La cuerda floja de los ídolos

julio 11, 2014 6:03 pm

Andrey PorrasPor: Andrey Porras
La humanidad tiene estados o reacciones permanentes que le permiten tener, bajo ciertas circunstancias, una lectura más o menos homogénea, por ejemplo, ante una catástrofe inmensa, el ser humano tiende a defender la vida; ante una situación de abundancia repentina, rozar el delirio del derroche; ante el peligro de algún ser amado, reaccionar hasta entregando la propia vida. Estas reacciones, entre muchas otras, podrían considerarse parte de un inconsciente colectivo que gravita en las sensaciones, los sentimientos y los pensamientos de los seres humanos.

Sin embargo, existe una reacción que el tiempo ha exaltado, relacionada con las actitudes homogéneas del primer párrafo, pero que, a diferencia de las anteriores, su resultado es nefasto, esto es, necesitar la figura del líder absoluto, del ídolo, cuando se quieren conseguir grandes hazañas.

Colombia vivió 8 años de presidencia bajo esta idea y el único resultado conseguido fue el de lidiar con escándalos de corrupción tanto del mundo privado (Interbolsa, Saludcop) como del mundo público (Agro Ingreso Seguro, congresistas en la cárcel por su relación con el paramilitarismo), después de terminado tal gobierno. Venezuela eternizó a su caudillo, bajo las disculpas de la misma idea, justificando a ciegas sus vendettas infundadas y hoy afronta la crisis de legitimidad institucional más impresionante de su historia, con altísimos índices de violencia, desabastecimiento, oposición desmedida y descrédito internacional. En Argentina, la dinastía Kirchner, esposo y esposa enraizados en la misma idea sobre el ídolo salvador, con más de 10 años en el poder, preconizan indirectamente la lógica de los cacerolazos, aunque practicada hasta abril del 2013, como resultado de la difícil situación económica que vive su país.

Tres ejemplos latinoamericanos de las últimas décadas donde se demuestra que la supervivencia del ídolo es hoy materia del pasado, puesto que ningún anquilosamiento en el poder ha producido lo prometido.

En un salto hacia el deporte, con las inevitables reflexiones que causa el mundial de la FIFA, partido tras partido, podría crearse la constante que los equipos perdedores fueron aquellos quienes fundaron su estrategia en las genialidades asombrosas y extraterrestres de sus mejores jugadores, es decir, de sus ídolos inminentes. Los equipos, y por consecuencia sus técnicos, que depositaron su estrategia en las manos de su ambiciosa estrella fueron los que lentamente bajaron su rendimiento, se vieron con un fútbol insípido y terminaron saliendo del mundial o pasando a la siguiente ronda por el azar de los penales… Brasil perdió, sin Neymar, 7-1 contra Alemania; Uruguay, sin Suárez, 2-0 contra Colombia…

Haciendo las dos comparaciones, la política y la deportiva, se encuentran los mismos argumentos que demuestran cómo el fracaso está en quienes creen en las figuras mesiánicas salvadoras (permítase tal redundancia), como si el mundo pudiera funcionar desde la univocidad de un solo ser humano, por creerlo infalible, perfecto, de origen divino y con el as bajo manga siempre. No sé desde hace cuánto, pero creo, profundamente, que el mundo ha dado un viraje impresionante al cambio, que los ídolos hace rato que no existen; o por lo menos, si existen, lo son en virtud a un trabajo en equipo, silencioso y armónico, del cual siempre se sienten agradecidos.

Ni en la política ni en el deporte, ni en ninguna actividad que involucre la naturaleza del ser humano, puede existir un acontecimiento, un logro gracias a la invocación de la primera persona del singular, el yo es un invento del pasado, es una reliquia de siglos anteriores… Roma dijo César, Grecia, Aristóteles, Cartago, Aníbal, hace mucho tiempo ha… hoy en día, entrados en el siglo XXI, es preciso utilizar la primera persona pero del plural, y decir… grupo de asesores, equipo de trabajo, junta directiva, grupo de asociados, selección de jugadores…

La cuerda floja de los ídolos es muy endeble y no merece soportar los cambios de la historia.

Una respuesta sobre “La cuerda floja de los ídolos”

  1. Ana M Uribe en julio 12th, 2014 10:29 am

    Muy interesante el articulo, pero me permito expresar algo muy importante que el ejecutivo de nuestra seleccion Colombia el senor Pekerman lo entendio y por eso Colombia se destaco porque a ningun integrante Pekerman lo considero «super indispensable». Sin restarle merito al Tigre Falcao,pues nos perdimos ver al maravilloso jugador que ayudo a ser possible la clasificacion al mundial, surgio JAMES, excelente, disciplinado, con angel e inteligencia, cada uno de los restantes haciendo un excelente trabajo en equipo Gracias Pekerman les ensenaste a tus pupilos que se gana en equipo.

Deja un comentario

cialis 20 mg viagra cialis fiyat