Camisas rojas desafían el estado de excepción impuesto en Tailandia

septiembre 17, 2010 7:43 am

Cerca de un millar de partidarios del frente antigubernamental de los llamados camisas rojas desafió el viernes el estado de excepción vigente en la capital de Tailandia para exigir, en una manifestación, la liberación de sus correligionarios.

Con esta marcha, la primera desde que el pasado mayo los soldados aplastaran a tiros las protestas de los camisas rojas, el frente antigubernamental renovó su campaña de acoso al Gobierno del primer ministro, Abhisit Vejjajiva, líder del Partido Demócrata.

Los partidarios del Frente Unido para la Democracia y Contra la Dictadura marcharon de forma pacífica por calles del norte de Bangkok hasta llegar a la prisión de Klong Prem, donde se encuentran encarcelados varios de sus líderes y decenas de activistas.

La protesta frente a la cárcel «se repetirá cada semana hasta que nuestros amigos sean puestos eN libertad», dijo a la prensa el diputado del partido opositor Puea Thai y destacado cabecilla del frente, Jatuporn Prompan.

Desde el final de las protestas de abril y mayo, las fuerzas de seguridad han detenido a más de 400 camisas rojas de entre una lista con unas 800 personas, sobre las que pesan acusaciones que van desde la de «participación en manifestación ilegal» a la de «posesión de armas» o «terrorismo.

De manera simultánea, grupos formados por cientos de camisas rojas se manifestaron con el mismo objetivo en la ciudad de Chiang Mai, al norte y la segunda mayor del país, así como en diversas localidades el noreste del país.

El Gobierno ha elevado el estado de alerta en Bangkok ante el riesgo de que se produzcan brotes de violencia con motivo de la manifestación que los camisas rojas planean llevar a cabo el próximo domingo para conmemorar el cuarto aniversario del golpe de estado que derrocó a su mayor mentor, el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, quien continúa exiliado.

A finales del pasado mayo, los camisas rojas se vieron forzados a disolverse y esconderse cuando las tropas tomaron las calles para poner fin a nueve semanas de protestas y esporádicos enfrentamientos en los que 91 personas murieron y 1.800 resultaron heridas.

Los «camisas rojas» claman que su movilización es el resultado de la desatención del medio rural y consideran que el Gobierno de Vejjajiva es ilegítimo porque llegó al poder por medio de pactos parlamentarios con diputados tránsfugas.

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