Carta a Omar Rincón de El Tiempo

julio 12, 2009 10:25 pm

Señor Omar Rincón,

Con respecto a su artículo publicado el 3 de julio de 2009 en el diario el Tiempo, en el que hace mencional los canales de Telmex, le afirmo que usted deja entrever una profunda ignorancia sobre la realidad de los canales que llevan la etiqueta de Telmex. Cuando uno escribe debe investigar y ser responsable. Soy escritor, comunicador social, investigador y filósofo. Por tanto, tengo la autoridad para afirmar que su artículo es de medio pelo, irresponsable, y antiético, a pesar de que usted se cree el «gran crítico de televisión», el «gran docente» y el “afamado columnista”. El hecho de escribir para un medio como El Tiempo o de dictar cátedra, no le da el aval para ser un traicionero de la verdad.

Le pregunto honorable “crítico de televisión”:

¿Usted ha visitado dichos canales? ¿Ha hablado con sus directivos? ¿Ha conocido las dificultades por las que han atravesado? ¿Conoce la historia de estos canales y les ha hecho seguimiento desde su funcionamiento interno? ¿Sabe cómo se sostienen económicamente? ¿Conoce el presupuesto y la infraestructura que manejan? ¿Conoce las exigencias que les ha hecho la Comisión Nacional de Televisión y que les suspendió la pauta comercial por más de un año? ¿Sabia usted que estos canales no son de Telmex sino aliados y que por tanto no reciben en este momento su apoyo económico? ¿Sabe Usted que una cosa es Telmex y otra muy distinta los canales que usted menciona? ¿Sabe que los canales privados han luchado porque estos canales desaparezcan? ¿Sabe donde funcionan los canales y cómo, desde unas limitaciones inmensas, se ha procurado crear productos con buen contenido y que han sido acogidos de una manera amplia por los televidentes? ¿Ha revisado la parrilla de programación de un canal como TVCENTRO? ¿Sabe usted cuáles son los programas de mayor rating en este canal? ¿Sabe el por qué de ese rating? ¿Ha hablado usted en alguna oportunidad con los directores y productores de esos programas? ¿Ha conocido usted los conceptos que a diario dan los televidentes de estos programas de buena audiencia? ¿Conoce la realidad de los canales a los que usted les hace esa crítica torpe, mediocre y sin argumentos?

Un buen investigador indaga la verdad de lo que escribe y argumenta los juicios que emite. Eso me enseñaron en las Universidades en las que he estudiado tanto en Colombia como fuera del País. El investigador analiza más allá de lo que ve porque «los sentidos nos engañan».

Le recomiendo que responda estos interrogantes y tenga la responsabilidad ética para escribir y no se valga de un medio como el Tiempo para tapar su profunda ignorancia y pisotear el trabajo de los demás. Columnistas como usted son un atentado contra la verdad y el buen ejercicio del periodismo. Le exijo que respete a los que trabajamos en los canales mencionados y tenga altura y responsabilidad ética para emitir juicios.

Luis Daniel Londoño Silva

8041780 – 312 4746574
TVCENTRO – TELMEX

3 Respuesta sobre “Carta a Omar Rincón de El Tiempo”

  1. jorge enrique palacios vera en julio 13th, 2009 5:58 pm

    este señor demiestra que es prepotente y ademas es de expresion vulgar y que cree que contratar a otras personas de esta manera tiene la razon no conosco a el columnista rincon y mucho menos a el señor 1que de manera tan vulgar hace el reclamo tipos como este son un peligro para la sociedad

  2. elvira en julio 16th, 2009 4:58 am

    El hecho de decir la verdad no quiere decir que es vulgar. Tiene conocimientos,trabaja en Telmex y por lo tanto sabe lo que dice.Peligro para la sociedad?No podemos decir nada sin conocer del tema y a las personas implicadas

  3. Efren Navarro en octubre 4th, 2011 5:51 pm

    Es de lógico que cuando nos sentimos heridos en el orgullo propio, actuamos de forma «imparcial», por así decirlo , tampoco veo la ética en el señor1, pero lo cierto es que cuando no tenemos la razón y la sapiencia completa, la manera mas fácil de escapar de nuestros problemas es atacar con todas nuestras fuerzas y tratar de amedrentar a nuestro oponente con furia desmedida.