Papa Francisco habla de educación sexual objetiva, abusos, celibato, aborto y migrantes

enero 28, 2019 11:29 am

Foto Vaticano News

–Además del tema Venezuela y la masacre de cadetes en atentado terrorista en la Escuela de Policía en Bogotá, sobre lo cual informamos por aparte aquí en la web de Radio Santa Fe, en su viaje de retorno de Panamá a Roma, el Papa Francisco avocó los temas sobre educación sexual en las escuelas, los abusos contra menores, el celibato, el aborto y los migrantes.

“Yo creo que en las escuelas hay que dar educación sexual”, precisó el Pontífice en rueda de prensa a bordo del Avión de Avianca que lo llegó de retorno al Vaticano, al responder el interrogante sobre un problema que es común en todo Centroamérica y buena parte de Latinoamérica: Los embarazos

“El sexo es un don de Dios. No es el cuco. Es el don de Dios para amar. Que algunos te lo usan para ganar plata, para explotar a otros, es otro problema. Pero hay que dar educación sexual. Objetiva, como es sin colonizaciones ideológicas. Porque si de entrada le das una educación sexual llena de colonizaciones ideológicas destruís a la persona”, precisó.

Además advirtió: “El sexo como don de Dios necesita ser educado. No con rigidez. Educar es sacar lo mejor de la persona, acompañarlo en el camino. El problema es en los responsables de la educación, ya a nivel nacional, provincial o de cada unidad escolar, qué maestros escogen para esto o qué libros de texto, etcétera. Yo vi cualquier verdura de estos. Hay cosas realmente que maduran, y cosas que hacen daño. Pero creo que eso…, no sé si es objetivo o no que no haya educación sexual en Panamá. Yo digo esto sin meterme en el problema político en Panamá: tiene que haber educación sexual en los chicos. Lo ideal es que empiecen en la casa, con los padres. No siempre es posible por tantas situaciones en las familias, o porque no saben cómo hacerlo. Entonces es la escuela que suple eso, porque si no, se crea un vacío que lo va a llenar cualquier ideología.

Protección de menores

Dentro de algunos días iniciará el encuentro entre presidentes de Conferencias Episcopales para tratar el tema de los abusos. Un periodista le preguntó al Papa sobre sus expectativas y esperanzas para este encuentro. La idea de este encuentro surgió en el C9 porque, como afirma, “vimos que algunos obispos no entendían bien o no sabían qué hacer, si hicieron algo bueno o algo incorrecto. Hemos sentido la responsabilidad de dar una “catequesis” sobre este problema a las conferencias episcopales y por eso se ha llamado a los presidentes de los episcopados”.

Los objetivos, dijo el Santo Padre, tomar conciencia del drama, de lo que es un niño o una niña abusada. Regularmente, el Papa recibe a personas que han sido abusadas. Recuerdo uno, dijo: “de 40 años que no puede rezar. Es terrible, el sufrimiento es terrible. Segundo: que sepan lo que hay que hacer, cuál es el procedimiento. Porque a veces el obispo no sabe qué hacer. Es algo que ha crecido muy fuerte y no ha llegado por todas partes. Y luego hacer programas generales, pero que lleguen a todas las conferencias episcopales: sobre lo que debe hacer el obispo, lo que debe hacer el arzobispo metropolitano y el presidente de la conferencia episcopal. Que existan protocolos claros. Este es el objetivo principal.

Pero primero que nada, insistió el Papa, tomar conciencia del problema, dijo que se están llevando a cabo los preparativos, cubriendo muy bien todo el problema. “En el encuentro, se rezará, habrá algún testimonio para tomar conciencia, alguna liturgia penitencial para pedir perdón a toda la Iglesia. Están trabajando bien en la preparación del encuentro. Me gustaría decir que percibí una expectativa ligeramente inflada. Tenemos que desinflar las expectativas sobre estos puntos que les he dicho, porque el problema de los abusos continuará, es un problema humano, está en todas partes. Leí una estadística el otro día. Dice: el 50 por ciento de los casos son reportados, y solo en el 5 por ciento de ellos hay una condena. Terrible. Es un drama humano del que hay que tener en cuenta. Nosotros también, resolviendo el problema en la Iglesia, ayudaremos a resolverlo en la sociedad y en las familias, donde la vergüenza hace que todo se cubra. Pero primero debemos ser conscientes y tener protocolos “.

