Industria de alimentos y bebidas debe aplicar medidas de contingencia para garantizar condiciones higiénicas

marzo 24, 2020 5:31 am

Foto: Secretaría Distrital de Salud

–Si un trabajador llega al establecimiento con fiebre o síntomas asociados con resfriado, gripe común o sospecha de contagio del coronavirus (COVID-19), deberá prohibirse inmediatamente la manipulación de alimentos y remitirse al aislamiento domiciliario e informar del caso a la autoridad sanitaria competente para solicitar la atención y supervisión médica.

Las precisiones corresponden a las instrucciones y recomendaciones impartidas por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), con motivo de la emergencia nacional por el coronavirus.

El organismo establece que las actividades esenciales en el manejo de alimentos deben estar dirigidas a garantizar el abastecimiento y la disponibilidad de alimentos seguros, así como al autocontrol a lo largo de la cadena agroalimentaria; fortalecer medidas para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos, y mantener y enfocar las acciones de inspección, vigilancia y control en el orden nacional y territorial de acuerdo con la contingencia.

Para ello, se diseñaron las siguientes medidas dirigidas a las personas naturales y jurídicas que procesen, envasen, comercialicen, distribuyan, expendan y consuman alimentos y bebidas:

Es responsabilidad de las empresas promover las medidas de aislamiento social entre el personal, para evitar el contacto directo durante el saludo y las actividades laborales; procurar mantener la distancia mínima de un metro, evitar la aglomeración del personal durante el ingreso, la salida, los momentos de descanso y consumo de alimentos y restringir el desarrollo de actividades sociales y de esparcimiento.

La industria de alimentos y bebidas en el país debe desarrollar un plan de contingencia para mejorar las condiciones higiénicas en la recepción de materias primas y la elaboración y almacenamiento de productos, reforzando su sistema de trazabilidad (tanto para materias primas como producto elaborado).

Para los establecimientos que no operan bajo el enfoque de control de peligros, el plan debe estar dirigido a la aplicación de los principios del análisis de peligros y control de puntos críticos.

Algunas de las acciones que se deben aplicar en supermercados y grandes superficies, plazas de mercado y mercados móviles autorizados deben estar orientadas a reforzar la limpieza y desinfección frecuente de estantes, infraestructura, transporte y ambiente y mejorar la protección de los alimentos, disminuyendo al máximo la manipulación por parte de los usuarios; además, establecer estrategias para asegurar su disponibilidad.

En restaurantes y servicios de alimentación (incluye establecimientos ubicados en plazoletas de comidas, establecimientos de comercio minorista de alimentos, tiendas, panaderías, cafeterías y carnicerías, entre otros), se deben mejorar las condiciones higiénicas para la recepción de materias primas, la elaboración, almacenamiento y comercialización de productos, reforzando su sistema de trazabilidad para los insumos y productos.

En el caso de los consumidores es importante tener en cuenta en el momento de la manipulación y preparación de alimentos, cuatro pasos básicos para mantener la inocuidad y así continuar con las acciones de autocontrol en los hogares.

• Limpiar

• Separar

• Cocinar

• Enfriar

Además, siguiendo las recomendaciones del Gobierno Nacional es importante continuar con las medidas de lavado de manos frecuente (antes, durante y después de preparar o consumir cualquier alimento); ya sea en casa o en establecimientos abiertos al público, y evitar realizar las compras en compañía de niños, adultos mayores o personas inmunosuprimidas.

Estos procedimientos podrán ser actualizados con base en las recomendaciones que emita la Organización Mundial de la Salud (OMS), necesidades y/o peligros identificados en el país.

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