Trump vuelve y juega: «La gente con mascarilla se enferma todo el tiempo»

octubre 16, 2020 7:20 am

–El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que, a pesar de haber estado enfermo de Covid, no ha cambiado su postura sobre la adopción de medidas de seguridad, específicamente respecto al uso de mascarillas, y reiteró una vez más que la solución al coronavirus «no puede ser peor» que la pandemia en sí misma.

Mientras tanto, el candidato demócrata a la presidencia de EE.UU., Joe Biden, criticó la gestión de la pandemia por parte del actual gobierno y lamentó la actitud del presidente Donald Trump sobre el uso de mascarillas ya que, según opinó, transmite a la gente «que no es tan importante».

Biden hizo la declaración durante un foro público en Pensilvania, simultaneamente al realizado por Trump en Miami, luego de que la Comisión de Debates Presidenciales (CPD por sus siglas en inglés) cancelara el segundo debate previsto entre ambos candidatos, ante la falta de consenso sobre las reglas por parte de los dos aspirantes.

«La gente con mascarilla se enferma todo el tiempo», sostuvo Trump y restó importancia a que las autoridades sanitarias estadounidenses recomienden su uso, alegando que no existe consenso, en referencia a su asesor Scott Atlas, un radiólogo que en las últimas semanas se ha erigido como el principal asesor del Ejecutivo en la gestión de la pandemia. «Es un gran experto, un experto mundial», precisó.

Trump, quien evitó detallar cuándo fue la última vez que dio negativo antes de caer enfermo, un asunto que se ha cobrado especial relevancia por saber si pudo haber expuesto a su rival en las urnas el próximo 3 de noviembre, el demócrata Joe Biden, aseguró que se somete a pruebas con «frecuencia» pero que no recuerda cuándo exactamente.

Por otro lado, Trump advirtió que “la cura no puede ser peor que el problema en sí”, al defender la gestión de su administración frente a la pandemia un foro ciudadano celebrado en Miami, Florida, organizado por la cadena NBC.

El Gobierno de Estados Unidos, país que lidera el ránking mundial de muertes por COVID-19 con más de 217.000, según datos de la Universidad Johns Hopkins, ha sido muy criticado por su supuesta tardía respuesta a la pandemia, su negativa inicial a imponer restricciones y su decisión de apostar por una vuelta a la normalidad lo antes posible. «Hicimos lo correcto», aseveró el presidente esta noche.

Trump fue consultado directamente por una ciudadana de la audiencia sobre si había cambiado su opinión sobre el uso de las mascarillas después de que tanto él como su esposa, Melania Trump, y su hijo Barron Trump hayan caído enfermos de covid. La respuesta del mandatario fue palmaria: «No».

A su turno el candidato demócrata Joeo Biden, una vez más, recalcó que su “plan de respuesta a la COVID-19” pasa por cuatro puntos: Impulsar una orden que obligue a usar mascarilla en cualquier espacio público; financiar el desarrollo de tratamientos y vacunas para que estén en el mercado de una forma más rápida; crear una estrategia en todo el país para realizar pruebas y rastrear los posibles contagios; y proporcionar más equipo de protección a los sanitarios y personal de emergencia para este tipo de casos.

Biden criticó la actitud de Donald Trump al no impulsar medidas más severas para afrontar la pandemia, que ya suma más de 8 millones de casos y más de 217.000 muertes en Estados Unidos. A su juicio, el mandatario estadounidense debe predicar con el ejemplo, llevando una mascarilla como medida de prevención y así crear consciencia entre la población.

“Cuando el presidente no usa mascarilla, o se burla de personas como yo, que he usado tapabocas durante mucho tiempo, la gente piensa que no es tan importante, pero sí creo que importa lo que nosotros digamos”, afirmó durante su intervención en el foro público que fue organizado por la cadena de televisión ABC News.

El desarrollo de la vacuna fue otro de los temas de la noche. El exvicepresidente aseguró que no tendría ningún problema en ponerse la vacuna contra el coronavirus siempre y cuando haya pasado por las fases clínicas pertinentes antes de su lanzamiento en el mercado.

“Si los científicos dicen que está lista para fabricarse y ha sido probada, ha pasado por las tres fases, sí que me la pondría e invitaría a la gente a ponérsela”, manifestó al tiempo que admitió que preferiría que la vacuna fuera “obligatoria” para toda la población, pero que es consciente de que no puede impulsar una orden de este tipo si ocupa el Despacho Oval.

A pesar de que muchos daban por hecho de que este foro público serviría para debatir sobre algunos de los temas que podrían haberse tratado en el debate de Miami, una ciudad que cuenta con una gran población latinoamericana, prácticamente no se abordó ninguna problemática que ataña especialmente a este segmento de la población, como la inmigración, la reforma sanitaria o las propuestas para los miles de indocumentados que están en el país.

Sobre inmigración, Biden hizo una breve mención para recordar que el país norteamericano es una nación formada “por esclavos indígenas que vinieron aquí hace 400 años y todos los demás son migrantes”. Pero lo hizo para destacar la “diversidad” que hay en el país y poner de manifiesto la necesidad de tratar a todo el mundo de la misma manera.

“Si no tratamos a las personas por igual, nunca vamos a alcanzar nuestro potencial”, subrayó.

Por su parte Trump defendió su política de mano dura con la migración irregular y sostuvo: “Si la gente quiere venir, tendrá que ser legalmente».

Una vez más, Trump volvió a arrojar una duda sobre la legitimidad de los próximos comicios y sobre la seguridad del voto por correo. Cuando Guthrie le señaló que hasta el director del FBI, Christopher Wray, ha negado que existan indicios de una amenaza significativa a esta modalidad de sufragio, el presidente se limitó a observar: «No está haciendo un buen trabajo».

“Puedes perder la elección por un 1 por ciento», apuntó el republicano, quien aseguró que, en cualquier caso, querría que se produjera una transición pacífica en caso de perder los comicios.

“Absolutamente, quiero una transición pacífica, pero no deseo eso porque quiero ganar”, zanjó Trump, quien en las últimas semanas evitó comprometerse a abandonar el cargo de manera pacífica en caso de no estar de acuerdo con los resultados electorales. (Cn información Voz de América).

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