Libia: rebeldes siguen ofensiva en Trípoli tras la pista de Gadafi

agosto 25, 2011 12:28 pm

Tropas rebeldes libias mantenían combates el jueves contra los seguidores más acérrimos de Muamar el Gadafi, intentando acelerar la búsqueda del antiguo líder máximo del país y frenar cualquier contraataque de su familia y sus partidarios.

El tableteo de las ametralladoras y los francotiradores mantenían a los dos millones de habitantes de la capital encerrados en casa, mientras los suministros empezaban a escasear, y un grupo entusiasmado de rebeldes dijo tener atrapado a Gadafi y a uno de sus hijos en un edificio, aunque no había ninguna indicación de que fuera así.

«Están juntos. Están en un pequeño subterráneo», dijo Muhamad Gomaa, uno de los combatientes que participaba en la batalla, «Hoy (jueves) acabaremos. Hoy vamos a terminar con esto», añadió, aunque como muchos de los irregulares que han participado en la insurrección contra Gadafi, de 69 años, parecía expresar más un deseo que una realidad.

En un breve discurso emitido por canales de televisión leales a Gadafi, el líder libio pidió el jueves a sus partidarios que marchen sobre Trípoli y «purifiquen» la capital de rebeldes, a los que tachó de «ratas, cruzados e infieles».

Gadafi pidió a todas las tribus libias que expulsen a lo que describió como agentes extranjeros del país.

«Libia es para los libios y no para los agentes, no para el imperialismo, no para Francia, no para Sarkozy, no para Italia», dijo. «Trípoli es para ti, no para los que dependen de la OTAN».

Mientras, la sensación de urgencia se extendió a los nuevos dirigentes del país del norte de África y a sus socios occidentales, que intentaban desbloquear el acceso a los fondos libios en el exterior para comenzar la reconstrucción del país tras seis meses de guerra civil y 42 años de mandato unipersonal de Gadafi.

«Necesitamos ayuda urgente», dijo Mahmud Jibril, líder del gobierno provisional, al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en un encuentro en Milán, mientras los dirigentes occidentales tratan de persuadir a la ONU de que alivie las sanciones y la paralización de los fondos de Libia en el exterior, impuestas como castigo al antiguo hombre fuerte del país.

Dos días después de que cayera su complejo presidencial, sus partidarios parecían seguir en control de su localidad natal, Sirte, en la costa mediterránea, y se informó de que también estaba combatiendo en Al Sabha, en el sur. El propio Gadafi emitió un comunicado el miércoles pidiendo a los libios que combatieran a los rebeldes, que cuentan con el apoyo de la OTAN.

Jibril dijo que el levantamiento, el más sangriento hasta ahora en la llamada «primavera árabe», podría fracasar si no les llega financiación rápidamente.

«El mayor elemento desestabilizador podría ser el fracaso (…) a la hora de proporcionar los servicios necesarios y pagar los sueldos de la gente que no ha cobrado desde hace meses», afirmó. Reuters

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