CARTA A LOS MACHISTAS –Hombres y mujeres-

octubre 31, 2020 5:59 pm

Por: Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA (316)

“Hombres y mujeres, debemos cerrar las puertas al machismo porque abiertas corremos el riesgo de petaquearnos la vida y podemos terminar en la cárcel por varios años o en el cementerio para toda la vida” CFM

Esta carta es para los seres humanos, hombres y mujeres, machistas y la escribo en noviembre, mes en que he propuesto, sin querer ser original, que haya CERO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. El 25 de noviembre es el DÍA MUNDIAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.

¿UD. ES MACHISTA?

Si Ud. actúa creyendo que el hombre es superior a la mujer, que el hombre puede violentar a la mujer, que el hombre puede sentirse dueño de la mujer, que la mujer debe estar sexualmente al servicio del hombre, que el hombre es el jefe del hogar, que el hombre es quien debe asumir los gastos del hogar, que Ud. y los hijos hacen parte del equipaje del marido, que la mujer no tiene derecho a educarse, a trabajar, a recibir un salario digno, a ser una persona con iguales deberes y derechos que el hombre, Ud,, independiente de que sea hombre o mujer, Ud. es machista.

¿QUÉ ES EL MACHISMO?

El machismo es una enfermedad que causa lesiones físicas, mentales, espirituales, afectivas, sociales, económicas en la sociedad y en el peor de los casos generan asesinatos. El machismo es una deficiencia de la inteligencia, una patología propia de los minusválidos mentales.

Creerse superior ante las mujeres o inferior antes los hombres y rendir culto a ese imaginario de superioridad tiene causas que fácilmente se pueden detectar y corregir.

CAUSAS DEL MACHISMO

La falta de educación, falta de formación adecuada para ejercer una profesión, la baja estima, la dependencia económica genera gobiernos dictatoriales y el machismo es como una dictadura, el temor de ser persona autosuficiente, la pobreza en todos los sentidos, la cultura que infunde sentimientos de inferioridad, el aceptar que el hombre tiene derecho a corregir a la mujer, el manifestar que el hombre tiene derecho a reprenderme porque es mi marido, el seguir creyendo que la mejor canción para una serenata es EL REY y que canciones como LA MARTINA son para bailar y estar alegres, el creer que con el dinero se compra todo y que un buen partido es quien ofrece lujos y vida licenciosa, manejar de manera libertina la vida sexual, exponerse a embarazos no deseados tanto por parte de la mujer como por parte del hombre, creer que el crecimiento laboral se logra en parte con caricias y donación de afecto, creer que con gritos y amenazas las mujeres deben obedecer a quien se cree el dueño del timonel del hogar y de los hijos, creer que para todo, la mujer y los hijos necesitan del permiso o del visto bueno del marido y padre, son algunas de las causas del machismo.

EL MACHISMO SE PUEDE PREVENIR Y HASTA CURAR

Como el machismo es una enfermedad no debemos dudar en que puede curarse y puede evitarse.

La cura es fundamentalmente educación desde el hogar con el ejemplo de sana convivencia, educación desde la sociedad para minimizar la formación de ideas subliminales que forman cultura de dependencia en las mujeres y de superioridad en los hombres, aplicación por parte de los funcionarios de las medidas preventivas para evitar la violencia contra las mujeres y en muchos casos, si no en todos, consulta con especialistas, médicos, psicólogos, abogados para reeducar a los machistas, hombres y mujeres y quitarnos el gen o lo que sea que nos hace reaccionar como fosforitos.

Con estas consultas podemos descubrir todas las formas de machismo que tenemos, porque son muchas las causas de esta epidemia y no logro relacionarlas en esta carta.

REHACER LA CULTURA EN EL HOGAR

Y debemos rehacer el compromiso con los quehaceres en el hogar para compartir los oficios, aceptar ser flexibles, comprensibles. Entender que el vicio es alimento del machismo, especialmente el consumo de licor y la displicencia, que las mujeres no imiten a los hombres y a las demás mujeres en lo malo, que evitemos el lenguaje vulgar porque nos estamos acostumbrando a pedir todo a las patadas y a los madrazos y olvidamos que las palabras expresan lo que pensamos consiente o inconscientemente, que evitemos tomar los defectos de conducta que bajan la estima, que evitemos exponernos al peligro y evitar aprovechar la exposición femenina al peligro. Debemos cambiar el pedir cese de violencia con violencia. Mostrar odio, pedir revanchas con agresión suprema es tanto como querer apagar un incendio con gasolina. Cambiar la idea de que el mundo de la mujer es la casa y la casa del hombre es el mundo.

TENEMOS HERENCIA MACHISTA

Debemos reconocer que nos criaron en un mundo machista, con leyes que castigaban a la mujer por ejercer sus derechos y premiaban al hombre por violar las leyes. Recordemos el derecho bestial que tenía el hombre de asesinar a su mujer si la encontraba en infidelidad.

Como crecimos machistas, tuvimos comportamientos machistas, como hicimos daño siendo machistas es tiempo de reconocer esas culpas y por lo menos ofrecer reparación con actos de buen obrar con las mujeres.

Nunca es tarde para reparar y menos para rectificar y tender puentes para una sana convivencia en la familia y la sociedad.

Y no olvidemos que formar una familia en sana convivencia, próspera, con hijos felices y cultora de amor y de felicidad, si es una verdadera machera. Apostémosle a esta machera.

GRACIAS POR COMENTAR Y REENVIAR ESTA CARTA

Gracias por comentar y hacer realidad estos propósitos y tienen toda la libertad para ajustar esta carta a su entorno personal.

Que la Divina Providencia nos ayude para restablecer la paz y la sana convivencia en la familia, porque sin paz en la familia, es imposible tener paz en la sociedad y sin paz en la sociedad es imposible tener paz en el mundo.

Bogotá, del 2 al 9 de noviembre de 2020

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