El drama del aborto

Sobre el tema del aborto, Francisco expresó: “En el confesionario entendí el drama del aborto, a las mujeres que tienen esta angustia les digo: tu hijo está en el cielo, habla con él, cántale la canción de cuna que no pudiste cantarle, hay que tratar de ayudar a las mujeres a reconciliarse con el hijo no nacido”.

Durante el Vía Crucis un joven pronunció palabras muy fuertes sobre el aborto: “hay una tumba que grita en el cielo y denuncia la terrible crueldad de la humanidad, es la tumba que se abre en el vientre de las madres… Dios nos conceda defender con firmeza la vida y hacer que las leyes que matan la vida sean canceladas para siempre”. La colega al respecto, le preguntó al Papa, si esta posición respeta también el sufrimiento de las mujeres en esta situación y si corresponde a su mensaje de la misericordia.

“El mensaje de la misericordia es para todos, también para la persona humana que está en gestación. Después de este fracaso, también está la misericordia. Pero una misericordia difícil, porque el problema no es perdonar, sino acompañar a una mujer que se ha dado cuenta de que ha tenido un aborto. Estos son terribles dramas. Una mujer cuando piensa en lo que ha hecho … Tienes que estar en el confesionario”. Y dijo que ha otorgado a todos los sacerdotes la facultad de absolver el aborto por misericordia. Muchas veces, pero siempre, deben “encontrarse” con el niño. Y allí hay una forma de reconciliación de la madre con su hijo. Con Dios, la reconciliación ya está ahí, Dios siempre perdona. Pero tú también, dijo, debes elaborar lo que sucedió”.

El celibato

“Personalmente, pienso que el celibato es un don para la iglesia”, indicó y reiteró su oposición a cambiar la doctrina:

“Yo no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional. No. Solamente, quedaría alguna posibilidad en los puestos lejanísimos, pienso las islas del Pacífico, pero algo es pensar cuando hay necesidad pastoral, ahí el pastor debe pensar en los fieles.

Hay un libro del padre Lobinger. Él es interesante, esto es una cosa en discusión entre teólogos, no es una decisión mía. Mi decisión es el celibato. El celibato opcional antes del diaconado, no. Cuestión mía, personal. Yo no lo haré. Esto queda claro. Soy cerrado, quizás. No me siento para ponerme frente a Dios con esta decisión.

En tantos lugares dice Lobinger, ¿quien hace la Eucaristía? Esas comunidades, los organizadores de la comunidad son diáconos, religiosas o laicos. ¿Se podría ordenar a un anciano casado? Es la tesis de él ¿Se podría ordenar a un anciano casado? Pero que solo ejercite el munis (misión) santificante: es decir, que celebre la Misa, que administre el Sacramento de la Reconciliación y dé la Unción de los Enfermos.

La ordenación sacerdotal da tres formas de tareas: el regendi, lo que manda el pastor, el docendi, lo que enseña; y el santificante, todo esto viene con el orden. Pero el Obispo da la licencia solo para santificante. Esta es la tesis. El libro es interesante.

Quizá esto puede ayudar a pensar el problema. Yo creo que el problema tiene que ser abierto en este sentido. Donde hay problema pastoral por la falta de sacerdote, no digo que se deba hacer, porque no he reflexionado, no he rezado lo suficiente sobre esto, pero los teólogos deben estudiar. Por ejemplo, el P. Lobinger, él es un fidei donum en Sudáfrica. Uso este ejemplo para significar los puntos donde se debe hacer.

Hablaba con un oficial de la Secretaría de Estado, un obispo que tuvo que trabajar en un país comunista al inicio de la revolución, cuando vieron cómo venía la revolución, en los años 50 más o menos: los obispos ordenaron a escondidas campesinos. Buenos, religiosos. Después, pasada la crisis, 30 años después, la cosa se resolvió, y él me decía la emoción que tuvo cuando en una concelebración veía a estos hermanos campesinos con las manos de campesinos revestirse con el alba para concelebrar con los obispos. En la historia de la Iglesia, esto se dio. Es algo para pensar y para rezar.

