Zelaya regresa a Honduras después de destitución a ese país de la OEA

julio 5, 2009 9:44 am

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya ratificó ayer que volverá a su país pese a las amenazas de captura que hay en su contra.

«He planificado mi retorno» el domingo, dijo Zelaya en su discurso ante la XXXVII Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), y agregó «Vuelvo (…) porque necesitan la paz en mi país»

Por su parte, Honduras fue suspendida de la organización interamericana, medida que fue aprobada por 33 de los 34 miembros de la OEA, tal correctivo no era aplicado por la Asamblea General desde 1962 cuando fue suspendida Cuba.

Así mismo, La OEA otorgó un plazo de 72 horas -plazo cumplido ayer- a Roberto Micheletti, para que restituyera a Zelaya, bajo la pena de suspensión del país del organismo. No obstante, antes de que venciera el plazo, Honduras renuncio a ser parte del organismo interamericano.

Manuel Zelaya afirmó que volverá a su país en compañia de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y el presidente ecuatoriano Rafael Correa.

Una respuesta sobre “Zelaya regresa a Honduras después de destitución a ese país de la OEA”

  1. hernan en julio 5th, 2009 10:03 am

    A primera vista, los eventos que sacudieron a Honduras son claros: el Ejército detuvo a un Presidente elegido en las urnas para sacarlo al extranjero e instalar un nuevo régimen. Se trataría de un cuartelazo, un retroceso a los tiempos que América Latina creía superados. Pero lo ocurrido en el país centroamericano encierra contradicciones que lo hacen especial. Los ecos de esa crisis que está lejos de resolverse muestran los riesgos de la democracia plebiscitaria y los afanes reeleccionistas que están haciendo carrera en el continente. Porque todo indica que quien dio el primer golpe a la democracia hondureña fue el propio Zelaya.

    Los efectos en el continente no se han hecho esperar y la condena internacional ha sido unánime. Como cosa curiosa, uno de los más afectados indirectamente por la situación ha sido el presidente colombiano, Álvaro Uribe, de quien es muy diciente que haya sido uno de los más discretos a la hora de emitir conceptos sobre lo sucedido.

    Hasta la madrugada en que los militares lo sacaron de su cama, era improbable que Mel, como lo llaman sus seguidores, resultara ser un demócrata merecedor de una campaña internacional a su favor. Empresario y terrateniente, es parte de la oligarquía hondureña y llegó al poder con una ventaja precaria y basado en una plataforma conservadora que prometía imponer el orden. Pero en una voltereta política decidió apostar por la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba), del venezolano Hugo Chávez, su más ferviente defensor en estos agitados días, quien incluso ha amenazado con intervenir militarmente.

    En medio de altos índices de criminalidad y uno que otro escándalo de corrupción, Zelaya no tiene mucho que exhibir, excepto quizás haber aumentado el sueldo a los empleados públicos, lo que tuvo que financiar con 100 millones de dólares que recibió de Venezuela. Petrodivisas que, por lo demás, no han aumentado la popularidad de Chávez en un país conservador con fuertes lazos con Estados Unidos. Zelaya ni siquiera se puede presentar como el campeón de las masas, pues su popularidad llegaba al 30 por ciento.