El capo de las FARC Alias «Richard» fue descubierto en una lujosa finca en el Cauca

julio 22, 2014 3:15 pm

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Alias «Richard» fue descubierto en una lujosa finca en el Cauca. «Sentía a la policía muy cerca y programó un fin de semana con su familia porque pensaba que no podía morir sin antes disfrutar de lo que había logrado»

Una costosa finca de dos pisos, de grandes ventanales y un imponente portón en el ingreso era el escondite del jefe del Frente 30 de las FARC, considerado el capo de esa guerrilla en el Pacífico. Según el diario colombiano El Tiempo, allí fue capturado el fin de semana por comandos especiales de la Policía Nacional, que por dos años le siguieron el rastro.

Martín Leonel Pérez Castro, alias «Richard», siempre evitó salir de sus campamentos en las selvas del Cauca. La Policía dice que desde allí coordinaba el cobro de vacunas a narcos, la siembra de coca, la producción de clorhidrato de cocaína en sus propios laboratorios y la salida de cargamentos por el Pacífico.

Pero el fin de semana decidió salir a darse un respiro de la persecución que la Policía, la DEA, el Ejército y la Armada le venían haciendo. De hecho, un mes atrás se había salvado de caer en una operación en el Cauca. «Temía caer muerto en un bombardeo porque sentía a la Fuerza Pública muy cerca, y programó con su familia un fin de semana en su nueva finca. Pensaba que no podía morir sin antes disfrutar de lo que había logrado», dijo uno de los investigadores de la Dirección de Investigación Criminal (Dijín), que por años siguió al círculo más cercano del jefe guerrillero.

Pidió que le llevaran alimentos, sus camionetas -una Toyota y una Hummer- y a sus hijos, para una reunión el domingo. «La programó ese día creyendo que toda la Fuerza Pública iba a estar concentrada en el desfile del 20 de Julio», contó uno de los oficiales del caso.

El movimiento de personas en la finca, que meses antes había sido detectada por la Policía, confirmó a los investigadores que «Richard», con 22 años en la guerrilla, llegaría al lugar; pese a que sus guardaespaldas aseguraban en las comunicaciones que seguía en el campamento en López de Micay. Esa era la forma de despistar a las autoridades. Pero la estrategia falló y, aunque salió discretamente del campamento, los preparativos de su familia lo delataron

«Richard» era el encargado de manejar el dinero del frente, considerado de los más narcotraficantes y principal financiador del Secretariado de las FARC. En el expediente aparece que sus vínculos con el narcotráfico se iniciaron con la banda los Rastrojos.

Pero tras el declive de la banda criminal, montó su propio negocio de tráfico hacia Panamá, países de Centroamérica y México. «Hablaba directamente con los mexicanos para el envío», dijo un investigador. Montó sus propios laboratorios en Saija, López de Micay, Timbiquí y el sector de la Playita, en el Cauca. También compró sus propias lanchas, con las que hacía entrega de droga en altamar a narcos mexicanos.

Aunque prefería guardar sus millonarias ganancias en caletas, en la finca en la que fue capturado tenía u$s900.000, también estaba dedicado a la compra de bienes. La finca en Alcalá, dice la Policía, fue adquirida el año pasado a través de testaferros, con quienes montó un sistema tecnificado de procesamiento de leche en el predio.

El lavado de dinero, el narcotráfico y concierto para delinquir son parte del expediente que una Corte de Estados Unidos ya abrió en contra del guerrillero, por lo que no se descarta que en los próximos meses se tramite su solicitud de extradición.

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