a 141 en 2017, lo cierto es que más temprano que tarde se tendrá evaluar si Colombia continúa o no con esta figura, y dada la presión nacional e internacional acerca del tema, probablemente desaparezcan como los concebimos hoy en día.

¿Por dónde pueden empezar las empresas a alinearse con estos cambios?
Carlos Sandoval identificó algunas buenas prácticas que las empresas pueden adoptar desde ya para mejorar sus prácticas, teniendo en cuenta los aprendizajes de otros países miembros. Diagnósticos internos: es importante que las empresas analicen y hagan los ajustes pertinentes en cada una de sus áreas en materia de salud y seguridad en el trabajo, jornadas laborales e igualdad de género. La OCDE y el Ministerio de Trabajo han hecho énfasis en la importancia del cumplimiento en estos temas.

Capacitaciones: las áreas de talento humano o capacitación son una pieza clave dentro de los cambios en las empresas. Es necesario que los trabajadores tengan claro cuáles son los objetivos y los puntos que se deben mejorar. El reto para los profesionales de estas áreas
será entender y adecuarse a la nueva visión de la OCDE.

Buenas prácticas laborales. Este es un buen momento para reflexionar acerca del tradicional y obsoleto discurso: empresas versus trabajadores. Propender por una nueva ética empresarial y fortalecer los sistemas solidarios y colaborativos incrementará la productividad y dará un nuevo aire a las relaciones con los empleados.

“Pese a que el trámite de inclusión de Colombia a la OCDE aún puede demorarse —pues la aprobación tiene que ser ratificada por el Comité Ejecutivo de la OCDE, el Consejo Ministerial y luego ser tramitada en el Congreso de la República y revisada por la Corte Constitucional— es clave que desde ya las empresas trabajen en esos puntos recomendados y se mantengan al día con cualquier actualización para estar siempre un paso adelante”, concluyó Sandoval.

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