Hospital Simón Bolívar salvó a hombre que sufrió quemaduras en el 26% de su cuerpo

enero 15, 2019 11:25 am

Pablo Emilio Martín, de 52 años de edad, se encuentra fuera de peligro gracias a la oportuna atención integral que recibió en el hospital Simón Bolívar, tras sufrir profundas quemaduras, como consecuencia de una descarga de energía que comprometió el 26% de su superficie corporal.

De acuerdo con el diagnóstico médico, el paciente presentó quemaduras en brazos, tórax, cabeza y cuello, lesiones producidas mientras instalaba las luces navideñas en su casa, ubicada en el barrio Fátima de Bogotá.

El hombre, que se desempeña como taxista, se subió al techo de su vivienda para ubicar sobre la fachada unos proyectores y unas luces decorativas, haciendo contacto con un cable de alta tensión por medio de un elemento metálico que, además, incendió su ropa ocasionándole también lesiones por llama.

Para su tratamiento, el equipo especializado del hospital Simón Bolívar realizó procedimientos quirúrgicos complejos como colgajos, que consisten en separar parcialmente la piel y otros tejidos con un extremo adherido para cubrir heridas cercanas. Igualmente, se le realizaron injertos, que consisten en reubicar piel de un área sana al lugar afectado.

“Estoy contento, soy una persona muy afortunada porque la vida me ha dado una segunda oportunidad. Me siento muy agradecido con el hospital y con el personal médico que ha estado pendiente de mí y me ha tratado muy bien. Cada día recibo noticias alentadoras, de que las cosas están saliendo de forma apropiada. Ahora solo anhelo salir pronto para continuar con mi vida”, dijo el paciente.

El paciente se encuentra estable y ha respondido de forma favorable a las intervenciones. Se ha trabajado de forma integral con especialistas de diversas áreas para lograr una rehabilitación temprana y sin secuelas funcionales que le permita reintegrarse a su vida laboral.

El contacto directo con una corriente eléctrica puede ser mortal o causar graves daños en órganos internos como el corazón, el cerebro y los músculos, quemaduras térmicas e incluso, es frecuente que se requieran procesos ablativos (amputación de miembros).

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