Ventas ambulantes en Bogotá, un peligro para los consumidores

junio 18, 2014 6:50 am

BOGOTA- COMIDAS AMBULANTES–De acuerdo con una investigación adelantada por la Universidad Nacional, las ventas ambulantes en Bogotá constituyen un peligro para los consumidores.

El informe divulgado por la agencia de noticias del centro superior de enseñanza establece concretamente que dentro de la venta de alimentos en espacios públicos hay una variedad importante de productos de alto peligro epidemiológico.

Un ejemplo de esta situación son las carnes, las cuales requieren una cadena de frío. Estas se encuentran comúnmente en los llamados “chuzos”, en las arepas rellenas y en las empandas, entre otros productos.

Liderada por la Facultad de Medicina de la U.N. Sede Bogotá, la investigación se llevó a cabo en tres localidades de la capital colombiana: Chapinero, La Candelaria y Teusaquillo.

John Jairo Bejarano, director del proyecto y profesor del Departamento de Nutrición Humana de la U.N., afirma que existen ciertos grados de contaminación del alimento, no solo desde la parte biológica, causada por microorganismos, sino también por el material particulado, debido a los lugares donde suelen estar ubicados estos puestos.

El experto subraya que dichos productos reciben gases de todo tipo y hasta partículas que los seres humanos exfolian y que están en el aire. Por lo tanto, si los alimentos no están cubiertos, reciben toda esa contaminación.

Asimismo, las frituras también fueron evaluadas. Según el profesor Bejarano, el manejo de aceite a alta temperatura podría ofrecer en su momento cierto grado de seguridad, pero cuando se usa permanentemente, genera sustancias tóxicas que a mediano y largo plazo pueden ser perjudiciales para el consumidor.

La investigación también determinó que los vendedores consultados desconocen la procedencia de los alimentos. “Encontramos que muchos de ellos no saben si los alimentos que usan para la venta son certificados, tienen concepto sanitario o si disponen de instalaciones que usan cadena de frío”, afirma el profesor Bejarano.

De igual manera, dentro de los aspectos preocupantes se encuentra la obtención del agua para el lavado de manos, pues, según el investigador, la usan para asear elementos como pinzas o cubiertos, lo cual conlleva a una contaminación cruzada o, en otras palabras, un círculo vicioso.

De hecho, “el desaseo se nota en elementos tan básicos como su indumentaria, que debe ser cambiada a diario, o en el desarreglo de las uñas”, afirma el experto.

El estudio, que contó con el apoyo del Departamento de Ocupación Humana, se fijó en las condiciones laborales de estos vendedores y estableció que la mayoría pertenece al Sisben y que ninguno está asegurado a riesgos laborales.

La mayoría de estas personas se quejaban, por ejemplo, de dolores de espalda, lumbares y musculares. “Ellos trabajan más de 12 horas en un punto específico; eso los hace sedentarios y propensos a ganar peso permanentemente”, destaca el profesor Bejarano.

Al mismo tiempo, la exposición al sol es otro factor de riesgo, pues es muy difícil que se apliquen protectores solares. Según el profesor, los vendedores ambulantes son propensos a alguna enfermedad de la piel y por estar mucho tiempo de pie o sentados pueden adquirir enfermedades en miembros inferiores, como las llamadas várices.

No se puede hablar de una legitimidad de este trabajo porque son personas que no tienen cámara de comercio y no hacen una contribución tributaria.

Por ahora, hay un programa en Bogotá liderado en varias localidades, de las cuales la más avanzada es Teusaquillo, pues allí se han vinculado varias organizaciones de vendedores que no buscan formalizar la actividad, pero sí regularla.

“Se trata de capacitarlos en educación sanitaria para reducir los riesgos de este tipo de productos para el consumidor”, concluye John Jairo Bejarano, director del proyecto y profesor del Departamento de Nutrición Humana de la U.N.

5 Respuesta sobre “Ventas ambulantes en Bogotá, un peligro para los consumidores”

  1. jaime en junio 18th, 2014 8:56 am

    pero que mas hace la gente si no hay trabajo , lo que tiene que hacer es darle locales dignos a los vendedores ,, y con las condiciones higienicas adecuadas ………..

  2. mbuitra2 en junio 18th, 2014 10:16 am

    Continuamos con la mentalidad tercermundista. Es falso que se invade el espacio
    público por falta de trabajo porque es más fácil ser idiota útil de los chinos para vender su basura en la calle que educarnos para ser competitivos.

  3. JUAN CARLOS en junio 18th, 2014 11:07 am

    NO LO SE YO ,, TODO ES RELATIVO ESO DEPENDE ES YA DE LAS PERSONAS , UNA VEZ FUY A UN LUGAR MUY CON AGUA Y JABON Y TODO ESO CERRADO Y ME VENDIERON UN ALIMENTO Y LA PERSONA QUE ATENDIO ENTRO AL BAÑO SALIO Y NI SE LABO LAS MANOS ,JAJAA HUASKALE , TOME AMIGO SU MANTEKADA Q LA DISFFRUTE JAJA Y SIN IR MAS PA ALLA MIREN , L QUE SUCEDIO CON LO DE ESE RESTAURANTE LUJOSO QUE LE SALIERON A UN MAN GRAPAS EN LA COMIDA Y EN ESAS EMPRESAS GRANDES DE AMBURGUESAS EXTRANGERS Y NI QUE DECIR LO QUE HA SUCEDIDO EN OTROS ALMACENES DE CADENA CON LOS ROEDORES EN LAS BODEGAS CASI TODOS LOS HIPERMERCADOS HAN TENIDO ESE PROBLEMA ES QUE TODOS .EN CAMBIO HE SALIDO A COMER AREPITA ALLI DONDE LA SEÑORA DE LA ESQUINA Y SIEMPRE ME HA SALIDO LIMPIA OBVIO ES KE DEPENDE DE LA PERSONA , ESO DEPENDE DEL CARIÑITO QUE LE PONGAN AL SASON Y LO MAS IMPORTANTE ES EL CAMELLO ,TENER TRABAJO.

  4. Ivan en junio 18th, 2014 1:47 pm

    La solución no es «darles», esa mentalidad asistencialista emperezó a Venezuela y mire los resultados.

  5. Annie en junio 18th, 2014 3:05 pm

    Les dan locales y otros vienen a ocupar las calles… Probable solución: capacitar a estas personas para que apliquen a trabajos formales y que obtengan un salario digno que les posibilite la manutención que están defendiendo y les ofrezca seguridad laboral, social, prestacional y recreacional.

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