Lanzamiento libro de poemas: Esa tú que me corre por las venas

enero 9, 2019 4:04 pm

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Foto: Andrea Echeverri Gutiérrez

La sede del Ballet Nacional de Colombia de Sonia Osorio será el escenario para el lanzamiento del libro Esa tú, que me corre por las venas escrito por “el tejedor de versos”, Camilo Ernesto Mercado Mutis.

Mercado Mutis es abogado de profesión y escritor de vocación. En el campo de las leyes ha alcanzado un logro muy importante para el arte de nuestro país. En el campo de las letras ha logrado varios reconocimientos universitarios.

Este será un evento vanguardista que combina pintura, artes escénicas y poesía. La sede del Ballet Nacional de Colombia de Sonia Osorio está ubicada en la Carrera 4 A # 58 – 34. La cita es a las 6:00 p.m. el próximo jueves 10 de enero de 2019.

A Rodrigo Obregón ya le habían comentado algo sobre la inverosímil historia de un hombre que accidentalmente se había encontrado unas pinturas de su padre en una escultura de madera. Pero aquella llamada era distinta.

Esa mañana el pintor Omar Gordillo lo había contactado para decirle que en su estudio le dejaron las supuestas obras para que, bajo la promesa de una cuantiosa remuneración, Gordillo intermediase la consecución de unos certificados de originalidad y autenticidad de las mismas.

Pero el falsificador no sabía, que Gordillo era amigo de la familia Obregón, así que, tras indicarle al sujeto que pasara a la siguiente semana por los certificados, se comunicó de inmediato con Rodrigo para que  fuese a ver los pintorescos y circenses cuadros.

Tras verlos, Rodrigo no podía quedarse cruzado de brazos, así que hizo un par de llamadas y logro tenderle una trampa al falsificador para atraparlo con la policía. Ese día todos los noticieros pasaron la noticia en la que Rodrigo Obregón capturaba al estafador, jurándole la guerra a los carteles de falsificadores de arte del país, mientras tiraba a la calle, como si se tratara de frisbees, los cuadros falsos que habían llevado a donde Gordillo.

Al año de colocar la denuncia le informaron a Rodrigo que su proceso había sido archivado porque el Fiscal del caso precluyó la investigación a favor del estafador. Desconcertado, Rodrigo descubrió que mientras el abogado al que le había dado poder para que lo representara no hizo nada, el delincuente, por su parte, no escatimo esfuerzos para trabajar de la mano de un sistema judicial oscuro, ciego, ignorante y negligente que le dio absurdamente la razón.

Ahora Obregón se enfrentaba a cinco denuncias penales por cinco mil millones de pesos cada una, con las que el absuelto falsificador amenazaba con dejarlo en la ruina y confinarlo en la cárcel.

Un distinguido abogado comercialista presento a Rodrigo Obregón con Camilo Mercado; un joven abogado penalista que desde su habilidad para conjugar y comprender el derecho y sus dinámicas judiciales podría ser la solución. La decisión fue acertada.

Con la estrategia trazada Obregón y Mercado enfrentaron las cinco denuncias y una a una las fueron ganando. Luego, tras la habilidad de Gordillo para infiltrarse en el bajo mundo del arte y localizar varios documentos falsos con los que el estafador amparaba los presuntos orígenes, transacciones y adquisiciones históricas de las supuestas obras de arte, se logró reabrir la investigación por orden del Fiscal General.

Tras un año largo de interceptaciones telefónicas se logró el más grande allanamiento e incautación de arte falso; un botín que aglutinaba unas 300 supuestas obras pictóricas de Obregón, Picasso, Grau, Tamayo, Botero, Darío Morales, Rivera, Miro, Giacometti, Luis Caballero y Pierre Daget, entre otros.

Fue una lucha de más de diez años en los que a Gordillo se le brindo protección de testigos por parte de la Fiscalía, uno de los hermanos de Rodrigo debió abandonar el país por un buen tiempo, también por las amenazas de que fue objeto por parte de estos carteles de falsificación y Rodrigo y Camilo tuvieron que enfrentar las vicisitudes del sistema judicial con el cambio recurrente de funcionarios judiciales, las estratagemas de las sucesivas renuncias de abogado del estafador, la guerra y el desprestigio que lanzaron los galeristas y supuestos “expertos y conocedores de arte” que soñaban con una nueva fábrica de Obregones, después de su muerte y que auspiciaban el comercio nacional e internacional de las obras espurias, los constantes riesgos de prescripción y las infundadas y erráticas decisiones judiciales.

Sin embargo, sobre el sombrío panorama, de la mano del joven pero avezado abogado, se ganó la batalla.

Con la sentencia condenatoria, se obtuvo un fallo judicial sin precedentes a favor del arte de nuestro país, pues además de ser el primer fallo con el que se logró la mayor incautación de arte falso y se culminó con la destrucción de la totalidad de dichas falsificaciones, a partir del pronunciamiento, los colombianos supieron que solamente los artistas y sus derechohabientes son los facultados por ley para emitir los correspondientes certificados de originalidad y autenticidad de las obras, tal como lo prescriben las normas de protección a los derechos de autor.

Al término de esta lucha se había cambiado la relación histórica entre la Justicia y el Arte. Desde ese momento muchas personas dejaron de ser estafadas. Paralelo a su impecable y destacado ejercicio jurídico como abogado y profesor universitario, Camilo Mercado se ha venido consolidando como un hombre de letras, tanto por las publicaciones de artículos jurídicos y literarios, como por los premios y reconocimientos obtenidos, entre los que se cuentan, ser el ganador del primer concurso internacional de ficción y derecho y el de varios certámenes de poesía.

Precisamente sobre este género lirico, se da el nuevo encuentro entre Obregón, Gordillo y Mercado, para hablar de “Esa tu que me corre por las venas”, el primer libro de poesía de este jurista-poeta.

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