OPTIMISMO Y OLVIDO DEL SER HUMANO

abril 25, 2021 5:15 pm

Por: Carlos Fradique-Méndez
Abogado de Familia y para la Familia

DIPLOMADO EN EDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA (338)

Pensemos en las siguientes verdades: No hay mal que por bien no venga; después de la tempestad viene la calma; en sitios más oscuros me ha cogido la noche; si vas a la batalla pensando en que vas a perder lo más probable es que pierdas; si ves al frente que tu vida es un fracaso, así sea solo una ilusión, lo más probable es que fracasarás.

La vida es como un viaje en el mar: habrá horas tranquilas y otras de tormenta. Una competencia de ciclismo de varios días con solo etapas llanas o solo etapas de montaña no da las mejores satisfacciones. Hay que vencer retos. Los peces en la pecera morirán si los pasas a espacios de aguas agitadas. Los animales salvajes que viven en los zoológicos mueren si los envías a espacios “naturales”.

Hay que aprender a vivir con dificultades. Vencerlas es muy gratificante, es alimento para el alma.

Llevamos un año viviendo con las amenazas del coronavirus. Ha sido una lucha de titanes y quienes han sido respetuosos frente al peligro, se han cuidado, han tenido disciplina para acomodarse a las nuevas circunstancias han sobrevivido con éxito y con grandes satisfacciones.

El habernos podido conocer, el reconocer que tenemos falencias y fortalezas en nosotros mismos, el haber olvidado odios y venganzas, el descubrir el valor de la familia, el decidir desprendernos de lo que no necesitamos y otros necesitan, el sanar nuestro cuerpo con exceso de grasas, nuestra mente apegada a ideas dañinas, el haber aprendido a dar gracias a la vida y a pedir respetuosamente ayudas y favores, el haber descubierto que a través de una máquina de un decímetro cuadrado podemos acceder a todo el conocimiento del universo, a todas las bibliotecas, a todos los saberes de los sabios y haber puesto en práctica los secretos del gasto inteligente y del ahorro necesario, el haber encontrados mejores formas de vivir dignamente, el haber tenido tiempo para conocer nuestra maravillosa Colombia y haber tocado los males que la tienen postrada y haber tomado la decisión de ser mejores cada día y más felices, son motivos para agradecer a la Divina Providencia el habernos dado la oportunidad de vivir en esta época. Gracias Dios, gracias vida.

OLVIDARON AL SER HUMANO

El coronavirus se aprovechó del factor sorpresa. El mundo no lo imaginaba y en menor escala lo consideraba ciencia ficción. Llegó para destruir y los populistas, los depredadores de la sociedad aprovecharon dolosamente su llegada para ser cómplices de la destrucción.

Muchos gobernantes aprovecharon sus atriles para hacer torpezas y se olvidaron del ser humano. Decretaron confinamientos y multas y hasta cárcel para quienes salieran de sus casas. Ordenaron al ser humano que debía quedarse en una especie de cárcel y advirtieron: sálvese quien pueda, sobreviva el que pueda. Y decidieron mantener los privilegios y aumentar las inequidades.

No nos enseñaron a convivir en pequeños espacios y en pequeños grupos y por eso muchas familias se rompieron, en algunos casos se despedazaron. No nos enseñaron a trabajar con nuevas vestimentas que impidieran la multiplicación del coronavirus. Dejaron que muchos optaran por una nueva manera de suicidio y homicidio: contagiarse y contagiar. Optaron por olvidar que en mente ocupada no entra vicio y patrocinaron el ocio maldito y el mal que atenta contra los bienes y la vida se multiplicó. Se adelantó y asechó el apocalipsis.

Si en vez de salir a repartir almuerzos que deben durar semanas, de entregar ayudas económicas de un día para que duren meses, hubieran estado cerca de las personas, de las familias, para generar espacios de trabajo dignos y para procurar comportamientos de sana convivencia, seguramente los estragos hubieran sido menores y no hubiéramos tocado fondo en el intento por lograr suicidios colectivos.

Todavía tenemos tiempo de salvarnos, pero de lo que no estoy seguro es que esos gobernantes egoístas y soberbios puedan cambiar su torpeza por humildad para trabajar por sus gobernados, por prestar verdadero servicio a la comunidad.

En ultimas, esos falsos líderes, se preocupan por mantener privilegios, por darse vitrina, por casar peleas pro votos, por cosas materiales, por decir que hacen falsas obras y se olvidaron de la parte humana, de la autoestima, del ser. ¿Para qué las riquezas y el poder, si los humanos no contamos en el proyecto País?

SIGAMOS CULTIVANDO LA PAZ EN LA FAMILIA

Sigamos cultivando el respeto, las palabras decentes, la autoestima, el civismo, en nuestra familia, en nuestra sociedad y en Colombia para para tener vida digna y sana convivencia.

Bogotá, del 26 de abril al 2 de mayo de 2021

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