El tema de los migrantes

Una colega italiana abordó el tema de los migrantes, tocando el tema de su país, donde dijo, las nuevas políticas sobre los migrantes han llevado al cierre del centro de Castelnuovo di Porto, donde se pudo ver signos de integración, los niños iban a la escuela y ahora arriesgan ser erradicados.

Al respecto, el Papa dijo que aunque si escuchó voces de lo que estaba pasando en Italia, pero por preparar el viaje no pudo entrar en detalles pero si sabe que el problema es muy complejo. Para ello se necesita memoria. E hizo alusión al hecho que no hay país en el mundo que no se haya construido por los migrantes, sobre todo los EEUU, su país, dijo: “Nosotros los argentinos, todos migrantes. Un obispo escribió un hermoso artículo sobre el problema de la falta de memoria. Luego las palabras que uso: recibir, el corazón abierto para recibir. Acompañar, crecer e integrarse. El gobernante debe usar la prudencia, porque la prudencia es la virtud de los que gobiernan. Es una ecuación difícil. Me recuerda el ejemplo sueco, que en los años 70, con las dictaduras en América Latina ha recibido muchos inmigrantes, pero todos se han integrado. También veo lo que hace Sant’Egidio, por ejemplo: integra de inmediato. Pero los suecos dijeron el año pasado: detente un poco porque logramos terminar con el proceso de integración. Y esta es la prudencia del gobernante”.

El tema de los migrantes dijo el Pontífice que es un problema de caridad, de amor, de solidaridad, e insistió que las naciones más generosas al recibir fueron Italia y Grecia y un poco Turquía. Además recordó que la manera de resolver el problema de las migraciones es ayudando a los países de donde vienen los migrantes. Vienen por hambre, o por guerra. Invertir donde hay hambre, dijo, Europa es capaz de hacerlo, y este es un modo de ayudar a crecer esos países. “Pero siempre existe ese imaginario colectivo que tenemos en el inconsciente: ¡África debe ser explotada! ¡Esto pertenece a la historia, y duele! Los migrantes de Oriente Medio han encontrado otras formas de salir. El Líbano es una maravilla de generosidad, que alberga a más de un millón de sirios. Jordania lo mismo. Y hacen lo que pueden, esperando reintegrarse. Turquía también ha recibido algunos. Y nosotros también hemos dado la bienvenida a alguien en Italia. Es un problema complejo sobre el que debemos hablar sin prejuicios “.

Muchos jóvenes se han alejado de la Iglesia

A la pregunta al Papa sobre los motivos del por qué se han alejado de la Iglesia, Francisco dijo que el objetivo más general es la falta de testimonios de los cristianos, de los curas, de los obispos.

“No digo de los Papas, porque sería demasiado, pero… allí también. Si un pastor hace el empresario o el organizador de un plan pastoral, si no está cercano a la gente, no da un testimonio de pastor. El pastor debe estar delante de su rebaño, para indicar el camino. En medio a su rebaño para sentir el olor de la gente y entender que siente la gente, qué necesita. Debe estar detrás de su rebaño, para custodiar la retroguarda. Pero si un pastor no vive con pasión, la gente se siente abandonada o prueba un cierto desprecio. Se siente huérfana. He hablado de los pastores, pero hay también cristianos, los católicos. Hay católicos hipócritas, que van a misa todos los domingos y no pagan el aguinaldo, o te pagan en negro, se aprovechan de la gente. Y después se van al Caribe de vacaciones con lo que ganaron explotando a la gente. Si haces esto das un contra-testimonio. Esto a mi parecer, es lo que aleja más a la gente de la Iglesia. A los laicos les sugeriría: no digas que eres católico si nos un testimonio. Más bien, puedes decir: soy de educación católica, pero soy tibio, soy mundano, pido disculpas, no me mires como un modelo. Es esto lo que se debe decir. Yo tengo miedo de los católicos así, que se creen perfectos. La historia se repite, lo mismo le ocurrió a Jesús con los doctores de la ley, que rezaban diciendo: “te damos gracias señor porque no somos como estos pecadores”. (Versión Aciprensa).

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