Refuerzan seguridad del valle de Aburrá

agosto 10, 2009 11:04 am

La seguridad del Valle de Aburrá es cosa seria, las soluciones de fondo parecen no dar más espera y por eso ayer el director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo, tomó una decisión muy esperada: enviar refuerzos policiales.

En total, en las próximas horas estarán llegando a Medellín 1.300 agentes, entre hombres y mujeres, además de un grupo de inteligencia de la Sijín.

Todo el paquete de uniformados tendrá como misión reforzar la seguridad y abocar las investigaciones de las últimas masacres ocurridas en Envigado, en donde en menos de 36 horas fueron asesinadas nueve personas: cuatro el viernes en la madrugada al interior de un apartamento en una unidad residencial y cinco en la noche del sábado, en plena vía pública a dos cuadras del parque principal.

El anuncio de la llegada de los nuevos agentes lo hizo en Medellín el general Orlando Páez Barón, comandante de Seguridad Ciudadana de la Policía a nivel nacional, quien se desplazó de Bogotá a la capital antioqueña para enterarse de primera mano de los últimos hechos.

Hay que anotar que a los casos de Envigado también se suma el asesinato, en Bello, de la inspectora de Tarazá, quien fue acribillada por un individuo, quien en la rápida reacción policial fue abatido por los uniformados. En el hecho también murió una tercera persona, una tía de la inspectora, Ani Carolina Alvarado Vergara.

Dinero fácil
El general Páez Barón reconoció lo preocupante que es para las autoridades a nivel nacional la ola de asesinatos que se vienen presentando en el área metropolitana de Medellín y aunque informó que en los dos casos de Envigado varias de las víctimas tenían antecedentes judiciales, por estar ligadas a actividades ilícitas, cada muerte hay que rechazarla.

«Lamentablemente, eran integrantes de una organización delincuencial, uno de ellos con antecedentes judiciales, uno justamente había sido capturado por la Policía en posesión de arma de fuego ilegal y por bondades de la ley dejado en libertad», recalcó el general refiriéndose al caso del viernes.

El oficial enfatizó que a su institución y a la sociedad colombiana le duele cada muerto, «no nos importa quién es el fallecido, debemos proteger la vida de todos los ciudadanos, si delinque, debemos cuidar su vida y ponerlo a disposición de las autoridades judiciales».

El oficial atribuyó los dos hechos a la guerra de bandas y combos que se vive en el Valle de Aburrá, generalmente ligada al narcotráfico y a otras actividades delincuenciales.

En tal sentido, hizo un llamado a los habitantes de estas localidades para que desistan en su intención de integrarse a grupos delincuenciales y tomar el camino de la civilidad.

«Las personas que se dedican a actividades criminales terminan con la pérdida de las vidas, lo que lamentamos mucho, y les pedimos que no se enrolen en grupos al margen de la ley, porque las consecuencias son fatales, dejen solos a los cabecillas, a capos que les venden la ilusión del dinero fácil con consecuencias fatales para ellos, sus familias y la sociedad».

(Con información del Colombiano)

Los comentarios están cerrados.