Construyamos Familia Opinión

NO MAS ASESINATOS POR CELOS

Carlos Fradique Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia

EL TIEMPO del 13 de agosto de 2013 informa que en lo corrido de este año en Bogotá han asesinado por celos a 19 mujeres. Los registros de muertes en otras ciudades no dejan de ser alarmantes. A esta terrible estadística hay que agregar los demás actos de violencia de lesiones personales en la salud física y en la salud mental muchas de ellas con secuelas irreparables. Fracturas, cicatrices en el cuerpo y en el alma, depresiones, pérdida de capacidad laboral y fracasos económicos, etc.

En la mayoría de los casos no hay evidencia de infidelidad. Son celos infundados. Estos gravísimos delitos deben llamar la atención de las autoridades para evitar que haya más asesinatos y lesiones por esta causa. Debe hacerse una campaña pedagógica por todos los medios, con el compromiso de la familia solidaria, la sociedad, los medios y los colegios o instituciones educativas y el Estado representado por el Mineducación, por el Minjusticia, ICBF y Comisarías de Familia por lo menos; es importante entender que el celoso es por sobretodo un enfermo cultural y que la sociedad es gran parte la responsable de la forma de pensar del celoso; que los maridos, compañeros, novios y hasta amigos no son dueños de sus esposas, compañeras, novias o amigas, que la fidelidad es una creación social y que la única consecuencia que la ley contempla para la infidelidad es la demanda de divorcio o la terminación de la vida en común. Además deben terminarse los mensajes subliminales que invitan a matar por celos, como por ejemplo las canciones que hacen apología de “si no eres mía, no puedes ser de nadie”

El consumo de bebidas embriagantes que hacen que el hombre “se vuelva más macho” y más valiente y más dueño y dictador en su casa, debe limitarse porque la embriaguez es una enfermedad, las más de las veces transitoria, y un problema de salud pública. Y a esto se debe agregar que el que emborracha o enferma no tiene sanción y que el principal incitador al consumo de alcohol es el mismo Estado.

La música dañina, de despecho, de venganza, es un estimulante importante de la violencia doméstica. Un despechado en un bar o tienda tomando licor y oyendo música de odio, sale del establecimiento dispuesto a cobrar venganza y puede matar.

Como muestra de las cientos de canciones que estimulan la infidelidad y la violencia cito las siguientes, las que irónicamente las mujeres cantan y se embelesan cuando bailan con su agresor al ritmo de esta música.

Nuestro gran Carlos Vives canta LA CELOSA y se alegra cuando confiesa a su esposa: “ Si me encuentro alguna amiga/ Que me brinde su cariño/ Yo le digo que la quiero/ pero no es con toda el alma./ Solamente yo le presto / el corazón por un ratito. / Todos eso son amores pasajeros / y a mi casa vuelvo siempre completito.” Pero la mujer no puede cantar: Si me encuentro algún amigo…

Y el ídolo machista VICENTE FERNÁNDEZ, canta ESTOS CELOS y repite: “estos celos me hacen daño, me enloquecen/ jamás aprenderé a vivir sin ti/ lo peor es que muy tarde comprendí si si / contigo tenía todo y lo perdí..”

Y nuestro SILVESTRE DANGOND, canta desafiante ¿CELOSO Y QUE? y prueba que el celoso está enfermo: “Esos celos están acabando con mi alma / Yo no entiendo, realmente que es lo que me pasa. / Y me da rabia por todo sin tener razón / la celo porque si, la celo porque no / Si trato de calmarme eso es por no deja / Ay Cada día que se pasa yo la celo mas / Que problema tan grande ese que tengo yo / Empapao e’ lo celoso, ese es mi corazón.” Y lo irónico es que la mujer aguanta y e expone a que el celoso le cause daño.

Y para rematar, el puertorriqueño OBIE BERMÚDEZ canta CELOS, y hace apología del asesinato de las mujeres:

“Que mala has sido, que paso, / Dime qué fue lo que aquí sucedió / No digas nada, sé muy bien que lo que a ti te di/ no te importo. /
Y ahora yo me enveneno con tanto rencor / me decido a olvidar el perdón. / Si la encuentro ahora mismo / con mis propias manos le quito la vida. /”

Y lo malvado es que las autoridades que deben controlar que no haya apología a delitos no toman ninguna medida y seguramente OBIE BERMÚDEZ cobra derechos de autor por sus cantos ilegales y perniciosos a la juventud y a la sociedad.