‘Policía de Carreteras’: ¿Obsoleta e irrelevante?

julio 19, 2014 8:28 am

mauricio-botero-caicedoPor Mauricio Botero Caicedo
Hace algunas semanas el autor de esta columna tuvo oportunidad de recorrer a media España en carro – unos 2.500 kilómetros – más o menos el mismo kilometraje de la ‘Vuelta a Colombia’. Durante el trayecto de dos semanas no vi un solo, repito, un solo ‘Policía de Carretera’ en las excelentes autopistas y carreteras de la península. Los únicos ‘conos naranja’ que uno ve es aquellos que alertan sobre trabajos y obras en las vías.

Por el contrario, en un breve recorrido de menos de sesenta kilómetros en Colombia, como es el trayecto entre Bogotá y La Mesa, uno puede ver a lo largo de la vía entre veinte y treinta flamantes ‘policías de carretera’. Pensaría uno que las huestes de ‘policías’ en nuestras vías están desplegados para que el tráfico fluya, para evitar accidentes, y para sacar de circulación a los vehículos que no cumplen con los reglamentos. Pero no es así. De hecho, lo único que hacen los uniformados desde muy temprano en la mañana es instalar unos ‘conos naranja’. Los conos, fuera de obstaculizar el tránsito, lo que les permite a los agentes es hablar por celular y departir alegremente en las tiendas con los vecinos. En 20 años nunca he visto los ‘conos naranja’ instalados en una zona en que no haya una tienda o expendio. Tampoco tienen los uniformados la imaginación de colocar ‘retenes móviles’, los únicos que pueden cumplir su misión de atrapar a potenciales infractores. ¡Siempre los retenes los colocan en el mismo sitio¡

En cuanto a labor preventiva, en algunos lugares uno encuentra un pequeño ejercito de ‘policías de carretera’ armados de una pre diluviana ‘pistola de radar’ para detectar a aquellos que sobrepasan el límite de velocidad. En Europa, de forma mucho más eficaz y eficiente, son las ‘cámaras’ que captan las violaciones de los límites de velocidad; y los sistemas informáticos se encargan de enviar por correo la multa, incluyendo a las Agencias de Arriendo de Carros. Otra labor que nuestros flamantes ‘agentes’ desempeñan es la frenética búsqueda de los conductores que hayan pisado la doble línea amarilla. En general, estas líneas han sido tan mal diseñadas que hacen casi imposible sobrepasar nuestras ‘mulas’ y volquetas cuya velocidad promedio es de veinte kilómetros por hora. Finalmente, el mayor placer que pueda disfrutar un ‘policías de carreteras’ nacional es detener (entre mayor trancón haya, mayor la satisfacción) los vehículos de ultimo modelo para inspeccionar a fondo los documentos del carro y del conductor. A una chatarra, un camión, o una volqueta, ni se les ocurre pararla.

La actual ‘Policía de Carreteras’ en Colombia está mandada a recoger. Socialmente hablando, no se puede permitir que se siga desperdiciando el tiempo y las energías de nuestros jóvenes ‘policías’ en actividades ociosas e improductivas como las que actualmente desempeñan. Como mucho, la ‘Policía de Carreteras’ necesita un diez por ciento del número de uniformados actual. Con el apoyo de las ‘cámaras inteligentes’, estos ‘agentes’, mejor entrenados y pagos, puedan identificar a los infractores, acudir a los accidentes, reaccionar ante los trancones, y velar por la seguridad de los viajeros. Igualmente se debe botar a la caneca los centenares de miles de ‘conitos naranja’ que no sirven para absolutamente nada¡

Hoy por hoy, nuestra ‘Policía de Carreteras’ es tan obsoleta como irrelevante, y fuera de dar una imagen de Colombia como un país ocioso y ‘tercermundista’, para lo único que sirve es para obstaculizar el tráfico y hacerle la vida más incomoda al viajero¡ Tome nota, General Palomino¡

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