MI MUJER NO ES MÍA

febrero 26, 2013 7:04 pm

Carlos Fradique Carlos Fradique-Méndez

Abogado de Familia y para la Familia

En el matrimonio primitivo la mujer dominaba. Matrimonio viene de las palabras latinas matris munium, madre y cuidado y también poder, lo que daría a entender poder de la madre o cuidado de la madre. Establecido el patriarcado se entendió que el mundo de la mujer era la casa y la casa del hombre el mundo.

De origen español, en Colombia se ordenó que las mujeres casadas cambiaran su segundo apellido por el de su marido precedido por la preposición “de”. Se entendió de manera equivocada que el “de” significaba pertenencia o propiedad. No. El “de” significaba vinculación a una familia, dado que la mujer que se casaba quedaba bajo la potestad de su marido y entraba a formar parte de la familia de éste. Casarse era una verdadera capitis deminutio o disminución de la capacidad civil.

Desde 1970 se derogó la obligación de cambiar el segundo apellido de las mujeres casadas. Fue una lucha el lograr que los funcionarios lo entendieran. Di la batalla y con la ayuda de la Dra María Inés Ortiz, Directora de Notariado y Registro, se logró que el Consejero de Estado, Dr, Jaime Betancur diera concepto favorable a la derogatoria del deber de cambiar el apellido. Desde entonces, las mujeres conservan sus apellidos y con mayor razón si celebran matrimonio consensual.

Un cambio importante se logró cuando solicité al Señor Arzobispo Pedro Rubiano que diera instrucciones para que en las ceremonias de matrimonio no se leyera la Epístola de San Pablo, porque es contraria a la Constitución de 1991. No es legal ordenar que «Las mujeres casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.» (Efesios 5: 22-24)

Pero como los cambios literarios no cambian per se la cultura y las ideas perduran, muchos hombres todavía creen que sus mujeres, esposas, compañeras y aun sus novias o amigas, son de su propiedad y que les está prohibido fijar sus ojos en otro hombre y menos sentir afecto o atracción por otro.

En el Código penal que rigió hasta 1.980 se daba cierta libertad para castigar a quien ofendiera el honor sexual del varón. Un hombre con amantes y visitador de burdeles podía castigar a su mujer si le ofendía su honor sexual. Y en casos como los citados, pregunto: ¿Cuál honor sexual? Y los castigos eran brutales. Podía matar (en términos precisos, asesinar) a su mujer y al coautor de la ofensa. La cultura sigue en la mente y corazón de muchos hombres que no temen cambiar su casa y su trabajo por una cárcel.

En Colombia son frecuentes los casos en los que hombres, iracundos y estúpidos, causan la muerte a sus parejas por sentimientos que llaman afectivos. Sin fundamento llaman a esos asesinatos, crímenes pasionales. Y no solo se trata del hombre de recursos económicos limitados y de poca instrucción, sino de acomodados e instruidos que se hacen llamar doctores. Los hombres que matan a sus esposas luego manifiestan con cinismo e ironía que las amaban. Y entonces quieren imponer la idea de que las mataron por amor. ¡Que soberana insensatez!

Uno de los casos que llaman la atención del mundo actual es el del atleta sudafricano Oscar Pistorius, el de los pies de acero, quien mató a su novia Reeva Steenkamp. Dice que la confundió con un ladrón, pero es posible que se trate de una ladrona de corazones. Era y sigue siendo linda y bella.

Debemos saber que nuestra pareja, hombre o mujer, no es de nuestra propiedad y que si nos deja de querer, lo más probable es porque hemos dado motivo para que el amor se muera. En ese caso recomiendo que el desplazado o dejado de querer se una al poeta Andrés Mata, -Un apellido que llama a respetar la vida- para clamar con optimismo:

“Un amor que se va / cuántos se han ido. / Otro amor llegará más duradero/ y menos doloroso que el olvido. / El amor es como el pájaro señero que roto el nido en el ruinoso alero/ bajo otro alero reconstruye el nido. / Un amor que se va / cuántos se han ido! Puede el último amor ser el primero.

9 Respuesta sobre “MI MUJER NO ES MÍA”

  1. juan en febrero 27th, 2013 8:25 am

    Dios es amor y si Dios es amor, entonces hay que respetar sus mandamientos: No matar, no robar, no al adulterio, no fornicar,…etc,.

    La gente ha confundido la palabra «amor» y creen que amor son: caricias, besos, abrazos,regalos, mimos, el consentir…etc,.

  2. Leonel David en febrero 27th, 2013 2:15 pm

    Este abogadito,se las quiere dar,de que tiene más sabiduría que San Pablo o el mismo Dios que lo iluminó.!pobre iluso!.

  3. Helda Jimenez Jimenez en febrero 27th, 2013 3:21 pm

    Los hombres que matan a sus esposas, compañeras, novias por que los traicionan, no las matan por amor sino por orgullo, por prepotencia y por demostrar que ellos son dueños de otro ser humano. Igual Dios el dueño es el dueño de la vida y que un hombre machista y a lo mejor bastante infiel no puede abrogarse el derecho a quitarle la vida a una mujer indefesa.

  4. Herdizmo en febrero 28th, 2013 10:35 am

    Excelente tema como lo ha propuesto el apreciado Carlos Fradique-Méndez
    Abogado de Familia y para la Familia, antes de entrar en críticas… alguien se había atrevido a enfocarlo de esta manera? Reitero, buen tema y en especial para estudiantes de Derecho en su materia de Familia.
    Esperamos muchos más temas de usted estimado Doctor, y lo expreso sinceramente.

  5. Bernardo en febrero 28th, 2013 12:36 pm

    Correción al autor. la etimologia de la palabra «matrimonio» es de las raices latinas «mater» (madre) y munus (oficio). oficio de la madre. Asi como la palabra «patrimonio» viene de las raices latinas «pater» (padre) y «munus» (oficio) es decir, oficio del padre. Quiere decir que para los «antiguos» el matrimonio era el oficio de la madre y el patrimonio el oficio del padre. Tomar avispin antes de escribir querido Carlos Fradique-Méndez.

  6. Carlos Fradique-Méndez en febrero 28th, 2013 9:38 pm

    El vocablo munus era entendido como «un regalo que obliga al intercambio», y proviene de la raíz mei, que es propiamente «dar en cambio»

    Hay quienes consideran que viene de manus PODER. Poder de la madre. Luego fue poder del marido sobre la mujer en el matrimonio forma confarreatio. No es un tema pacífico. Gracias por el aporte.

  7. Carlos Fradique-Méndez en febrero 28th, 2013 9:39 pm

    Muchas gracias por su amable comentario.

  8. Carlos Fradique-Méndez en febrero 28th, 2013 9:41 pm

    Señor Leonel: gracias por su amable comentario. CFM

  9. blanca quintero en septiembre 6th, 2013 4:25 pm

    aun en algunas iglesias cristianas se le la epistola de san pablo pero debe hacerse aclaraciòn de que los esposos son compañeros y que la esposa no es la esclava del hogar.porque hace 2.000 años esto era asi . ahora la mujer tiene las mismas oportunidades del hombre, los roles son diferentes por cultura como la colombiana el hombre ha perdido muchos privilegios como el de cuidar a sus hijos, cambiar un pañal. dar un tetero etc. aunque reconozco que los jovenes de ahora participan màs del cuidado de los hijos. maternidad y paternidad compartida.

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