CULPAS Y ERRORES EN LA CRIANZA DE LOS HIJOS

febrero 3, 2020 8:32 am

Por: Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA (277)

La muerte de dos niños por haberles dado una medicina equivocada no puede quedar olvidada sin haber aprendido la lección sobre el cuidado que debemos tener los progenitores y custodios al criar, educar y formar a nuestros hijos y pupilos.

Profesores de Derecho Penal han dicho que la empleada que entregó la medicina debe responder por homicidio culposo. Pero no se conocen con exactitud las circunstancias de la entrega y por esta razón es apresurado hacer un juicio y menos condenar. Lo más probable es que haya una cadena de errores, desde el empaque de la medicina hasta el llevar a los niños a la clínica y la misma atención en la clínica.

De la información publicada podemos hacer las siguientes hipótesis: 1) La vendedora pudo fallar al entregar la medicina. 2) La mamá pudo fallar al no haber leído la etiqueta de la medicina. 3) Ellas pudieron fallar por falta de información o de educación.

APRENDAMOS LA LECCIÓN

Como progenitores aprendamos la lección: antes de dar medicamentos a nuestros hijos confirmemos lo que le estamos suministrando es lo recetado por el médico. No más automedicación y administración de medicamentos sin la previa confirmación de lo que se da.

La Constitución, lo he recordado muchas veces, y lo seguiré recordando, quiere que todos los progenitores, hombre y mujer, seamos responsables y que cumplamos con la mayor diligencia las obligaciones de crianza y educación de nuestros hijos.

La diligencia, el cuidado, la vigilancia de nuestros actos evita que cometamos errores o culpas en la crianza de nuestros. Los descuidos son frecuentes. El actuar con culpa se da cuando debemos saber que con nuestro comportamiento podemos causar daños y confiamos imprudentemente en que el daño no se causará.
A veces actuamos con culpa grave, como cuando se enseña a los hijos a tomar cerveza, a robar, a copiar y pegar los textos de las tareas sin dar crédito al autor que copiamos, a mentir como cuando se le dice al hijo, DIGA QUE NO ESTOY para evadir una obligación.

Son muchos los casos en los que actuamos con ligereza y nuestros hijos reciben daños en su vida física, mental, espiritual, afectiva.

LOS PADRES RESPONDEN POR LOS DAÑOS CAUSADOS POR SUS HIJOS

La ley civil consagra la responsabilidad de los padres por los hechos dañinos de los hijos. Si el hijo rompe, los papás pagan. Un caso típico es el vidrio roto con el balón de fútbol con el que juegan los niños en la calle. O la pérdida de útiles escolares y se identifica al niño que lo ha tomado, muchas veces de buena fe, pero sin derecho. Los padres deben pagar o restituir el útil extraviado.

La mayor diligencia obliga a que estemos muy cuidadosos de nuestros hijos para que reciban lo mejor y eviten todo daño en su salud física, mental, espiritual, afectiva, educativa, laboral, etc.

Criarlos y educarlos para que tengan una vida digna y sean útiles a la sociedad. Para que cuando llegue el tiempo, si así lo deciden, formen familias estables y prósperas.

El ideal es que la familia, la sociedad y el Estado o por mejor decir, los padres, los abuelos, los maestros y los funcionarios encargados de garantizar los derechos de la familia y de instruir a las personas para que cumplan son sus deberes de manera solidaria formen, con su ilustración y por sobre todo con su ejemplo a cada instante, las mejores personas, los mejores miembros de familia, los mejores ciudadanos, los mejores empresarios, los mejores cultores de las artes según sus aptitudes, los mejores científicos.

La esperanza de lograr los anteriores fines puede ser una quimera, pero debemos comprometernos a lograr todo lo que esté a nuestro alcance. Educación, diligencia, compromiso, auto estima y amor por nuestros hijos y nietos, puede ser la cuota inicial para superar las grandes dificultades que vive Colombia para ser un país en paz y en progreso.

UN CUIDADO EXTREMO EN LA SALUD

Estamos en alerta mundial por un virus que puede ser mortal. No solo tenemos la obligación de cuidar nuestra salud, sino la de nuestra familia y la de nuestros hijos. Si no los cuidamos con extrema diligencia y llegaran a contagiarse y a morir, los imprudentes, por actuar con culpa, con negligencia, sin importarles las vidas de sus hijos, podrían responder por homicidio culposo.

HAGAMOS EL BALANCE

Hagamos un balance de cómo estamos cumpliendo con nuestros deberes como padres y corrijamos lo que debemos corregir.

SIGAMOS CULTIVANDO LA PAZ EN LA FAMILIA

Sigamos cultivando el respeto, las palabras decentes, la autoestima, el civismo, en nuestra familia, en nuestra sociedad y en Colombia para tener un futuro en sana convivencia.

Bogotá, del 3 al 9 de febrero de 2020

Envíe sus comentarios a carlosfradiquem@outlook.com
Twitter @fradiqcarlosSr Blog: www.ElComPAZ.com
www.vidaenfamilia.com.co
Telf. 3153467089

Deja un comentario