OEA BUSCA CONFORMAR UNIDAD DE CONTROL EN LA FRONTERA ENTRE ECUADOR-COLOMBIA

marzo 21, 2008 9:07 am

La OEA espera presentar en los próximos tres meses a Ecuador y Colombia un proyecto para formar una unidad de control de la porosa frontera binacional, dijo este jueves el secretario general del organismo, José Miguel Insulza.

La medida se tornó «urgente» después que fuerzas colombianas bombardearon un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en territorio ecuatoriano el 1 de marzo, provocando una grave crisis diplomática a la cual se sumó Venezuela en apoyo a Quito, indicó.

El Gobierno ecuatoriano rompió relaciones con Colombia después del incidente, mientras que los colombianos presentaron disculpas por atacar el territorio vecino sin aviso previo.

«Yo creo que lo más urgente es formar una unidad donde los países puedan presentar sus reclamos y conversar sobre mejores mecanismos de cooperación», afirmó Insulza.

La fuerza
El control de la frontera de casi 600 kilómetros se haría por medio de la Comisión Binacional Fronteriza entre Ecuador y Colombia (Combifron), una instancia que ya existe pero que no está en vigencia, señaló Insulza.

La idea es ponerla a «andar» y entoces correspondería a la OEA «monitorear su cumplimiento», lo que se podría hacer con funcionarios del organismo o externos, precisó el funcionario.

Insulza espera además que ambos países retomen relaciones formales «pronto», posiblemente antes de la próxima Asamblea de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en la ciudad colombiana de Medellín a principios de junio.

La OEA y el Grupo de Río, que reúne a países latinoamericanos pero no a Estados Unidos, rechazaron la incursión aérea colombiana en la frontera de Ecuador, afirmando que se trató de una violación de la soberanía y integridad territorial ecuatorianas.

Colombia, por su parte, acusó a Quito de no colaborar en la lucha contra la guerrilla, a la cual califica como un grupo terrorista junto a Estados Unidos y la Unión Europea.

Los presidentes ecuatoriano, Rafael Correa, y colombiano, Alvaro Uribe, llegaron a un acuerdo político para poner fin al conflicto durante una reunión del Grupo de Río en la República Dominicana el 7 de marzo, pero Quito aún no definió cuando estará dispuesto a retomar relaciones con el vecino.

El lunes, no prosperó un intento de aproximación entre diplomáticos de ambos países, en el marco de una reunión de cancilleres de la región en la OEA el lunes para ese fin.

Misión verificadora
Insulza anunció, además, el envío de una misión a Colombia y a Ecuador para verificar el cumplimento de los acuerdos alcanzados en la resolución aprobada el martes pasado por los cancilleres de los países miembros en Washington.

«Probablemente voy a ir yo, o mandar alguna persona a los dos países (…) la próxima semana. Y el primer trabajo será motivar a las dos países a restablecer relaciones diplomáticas», señaló Insulza.

El secretario general subrayó que se trata de «sentarse con los dos países y saber qué es lo que quiere cada uno en esto de la seguridad de la frontera».

Pasos a seguir
Insulza confía ahora que, en breve, los gobiernos de Colombia y Ecuador restablezcan sus relaciones diplomáticas.

«Lo primero es instalar una misión en ambos países para empezar a verificar que los temas de la declaración se cumplan», anticipó Insulza.

Al ser interrogado acerca de cómo se garantizará que se cumplan los compromisos acordados, el secretario general dijo que va a «conversar con los países miembros de la comisión y algunos otros que conocen el lugar y tienen opiniones que entregar».

Citó a México como ejemplo, y precisó que va a «hacer un calendario de trabajo», aunque aclaró que «hay que dejar que los países vayan retomando contacto, reanuden las relaciones, se reinicie el diálogo y se pongan en marcha medidas de confianza».

Reconoció también que «instalar una comisión en el terreno no es fácil, porque el problema se extiende por cientos de kilómetros».

Es natural, añadió, que «cuando los grupos irregulares se deterioran se vayan a lugares donde hay menos población, inexpugnables, de donde difícilmente van a ser erradicados».

Aludió en la misma entrevista al «problema de la soberanía interna» en el continente y advirtió que, «naturalmente la tentación de ir a resolver los problemas al territorio del otro es muy grande, siempre va a existir».

Por eso, subrayó, «hay que ser tan cuidadoso, porque ha pasado».

En el marco de la reunión de consulta con los cancilleres hubo «cantidad de ministros, de embajadores (que) me decían ‘en esto estamos a muerte porque mañana nos puede pasar a nosotros'», señaló.

Aclaró también que un país atacado tiene derecho a defenderse y «no procede la legítima defensa como concepto, en el derecho interamericano, cuando el país que es atacado, es agredido por un grupo irregular».

Para perseguir ese grupo irregular, señaló, «tiene que pedir autorización del otro gobierno»

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