EL GRAN ROGER

julio 5, 2009 11:04 pm

Australia Open TennisRoger Federer, consagrado este fin de semana en Wimbledon como el mejor tenista de todos los tiempos, tiene como filosofía responder serenamente en el momento de las dificultades. No solo en las canchas sino en todas las circunstancias de su vida.

Anoche, cuando por insinuación de mi sobrino me convertí en fan de Federer a través de Facebook, me llevé varias sorpresas. Gratas por cierto.

No solo saber que hay en este momento 2.222.450 fans en la página de Federer, sino porque habla de fundamentos, de humildad y de sentido de la familia, y ha tejido por fuera de las canchas la historia que lo hace grande.

A sus 27 años de edad, lo ha ganado todo. Se considera bendecido por la vida y solo tiene ahora una ambición: ganar mucho dinero en el tenis y en la publicidad para poder entregarlo a quienes nada tienen.

Federer, de ascendencia sudafricana, tiene en ese país 4 proyectos especiales. Creó con sus padres (su mamá es sudafricana), la fundación Federer para brindar educación a los niños más pobres de su país.

Es embajador de la UNICEF, el programa de las Naciones Unidas para la Infancia, y ha dado las mejores muestras de sensibilidad cuando de ayudar a sus semejantes se trata.

“Cuando uno es tan afortunado, como yo, necesita ganar mucho para dar algo a cambio”. Esa frase la pronunció cuando después del Tsunami que arrasó a varios países asiáticos y dejó 250.000 mil víctimas. Lloró varia veces abrazado a niños huérfanos en los países arrasados por el fenómeno del año 2006. Y se hizo esta pregunta:”cómo pueden estos niños que perdieron a sus padres en la tragedia, sonreir hoy con esperanza?”

Federer tiene excelentes relaciones con los medios de comunicación. Los necesita para sus campañas de apoyo social. A varias de sus entrevistas y conferencias de prensa, tiene por costumbre invitar a grupos de niños.

A muchos comentaristas les llama la atención el hecho de que Mirka, su novia de muchos años, con quien se casó en abril pasado(esperan un hijo), le acompañe a todas partes, sin excepción alguna.

A esta inquietud, Federer responde: “simplemente la amo. Es una de mis grandes motivaciones. Y no concibo un solo día de mi vida en que me despierte y ella no esté a mi lado”.

Una vez le comentó a un periodista que no le gustaban las arrogancias ni la soberbia. “En suiza, en mi país, nadie se vuelve loco porque es el mejor en lo que hace.Yo juego al tenis, me encanta, pero debo esforzarme para ser el mejor”.

Un día antes de la espectacular final de Wimbledon frente al heróico Andy Roddick, Federer escribió en su página un mensaje de agradecimiento anticipado a todos sus seguidores, a quienes le apoyan a través de la red.

Tres horas después de haberse convertido en el único hombre que ha ganado 15 Grand Slam, él mismo había colgado en su página de Facebook, la fotografía consagratoria de su triunfo en el torneo de tenis sobre césped.

Lamento haber defraudado a quienes esperaban un sesudo análisis del perfil deportivo de este tenista excepcional.

Es que solo siendo una buena persona se puede contar con el apoyo de Dios para grandes logros. Por difíciles que parezcan. El es inmenso dentro y fuera de las canchas.
Es el GRAN ROGER.

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